La toma de la noche puede ser un deber agotador para muchas mamás, en especial por la pérdida de horas de sueño y de descanso. Sin embargo, esta tetada ofrece multitud de ventajas par la mamá y el bebé.
¿Por qué es tan importante la toma nocturna?
• Dar el pecho por la noche favorece el aumento de la cantidad de leche. Cuanto más se estimula el pecho mediante la succión, el organismo pone en circulación una mayor cantidad de prolactina, la hormona que estimula la secreción de leche. Por esta razón, las tetadas nocturnas son tan importantes.
• La prolactina también ayuda a relajarte, ya que desempeña una importante función tranquilizadora que facilita el sueño. En consecuencia, dar de mamar por la noche no fatiga ni causa estrés, más bien produce una sensación de serenidad.
• La toma nocturna puede desempeñar una función "educativa". Se trata de la única ocasión en la que el bebé puede adquirir una mejor percepción del tiempo, entendido como una alternancia del día y la noche relacionada con el ritmo sueño-vigilia.
Cuando tengas que darle el pecho por la noche, no conviene encender todas las luces ni hablar en voz alta, como si fuera de día. Al contrario, es mejor no modificar el ambiente de la casa: debes mantener la habitación en penumbra, actuar con gestos suaves y hablarle en voz baja.
De esta forma, el niño no tardará en comprender que las tetadas nocturnas son distintas de las diurnas y que, después de comer, deberá dormirse de nuevo.