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Mi bebé y yo

Crecimiento normal del bebé en los primeros años

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El crecimiento del bebé, si bien es constante, debe controlarse sin prisa, respetando el ritmo y las características del pequeño. Te detallamos siete aspectos importantes para valorar el crecimiento normal del bebé en sus primeros años.

Los bebés crecen muy deprisa. Mes a mes, desde que tu hijo llega a casa siendo un recién nacido hasta cumplir los tres añitos de edad, experimenta muchos cambios a nivel de desarrollo, tanto físico como cognitivo. El crecimiento del niño es tan rápido y completo durante sus primeros tres años de vida que se hace necesario realizar un seguimiento para controlar que se esté desarrollando correctamente, dentro de los parámetros indicados de peso y estatura.

Seguir las indicaciones del pediatra

Gráficos, curvas de crecimiento y percentiles son instrumentos muy útiles para los pediatras, que son quienes deben valorar el desarrollo del niño. De hecho, será el pediatra el que te indicará cada cuándo debes acudir a su consulta para realizar un control de crecimiento del niño. También te dará las pautas para que puedas supervisarlo desde casa. Debes tener en cuenta que los parámetros utilizados por el pediatra no son parámetros absolutos para establecer si un niño está sano y crece bien. Deben aplicarse con una cierta flexibilidad, teniendo en cuenta la constitución física que el niño ha heredado de sus padres, así como otros indicadores de su bienestar.

Conozcamos los consejos de los especialistas para acabar con las preocupaciones injustificadas y controlar con serenidad el crecimiento del niño, desde el nacimiento hasta los tres años.



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La estatura
Al nacer, los niños miden por término medio 50,6 cm y las niñas, un poco menos: 49,8 cm. Se trata de valores "medios", calculados sobre la población española, y no de valores absolutos. Es importante que este punto quede claro: cada niño es diferente a los demás y la existencia de ligeras variaciones entra dentro de la normalidad. Al año, las niñas alcanzan una media de entre 73 y 75 cm, mientras que los niños miden uno o dos centímetros más. Normalmente, alrededor de los dos años, la altura corresponde a la mitad de la altura máxima que el pequeño, sea niño o niña, alcanzará de adulto.

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El peso
Un recién nacido de sexo masculino pesa de media 3.390 gramos y una niña, 3.230 gramos. Se trata de una media establecida sobre la población española, y no tiene un valor absoluto, del mismo modo que sucede con la altura. El ritmo del aumento de peso es inversamente proporcional al propio peso. Es decir, cuanto mayor es el peso, con la edad, más lento es su aumento. Por lo tanto, los papás no deben preocuparse si, a los tres o cuatro meses, aprecian un estancamiento.

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El crecimiento
Hay quienes afirman que existen "fiebres del crecimiento" para indicar los episodios febriles de los niños, que duran uno o dos días, durante los cuales tiene lugar un "estirón" del pequeño. Esto sucede porque el sistema inmunitario está estrechamente relacionado con el endocrinológico. Por lo tanto, la reacción inmunitaria desencadenada por la agresión de un agente infeccioso puede estimular temporalmente una mayor producción de la hormona del crecimiento. En líneas generales, el crecimiento durante la primera infancia es homogéneo, pero, a veces, se pueden producir períodos en los que se acelera ligeramente. 

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Niños y niñas
Cuando nacen, los niños tienden a ser ligeramente más grandes que las niñas, tanto en talla como en peso. Durante los primeros años de vida, las niñas alcanzan a sus coetáneos varones, creciendo más rápidamente, y su desarrollo prepuberal se anticipa respecto al de los chicos. Después de la pubertad, de media, los chicos tienden de nuevo a ser más altos y a pesar más que las chicas de la misma edad. Esta situación permanece estable durante el resto de la vida.

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Alimentación y genética
El componente genético influye mucho en la altura del niño y el pediatra tiene en cuenta este factor cuando controla su desarrollo de forma periódica. En cambio, por lo que respecta al peso, la constitución heredada de los padres sólo cuenta en parte. El papel de la alimentación es fundamental. Al margen de algunos casos raros de patologías genéticas que provocan obesidad, en líneas generales, los hábitos alimentarios adoptados por la familia son los que determinan el peso del pequeño en los primeros años de vida.

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Cuándo hay que pesarle y medirle
Durante las primeras semanas de vida, los recién nacidos ganan entre 10 y 30 gramos al día, una diferencia difícil de apreciar con básculas que no sean muy precisas. Pesar al bebé cada día es inútil. Para obtener valores fiables, sería necesario pesarle cada día a la misma hora y en idénticas condiciones. Pero, incluso así, hay que pensar que su ritmo de crecimiento no es constante día tras día. En los primeros meses, es suficiente con pesar al niño cada semana. 

 

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Curvas percentiles para valorar su desarrollo
Las curvas de crecimiento son gráficos que no proporcionan valores únicos, sino una franja de valores, edad por edad. Los percentiles son números que indican la distancia de la media de un valor determinado, en un sentido o en otro. Un niño cuya estatura esté situada en el percentil 70 es más alto que la media para su edad. Si se encuentra en el percentil 50 está exactamente dentro de la normalidad, respecto a la población de los niños de su edad. En cambio, si está en el percentil 30, es más bajo que la media. Se consideran dentro de la normalidad los niños cuyos parámetros están comprendidos entre los percentiles 15 y 85 de las curvas.

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Comentarios (1)

Mi niña tiene dos años y dos meses. Lleva durmiendo en su habitación desde los siete meses y siempre se ha adaptado bien a los cambiós. Desde que le quitamos el chupete hace un mes que no se quiere ir a dormir y la hora de acostatarla acaba siendo un castigo. Todos los días se queda llorando en su cama hasta que se duerme. Que puedo hacer para que se vaya a dormir sola como hasta ahora? Si me acuesto a su lado hasta que se duerme se queda tranquila pero creo que esa no es la.solucion