Síguenos
Mi bebé y yo

Nariz tapada: cómo afecta a la alimentación y el sueño

patrocinio pix Cuando el bebé está resfriado y no puede respirar por la nariz, todas las facetas de su vida se ven afectadas, en especial, la alimentación y el descanso. Qué hacer si tiene la nariz tapada.

Si tu bebé está resfriado, tiene muchos mocos y la nariz obstruida, es normal que no tenga tanto apetito y que su sueño se vea perturbado, debido a la dificultad respiratoria. Además, hay que tener en cuenta que el bebé no puede respirar bien por la boca antes de los seis meses, a causa de la inmadurez de su sistema respiratorio, razón por la que resulta fundamental mantener su nariz despejada con lavados nasales y, en caso necesario, mediante la aspiración del exceso de mucosidad.

Nariz tapada y alimentación del bebé

El lactante de menos de seis meses necesita mantener su naricita despejada de mucosidad para poder realizar la toma al pecho o en biberón con normalidad. Si tiene la nariz tapada, difícilmente conseguirá succionar el pecho o la tetina como hace habitualmente. Te darás cuenta de su dificultad respiratoria por los sonidos de la respiración, así como por su más que probable rechazo a la toma, o bien porque realizará más pausas y estará más inquieto. Para facilitar la respiración del bebé y, en consecuencia, favorecer la buena marcha de la lactancia, es importante que despejes su nariz. Lo ideal es actuar del siguiente modo:

- Antes de la toma, asegúrate de que tu bebé tiene la nariz despejada.

- Realiza un lavado nasal al pequeño con agua de mar. A continuación, si su nariz está obstruida por un exceso de mucosidad, puedes aspirarla.

- Aunque el bebé no tenga la nariz tapada, es conveniente incluir el lavado nasal en sus hábitos de higiene, ya que previenen la acumulación de agentes nocivos e hidratan sus mucosas. Antes de la toma, es un buen momento para hacerlo.

Dificultad respiratoria y sueño del bebé

El sueño del bebé también se ve especialmente afectado cuando no puede respirar normalmente. Si tu pequeño está resfriado y tiene la nariz tapada, antes de ponerle a dormir, es conveniente que tomes las siguientes precauciones:

- Realiza un lavado nasal al pequeño con agua de mar. A continuación, si su nariz está obstruida por un exceso de mucosidad, puedes aspirarla.

- Aunque el bebé no tenga la nariz tapada, incluye el lavado nasal en sus hábitos de higiene antes de dormir, ya que previene la acumulación de agentes nocivos e hidrata sus mucosas. Así, le ayudarás a descansar mejor.




Te puede interesar