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Las manchas congénitas del recién nacido

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Pueden estar presentes desde el nacimiento, tener un color diferente y estar en diferentes partes del cuerpo. Qué son y cuándo hay que prestarles especial atención.

¿Cuáles son las formaciones más comunes?

Las manchas en la piel de los recién nacidos son generalmente de cuatro tipos: rojas, grises, marrones y blancas. En niños europeos, las más comunes son las rojas, a veces, llamadas incorrectamente angiomas planos. Por lo general, aparecen en la nuca, por lo que los ingleses las llaman "picadura de cigüeña" y, en menor medida, en el centro de la frente. Se cree que son consecuencia de una mayor densidad de capilares en la zona, aunque no se sabe cuál es la causa.

Los niños de Asia y América del Sur (en Europa la cifra ronda el 10 %) es frecuente que tengan manchas mongólicas o callanas, una mancha de color gris que suele estar, en general, en la parte baja de la espalda o las nalgas, debido a una mayor densidad de melanocitos, las células que producen melanina, pero también en este caso no se sabe por qué.

¿Y las blancas?

Menos frecuentes que las rojas y las grises son las manchas blancas. Pueden ser de diferente tamaño y afectar a cualquier parte del cuerpo, pero suelen preferir la parte anterior del tronco. A veces, los cabellos tienen un único mechón blanco. La causa es probablemente la falta congénita de melanocitos. Si es grande y está en una zona expuesta, la mancha blanca debe ser protegida del sol adecuadamente.

¿Pueden ser un signo de enfermedad?

En la gran mayoría de los casos, las manchas en la piel son un fenómeno fisiológico, que no es motivo de preocupación, y que suele atenuarse hasta desaparecer a lo largo de los primeros años. Esto es especialmente cierto para las manchas rojas centrales, es decir, las que aparecen en la línea del centro del cuerpo. Más atención merecen las manchas de otros colores (rojo, gris o blanco), que aparecen sólo en un lado, tienen formaciones irregulares (por ejemplo, a rayas o cuadros) o son grandes. En algunos casos, podrían indicar una alteración que tuvo lugar mientras se estaba formando el embrión e indicar alguna patología interna, probablemente vinculada al sistema nervioso. Tanto la piel como el sistema nervioso se forman a partir del mismo tejido embrionario, el ectodermo.

Cuando no están asociadas a ninguna enfermedad y ocupan zonas no centrales, las manchas tienden a durar en el tiempo e incluso a aumentar su tamaño.

Afortunadamente, las manchas rojas pueden ser tratadas con éxito con el láser vascular, que actúa de forma selectiva. Pasando a través de las capas de la piel, el láser ataca directamente los capilares malformados, haciendo "explotar" los glóbulos rojos que dan color a la mancha. De esta manera, el vaso sanguíneo se reabsorbe gradualmente. La intervención, que se puede realizar a partir a partir de los 3-4 años, se realiza sin ingreso hospitalario. El rayo de luz pasa a través de la piel sin calentarla. De todas formas, el área a tratar se anestesia un par de horas antes. Si la mancha es muy grande o se encuentra en una zona difícil de tratar, es necesario usar anestesia general, por lo que el niño es ingresado.

¿Qué quiere decir angioma?

Formadas más tarde que las manchas congénitas, estas formaciones no esconden ningún fallo interno. Puede convertirse en un peligro sólo cuando son particularmente grandes, o si están en posiciones sensibles, por ejemplo, en la nariz o los párpados. En los primeros 4-6 meses, el angioma tiende a crecer rápidamente, y luego comienza a disminuir y desaparece por completo. Los tiempos de esta regresión espontánea varían dependiendo del tamaño y la ubicación, pero el promedio es de 4-5 años. Por lo general, los angiomas son tratados con cortisona para detener su crecimiento. En algunos casos, cuando el angioma tiende a ulcerarse, causando sangrado y dolor, puede ser tratado con láser vascular para curar la lesión.

¿El bebé puede tener ya de pequeñito lunares?

A veces, la concentración de melanocitos puede causar lunares o nevus, que afectan a 1 de cada 100 niños. De color marrón, como los que todos hemos adquirido, los nevus congénitos son generalmente más grandes y tienen una capa de tejido más grueso. Puede tener pelo y, por lo general, son más frecuentes en la parte posterior, a lo largo de la columna vertebral. Cuando son particularmente grandes, se habla de nevus congénitos gigantes y es bueno eliminarlos lo antes posible, porque existe el riesgo de desarrollar un melanoma, que es un tipo de cáncer de piel. Si el lunar es pequeño, este peligro es menor y bastará con mantenerlo bajo control.

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