El dolor abdominal o dolor de barriga se concentra casi siempre en la zona de alrededor del ombligo. Veamos cómo aliviar el dolor de barriga del bebé.
Cuando un bebé tiene un dolor de barriga genérico, el estómago y el abdomen son los focos que solemos considerar origen del dolor. Por tanto, a la hora de dirigirse al pediatra, hay que señalar si el dolor de barriga del bebé está acompañado de otros trastornos.
- Si el niño también tiene fiebre, significa que existe una infección.
- Si la orina es de color oscuro y la piel del niño está pálida y amarillenta, el hígado puede estar afectado.
- Si sobre el cuerpo del niño hay morados, el dolor de barriga del bebé puede deberse a un golpe que el niño ha sufrido.
- Si el dolor de barriga se localiza en la zona de alrededor del ombligo o en la boca del estómago, si no es intenso e, inexplicablemente, aparece y desaparece, una o más veces al mes, durante un período de tiempo superior a los tres meses, con mucha probabilidad se trata de un síntoma de estrés.
- Si el dolor de barriga es ligero y sólo desaparece al cabo de una o dos horas, no hay motivo para preocuparse.
- Si, por el contrario, el dolor de barriga empeora y se vuelve constante, siempre hay que consultar con el pediatra.
En general, en el niño, el dolor abdominal o dolor de barriga se concentra casi siempre en la zona de alrededor del ombligo. En algunos casos, afecta a toda la barriga, mientras que, en otros, se concentra en la parte más baja. El dolor puede ser constante y continuo o bien puede aparecer y desaparecer, igual que el dolor causado por los calambres. El dolor de barriga puede tener distintos grados de intensidad: puede producir una vaga sensación de malestar, dar la impresión de tener un peso en el estómago o manifestarse de un modo agudo. A menudo, el dolor de barriga está acompañado por otros síntomas: náuseas, vómitos, diarrea, fiebre y palidez. Son indicaciones que hay referir al pediatra con el fin de ayudarle a hacer un diagnóstico más preciso de la enfermedad.