|
Un bebé puede sufrir uno o dos cuadros de bronquitis vírica. La bronquitis vírica es muy similar en muchos aspectos a una crisis de asma, pero no lo es.
Si padece un tercer episodio, hay que pensar que los cuadros no dependen de éste o aquel virus, sino de una respuesta anormal del aparato respiratorio del pequeño, por una "sensibilidad" especial conocida como hiperreactividad respiratoria, que le hace reaccionar con tos, sibilantes (pitidos en el pecho) y dificultad respiratoria ante la infección por virus, que habitualmente no lo provocan.
Los factores desencadenantes pueden ser diversos: virus, humo de tabaco, polvo doméstico, contaminación atmosférica, baja presión atmosférica y otros.
La alergia respiratoria no suele ser factor desencadenante en estas edades. Si somos cuidadosos con el aire que el niño respira (humo de tabaco, sobre todo), hay muchas posibilidades de que el pequeño, a partir de los dos o tres años, deje de padecer asma, debido a que el nivel inmunitario es mayor. En cambio, si el niño presenta alergia, el asma va a alargarse en el tiempo.
 |