Síguenos
Mi bebé y yo

Trastornos digestivos leves en el bebé

patrocinio
Habitualmente los bebés padecen trastornos digestivos de carácter leve, como irritabilidad después de comer o gases frecuentes. ¿A qué se deben? ¿Qué síntomas ofrecen y cómo pueden aliviarse? Te lo explicamos.

Sabemos que aproximadamente el 55%* de los bebés padecen problemas de alimentación durante su primer año de vida. Si tu hijo padece trastornos o molestias relacionados con la digestión, lo recomendable es acudir al pediatra, que será quien te indicará cómo debes actuar y diagnosticará al niño. A continuación, te proporcionamos algunas pautas para descubrir cómo puedes ayudar a convertir la hora de comer en una tarea más fácil en estos casos.

Qué causa la irritabilidad y los gases

La irritabilidad y los gases pueden ser simplemente señales de que el sistema digestivo de tu bebé sigue desarrollándose. Ello provoca que estas condiciones sean comunes en la dieta del bebé. Algunos pequeños no pueden digerir completamente la lactosa y las proteínas de la fórmula infantil, ya que las enzimas que las descomponen aún no se encuentran completamente activas. Todo esto puede causar irritabilidad y gases en el pequeño. Aunque esta situación generalmente se soluciona por sí misma mientras el bebé se va desarrollando, es importante discutirlo con el médico para hallar soluciones.

Cuáles son sus síntomas

Observar a tu hijo es la mejor manera de detectar los síntomas de los trastornos digestivos leves que puede padecer. Por ejemplo, si durante o después de haber comido, el bebé se muestra incómodo o algo triste y apagado, posiblemente sea debido a que no se encuentra bien. Es posible que, como medida para aliviarse, quiera contraer y extender sus piernas a la altura del estómago debido a los dolores que le ocasionan los gases. También puede ocurrir que llora intermitentemente y, en algunas ocasiones, sin consuelo. Ante cualquier de estas situaciones, lo más adecuado es acudir al pediatra. 

Cómo ayudar al bebé a sentirse mejor

  • Es aconsejable dar de comar al bebé en posición erguida.
  • Debes hacer que el pequeño eructe golpeándole levemente la espalda.
  • Aplicarle suaves masajes en el abdomen puede aliviarle.
  • Intenta alimentar al niño con pequeñas cantidades.
  • Debes calmar al bebé cuando llore para evitar que trague aire.

Cuándo considerar cambiar la fórmula

Si las técnicas anteriores no ofrecen un alivio adecuado a tu hijo, puedes considerar cambiar la fórmula infantil que le estás dando. En este caso, debes consultar al pediatra tus dudas, ya que será él quien podrá indicarte una fórmula fácil de digerir con proteína parcialmente hidrolizada y menos lactosa, diseñada para disminuir la irritabilidad, los gases y el llanto, y con los nutrientes esenciales que tu bebé requiere para crecer y desarrollarse adecuadamente.

 

+ info: www.enfamil.es

* Lacono G. Merolla R, D’Amico D, Bonci E, Cavataio F, Di Prima L, Scalici C, Indinnimeo L, Averna MR, Carroccio A; Paediatric Study Group on Gastrintestinal Symptoms in Infancy. Gastrointestinal symptoms in infancy: a population-based prospective study. Dig Liver Dis. 2005 Jun;37(6):432-8. Momentos mucho más felices.




Te puede interesar