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Generalmente, las grietas del pecho están provocadas por una forma de succión inadecuada o una posición incorrecta del bebé. Si el niño no succiona bien, el problema no puede resolverse o puede volver a presentarse.
- Para corregir la forma de succión, el bebé tiene que tener la boca bien abierta y los labios “doblados” hacia fuera. Además, debe abarcar gran parte de la areola con la boca, y no sólo el pezón.
- El cuerpo del niño debe estar dirigido hacia el materno, barriga contra barriga; la mamá no debe inclinarse.
- Cuando succiona, las mejillas del bebé deben hincharse, y el pequeño debe tragar, si que se oigan ruidos de succión.
- Si las grietas ya están presentes, para aliviar el dolor y favorecer la cicatrización, es conveniente tener el pecho descubierto, siempre que sea posible, y evitar el sujetador.
- Por último, el mejor remedio para las grietas del pecho es la propia leche materna, de propiedades antibacterianas. Sólo hay que aplicarse unas gotas en el pezón al término de la toma.

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