Mi bebé y yo

Guía de la lactancia materna: todo lo que debes saber

( 1 voto) load

Con el nacimiento, empieza la intensa y emocionante aventura de la lactancia. Aquí hay muchas sugerencias útiles.

Para sentar las bases de una lactancia materna exitosa, la Organización Mundial de la Salud hace hincapié en la importancia de que el bebé se coja al pecho lo antes posible. Por este motivo, es importante, ya durante el embarazo, que preguntes sobre el protocolo de partos del hospital: para asegurar el éxito de la lactancia ya desde las primeras horas del nacimiento del bebé, lo ideal es practicar el rooming-in, es decir, tener al bebé las 24 horas contigo en la habitación, para que puedas darle el pecho a demanda desde el principio. El régimen cerrado, con tomas en horarios fijos, no favorece la relación y dificulta la lactancia materna.

¿Y si el bebé nace por cesárea? La mujer necesitará más apoyo práctico, pero es válida la sugerencia de amamantar tan pronto como sea posible. Durante las primeras horas tras la intervención, podrás pedir estar junto a alguien de confianza o solicitar la colaboración de algún experto para conseguir la ayuda que necesitas.

La toma ideal

Para que la producción de leche se estimule de forma correcta, el pequeño reciba la cantidad adecuada de alimentos y la madre no sienta dolor, el enganche y la posición deben ser correctos.

Posición

Sobre todo durante los primeros días, cuando las tomas son numerosas y pueden durar mucho tiempo, es importante que la madre esté sentada de forma cómoda, poniendo algunas almohadas detrás de la espalda y colocando alguna encima de las piernas, para tener al niño a la altura correcta: así, la madre no tendrá que inclinarse hacia el pequeño y el bebé no necesitará girar la cabeza para llegar a su pecho. El cuerpo del bebé debe estar mirando hacia el pecho con la nariz dirigida hacia el pezón.

Enganche al pecho

La boca del bebé debe estar bien abierta, como si fuera a bostezar, y abarcar gran parte de la aréola (nunca sólo el pezón). El pezón debe estar orientado hacia el paladar, los labios, hacia atrás, y las mejillas "llenas". No deben sentirse los “pops”: el único sonido debe ser el producido por el bebé al succionar y tragar. Si la madre siente dolor, debe retirar al niño y corregir la posición y / o el enganche.

¿Qué intervalo hay entre una toma y otra?

A diferencia de la alimentación artificial, la lactancia materna no sigue diagramas ni tablas: para saber cuándo es el momento de darle el pecho, la madre puede confiar en el bebé. Durante las primeras semanas de vida, las tomas son, de media, unas 8-12 cada 24 horas. La sugerencia es dar al niño de mamar según lo pida, ofreciendo el pecho cada vez que el bebé parezca interesado, se muestre inquieto y / o gire la cabeza y abra la boca (recordemos que el llanto es un signo tardío de hambre). Seguir los ritmos del niño sin mirar el reloj es muy importante, porque sólo él sabe cuando su estómago está vacío. La leche materna es fácil de digerir y puede ocurrir que, media hora después de la alimentación, el bebé tenga hambre. Dejémonos guiar por él, siempre y cuando el número de tomas sea adecuado: el riesgo es que no sean suficientemente numerosas.

¿Cómo organizarse? Contando los pañales mojados de pipí, que, en el primer mes, deben ser unos 6-8 cada 24 horas, y comprobando que hay heces. El control del aumento de peso, que se realiza periódicamente (inicialmente, una vez por semana) proporcionará una confirmación más de que todo va bien.

¿Cuántos minutos debe comer?

La comida debe terminar cuando el niño se desprende espontáneamente del pecho o se queda dormido. Dado que la composición de la leche materna cambia durante la lactancia, interferir en los ritmos naturales del recién nacido puede ser perjudicial: existe el riesgo de que no tenga tiempo de conseguir la leche más rica en proteínas y grasas, y tomar sólo la más rica en lactosa (refrescante, pero menos nutritiva), que caracteriza la primera parte de la alimentación. Pero las tomas muy largas, ¿no son propensas a irritar la piel del pezón, provocando la aparición de fisuras? Si tu bebé está enganchado al pecho correctamente, la madre no debe sentir ninguna molestia.

No a pesarlo antes y después

Hace un tiempo, la doble pesada era algo normal, pero, hoy en día, pesar al niño dos veces está muy desaconsejado. La costumbre de pesar al bebé inmediatamente antes y después de las tomas, probablemente, sólo genere una ansiedad injustificada. No sólo cada toma es diferente (por las que el niño puede estar dispuesto a chupar más o menos rato), sino que también la leche de la madre es siempre diferente, ya que cambia en el transcurso de las 24 horas, y durante la misma toma. Por lo tanto, puede suceder que, en una toma, el bebé tome muchos mililitros de alimentos ricos en lactosa (más saciante y menos nutritiva) y, en otra, reciba sólo unos pocos mililitros, pero de una leche especialmente rica en grasas y proteínas.

La posición más agradable

Cuando da el pecho, es importante que la nueva mamá esté cómoda. Para ello, deberá probar diferentes posiciones, para encontrar la más agradable, o alternarlas dependiendo de la situación. El cambio es útil en los casos en que la madre sienta incomodidad, le duela el pecho o tenga fisuras: cambiando de posición, la lengua del bebé no presiona el mismo punto y alivia el malestar.

- Clásica

La mamá sostiene al bebé en sus brazos, la cabeza en el hueco de su brazo y el vientre contra su abdomen, haciendo que la oreja, el hombro y la cadera del niño se encuentran en la misma línea recta.

- Acostada sobre un lado

La mamá y el bebé están estirados de lado, mirándose. La mujer tiene el brazo bajo la cabeza o bajo un cojín. El niño debe ser colocado a la altura correcta, con la nariz frente al pezón. Para estar más cómoda, la madre puede ponerse unas almohadas detrás de la espalda y una entre las rodillas, con el fin de relajar los músculos abdominales.

- Posición de rugby

El cuerpo del niño está debajo del brazo de la madre, en el mismo lado que el pecho que está chupando. Los pies hacia la espalda materna y la cabeza, aguantada por la mano de la madre, delante del pecho. Esta solución es particularmente adecuada para los niños muy pequeños que tienen dificultades en la succión o en caso de cesárea, porque no hay riesgo de que el niño toque la herida con las piernas. También es una posición ideal si la mamá tiene que dar el pecho a gemelos.

- Supino

Si la madre ha tenido una cesárea, quien la ayude puede poner el bebé al pecho, con el vientre hacia abajo en el cuerpo de la madre, colocado de forma transveral.

Enlaces de interés:

Liga de la Lechea España http://www.laligadelaleche.es/

Comité de Lactancia Materna http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna

Te puede interesar

Guía de la lactancia materna: todo lo que debes saber Y tú ¿Qué opinas?

Tienes que estar registrada para escribir un comentario o votar. Puedes registrarte aquí o si ya tienes una cuenta, puedes acceder a ella.
ACCEDE A TU CUENTA
Recuérdame
Entrar
Entrar
ÚNETE A LA COMUNIDAD DE MI BEBÉ Y YO
REGÍSTRATE GRATIS
¿Por qué registrarme?

Comentarios (1)

Hola soy mamá hace apenas dos semanas, tengo 16 años pero tengo un muy grande problema, no tengo nada de leche he tomado pastillas que me han recetado y aun asi no produsco leche por mas que me pego a mi niña no sale y siento horrible que llora y se desespera al no poder comer ¿Que puedo hacer?