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SI TIENE LA NARIZ TAPADA
Si el pequeño está congestionado, se debe utilizar un agua de mar o suero fisiologico y un aspirador nasal para bebés.
El lavado nasal nunca se debe hacer con el niño mirando hacia arriba, ya que el líquido podría pasar a la garganta.
• Hay que acostar al pequeño boca arriba, girar su cabeza hacia un lado, manteniéndola bien sujetada, y aplicar el producto en el orificio nasal superior.
Repetir la operación en el otro orificio, girando la cabeza del niño hacia el otro lado.
Después de 10-20 segundos, incorporar al pequeño para que termine de expulsar las mucosidades.
¡FUERA MOCOS!
Para eliminar las mucosidades que aún permanecen en las fosas nasales, hay que utilizar ?un aspirador nasal.
Volver a tumbar al niño. Colocar la boquilla en uno de los orificios nasales del bebé y el otro extremo en la boca de la mamá.
• Aspirar suavemente y de forma regular. Repetir la operación en el otro orificio. Retirar el recambio utilizado y desecharlo.
COLIRIO PARA LOS OJOS
Tender al bebé sobre la cuna o sobre el cambiador, sujetarle la cabeza firmemente y aplicarle una gota de colirio en cada ojo.
• Después, dejarlo reposar durante unos instantes, para que el líquido tenga tiempo de extenderse por la conjuntiva.
MUY IMPORTANTE...
Los ojos se deben limpiar desde el interior hacia el exterior, es decir, desde la nariz hacia la oreja.
PONERLE SUPOSITORIOS
Cuando el niño tiene fiebre, la vía ideal es la oral, aunque, en ocasiones, también puede resultar útil un supositorio.
• Para ponérselo, se debe colocar al niño boca arriba y sujetarle las piernas, después de suavizar la zona aplicando un aceite especial para recién nacidos.
GOTAS O JARABES PARA EL DOLOR O LA FIEBRE
En primer lugar, poner al niño boca arriba, sujetándole la cabeza firmemente con una mano.
A continuación, aplicarle las gotas o el jarabe en las encías con la ayuda de un cuentagotas o de una jeringuilla. Hay que procurar ir despacio, con el fin de que el pequeño no se atragante.