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Mi bebé y yo

Alimentos y distribución de la dieta infantil

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¿Cómo debe distribuirse la dieta del bebé? ¿Qué alimentos debe tomar el bebé mes a mes, de los 0 a los 12 meses? Te detallamos cuáles son los alimentos más adecuados según su edad y cómo distribuirlos. 

Las necesidades nutricionales del bebé varían mes a mes, ya que no es lo mismo lo que puede comer un recién nacido que un bebé de seis meses o uno de ocho. Con el fin de que estés bien informada sobre qué alimentos debe tomar tu hijo mes a mes, te detallamos toda la información según la edad del pequeño y te explicamos cómo es mejor distribuir los alimentos que das al pequeño en cada período. 

De 0 a 5 meses

Durante los primeros cinco o seis meses de vida, la alimentación exclusiva del bebé con una cantidad adecuada de leche es suficiente y aconsejable para una óptima nutrición del pequeño, con los suplementos de vitamina D, hierro y flúor recomendados para cada caso en particular. La leche materna es la más adecuada para la alimentación del bebé durante el mayor tiempo posible. Sin embargo, cuando la lactancia materna no es suficiente o posible, se le deberá dar al niño una leche artificial especial de inicio. Ese tipo de leche se le puede dar al bebé de forma "exclusiva" o preferiblemente "mixta", como suplemento de la lactancia materna. Alrededor del sexto mes de vida, y siempre siguiendo las indicaciones del pediatra, se le puede ofrecer al niño algún alimento diferente a la leche.

De 5 a 6 meses

Cuando el bebé tenga cinco o seis meses, pero no antes del cuarto, se empezarán a introducir en su dieta los primeros alimentos diferentes a la leche, denominados alimentación complementaria. La introducción de los nuevos alimentos debe hacerse de forma secuencial y escalonada, dejando pasar unos días entre cada alimento nuevo. De esta forma el bebé los aceptará con más facilidad. Puedes empezar dándole a probar una harina especial de cereales sin gluten añadiendo una cucharadita en los biberones del desayuno, la comida y la cena, aumentando progresivamente el número de cucharaditas de estos cereales en cada toma. Al final de este mes, se le puede ofrecer, en la toma de la comida, un plato de papilla con la misma leche de inicio y más cacitos de la misma harina sin gluten, iniciando la alimentación con cuchara.

De 6 a 7 meses

Cuando el niño ha aprendido a comer con cuchara, se puede sustituir la papilla de leche y cereales del mediodía por un puré de verduras. Una idea para empezar consiste en triturar media patata cocida sin sal con la papilla de leche con cereales sin gluten que estaba tomando. Una vez comprobado que lo tolera bien, se le puede añadir media zanahoria cocida. También se le pueden añadir otras verduras al puré: puerro, calabacín, judías verdes, etc. Algunas verduras, como las espinacas, la remolacha, la col o los nabos no se deben administrar antes del año de edad por su excesivo contenido en nitratos. Es aconsejable añadir una cucharada de aceite de oliva al puré. 

También a esta edad se puede introducir la carne, que debe ser al principio de pollo o ternera fresca o congelada, siempre magra y cocida con las verduras, sin sal. La cantidad de carne debe ser al principio de 10 gramos al día, aumentando esta cantidad lentamente, hasta llegar a unos 60 gramos en dos o cuatro semanas. La sal que contienen los alimentos es suficiente para las necesidades del niño y no se debe añadir más.

De 7 a 8 meses

A esta edad, entre los siete u ocho meses de edad, se suele introducir la fruta, que también se puede ofrece antes que las verduras, alrededor de los seis o siete meses. Se puede empezar ofreciendo en la toma de la merienda medio plátano triturando con leche. A esto se le van añadiendo otras frutas en los días sucesivos, como media pera o manzana. Se dejará para después del año de vida el melocotón, el albaricoque y las fresas. Es recomendable elaborar la papilla de frutas con productos frescos. Tanto los purés como las papillas deben estar muy bien triturados al principio, pero es conveniente ir acostumbrando al niño a los trocitos a medida que va creciendo para estimular progresivamente la masticación.

De 9 a 10 meses

Si el niño no presenta ningún problema alérgico ni existen antecedentes en la familia, se puede introducir el pescado entre los nueve y diez meses de edad. Al principio debe ser pescado blanco (merluza, lenguado, rape), que puede ser fresco o congelado. Puede cocerse con el puré de la comida o de la cena, triturado con leche y cereales o mezclado con alguna verdura. La cantidad de carne y pescado no debe ser superior a 40-80 gramos al día en total. Por otro lado, entre los 10 y 12 meses se suele introducir el yogurt, preferiblemente sin azúcar y de sabor natural.

De 11 a 13 meses

Al llegar al año de vida, se introduce el huevo en la dieta del bebé, comenzando por un cuarto de yema de huevo que se puede añadir al puré de la comida o de la cena. Lentamente, se aumentará esta cantidad de yema y, posteriormente, se introducirá la yema con un cuarto de clara, siempre bien cocidos. Esta clara también se aumentará progresivamente hasta llegar a ofrecer al niño dos huevos enteros por semana. Finalmente, a partir de los 13 meses se le ofreceran las legumbres, al principio dentro del puré y después enteras. 

+ info: www.nutriben.es




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