Están pensadas para ser plegadas y poderse transportar con facilidad en los desplazamientos. Te explicamos qué tipos existen y cómo deben ser.
Las cunas de viaje se diseñan con la finalidad de poderse plegar para ser transportadas con facilidad de un lugar a otro. Con la llegada de las vacaciones puede serte muy útil conocer sus características.
Existen dos tipos de cunas de viaje:
• Las que se cierran como un paraguas. Esas cunas se guardan en la bolsa que las acompaña y caben sin problemas en el equipaje del coche. Al llegar al lugar de destino, se quita el colchón que envuelve la estructura de la cuna cuando está plegada, se abre la cuna hasta que queda fija en su posición final y se coloca el colchón dentro. Para plegarla, se saca el colchón y se ejerce presión en la parte central de las barandillas laterales.
• Las que se cierran como un compás. Son muy fáciles de abrir y cerrar y algo más ligeras. Ocupan muy poco espacio en el maletero del coche y se pueden colocar en posición vertical detrás de una puerta.
Cuando adquieras una cuna de viaje, ten en cuenta que debe ir acompañada por las instrucciones de uso y un certificado conforme cumple con las normas vigentes. Una vez la tengas montada, ejerce presión sobre uno de los lados para comprobar su firmeza y asegúrate de que las juntas de la cuna estén forradas.


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