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Mi bebé y yo

Objetivos nutricionales de la dieta del bebé

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¿Cuáles son las necesidades que tiene el bebé a nivel nutricional en su dieta? A partir de los seis meses de edad, el niño empieza a probar nuevos alimentos diferentes a la leche materna o de fórmula. Te explicamos qué alimentos, cuándo y cómo se deben introducir en su dieta. 

La dieta del bebé debe seguir unas pautas para cubrir las necesidades nutricionales del pequeño, especialmente a partir de los seis meses de edad, cuando se empiezan a introducir los alimentos complementarios en su dieta. La OMS y UNICEF recomiendan introducir alimentos complementarios seguros y nutricionalmente adecuados en la dieta del niño, continuando con la lactancia materna hasta los dos años de edad o más.

Alrededor de los seis meses, las necesidades de energía y nutrientes del lactante son superiores a lo que puede aportar la leche materna, por lo que es necesario introducir nuevos alimentos en su dieta. Todos los cambios dietético serán bien admitidos por el niño si se realizan lentamente y con intervalos para cada nuevo alimento entre 8-10-15 días. Veamos cómo empezar a darle los nuevos alimentos al bebé y cómo cubren sus necesidades nutricionales. 

Las frutas

Las frutas constituyen un aporte energético muy beneficioso para el bebé, gracias a su contenido en azúcares, fibras vegetales, vitaminas y otros antioxidantes. Es aconsejable utilizar fruta fresca e ir introduciéndolas una a una a partir de los cuatro o seis meses de edad del niño, en cortos períodos, para comprobar su tolerancia. Las frutas suelen administrarse en la alimentación del niño en forma de zumos, purés y papillas y a cucharaditas, para evitar la costumbre del biberón con zumo azucarado, y prevenir las caries (caries del biberón). 

Las verduras

Las verduras se ofrecerán al bebé a partir de los seis meses y en forma de purés o cremitas. Durante los primeros meses, se deberán evitar las espinacas, la col y la remolacha, ya que pueden ser causa de metahemoglobinemia por su alto contenido en nitratos. Estas verduras podrán introducirse en la dieta infantil a partir de los 12 meses. 

Los cereales

Los cereales o harinas de trigo, avena, cebada y centeno, debido a su contenido en gluten, no podrán darse de comer al bebé hasta los cuatro meses de edad, ya que existe el riesgo de que el pequeño padezca celiaquía. El pediatra será el encargado de indicar en qué orden y cómo introducir los cereales en la dieta de cada niño.

La carne y el pescado 

La carne aporta proteínas, hierro y vitamina B, todos ellos imprescindibles para el correcto crecimiento del niño. El primer tipo de carne que suele ofrecerse al pequeño es el pollo por ser más digerible, de forma cocida y triturado con la verdura. Posteriormente, se introduce el cordero, y después la ternera. Por otro lado, no es aconsejable introducir el pescado en la dieta del bebé antes de los ocho meses por su potencial poder antigénico, aunque su aporte de LCPUFAS lo hacen recomendable lo antes posible. 

El huevo y las legumbres

El huevo conviene no introducirlo en la dieta del niño hasta cumplidos los diez meses de edad, ya que es un alimento que puede ser causa de alergias. Se deberá empezar por darle la yema cocida, que puede añadirse a la papilla o al puré. Posteriormente, a partir del año, se le podrá dar la clara cocida. Las legumbres podrán ofrecerse en el último trimestre, hacia el año.

La leche

Es importante recordar que la leche materna o, si no es posible, la de fórmula, aporta al niño muchos nutrientes que necesita para su desarrollo. Así pues, de los seis a los 12 meses, la ingesta de leche debe ser de 500 ml al día. Más adelante, hacia el año de edad, el niño podrá empezar a tomar leche de vaca.

+ info: www.nutriben.es




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