Mi bebé y yo

Carlos González nos habla de las vacunas del niño

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"Hay padres que piensan que yo debería estar en contra de las vacunas". El prestigioso pediatra, autor del libro "En defensa de las vacunas", habla con Mibebeyyo.com sobre los argumentos de los antivacunas.

Entrevistamos al pediatra Carlos González, autor del libro "En defensa de las vacunas". El pediatra nos habla de los beneficios de las vacunas y se posiciona en contra de quienes defienden la no vacunación de los niños.

Su libro se titula “En defensa de las vacunas”. Tal y como explica en la introducción de su libro, son muchos los padres a los que les ha sorprendido que usted, un defensor de la crianza natural, haya escrito este libro. ¿Por qué cree que les sorprende?

Hay gente que piensa que la «medicina oficial» consiste en cesárea, biberón, dejar llorar a los niñosy vacunarles, y que por tanto lo «progre» o «natural» es hacer todo lo contrario: parto natural, lactancia materna, colecho y no vacunar. Pretendo hacerles ver que no es así, que si algún médico recomienda el biberón o dejar llorar al niño es porque lo está haciendo mal, que la medicina «oficial» recomienda la lactancia materna, y el cariño y el respeto, y el parto normal... y las vacunas.

Afirma que no espera, con este libro, ser líder de ventas y que la editora ¡le va a matar! Entonces, ¿Por qué ha escogido un tema tan polémico como las vacunas? ¿Cuál es el objetivo de la publicación de su libro?
Lo he escrito para informar a unos pocos padres que han sido engañados por los antivacunas. Más del 95% de los padres ya vacunan a sus hijos con toda naturalidad y sin ninguna duda, y no necesitan mi libro para nada.

¿Por qué cree que ha nacido esta corriente de padres antivacunas?
Siempre ha habido una corriente antivacunas. Desde que se inventó la primera vacuna, hace dos siglos. Internet les ha dado alas. Las editoriales y los medios de comunicación actúan como un mínimo filtro y no suelen dar voz a los antivacunas. Pero en internet, cualquiera puede decir cualquier cosa, las mayores tonterías y los mayores disparates.

“Los antivacunas están muy informados, pero muy mal informados”. Nos podría explicar esta afirmación.

Es muy raro que unos padresno vacunen a sus hijossimplemente por desidia o despiste. Normalmente, es una decisión consciente y madurada, después de leer libros, revistas, páginas de internet. El problema es que las páginas antivacunas están llenas de mentiras, pero son accesibles, tajantes, fáciles de entender. «Las vacunas matan», es fácil de decir, suenas convincente, asusta mucho, se puede acompañar de fotos trucadas en las que se ven bebésatravesados por docenas de agujas. En cambio, la información seria es, a veces, difícil de entender, demasiado matizada, sin fotos espectaculares. Los científicos no son tan rotundos en sus afirmaciones, porque la base de la ciencia precisamente es la duda metódica. Entre «diversos estudios de casos y controles no han encontrado pruebas de la asociación entre la vacuna triple vírica y el autismo» y «la vacuna produce autismo», no hay color, la segunda frase es más fácil de recordar, es un slogan, mientras que la primera suena casi a evasiva.

En su libro habla de las ONG y los partidos políticos. Señala que no conoce ninguna ONG ni ningún partido político que luche por erradicar las vacunas, más bien al contrario e invita a los padres antivacunas a que “abran los ojos”. ¿Qué argumentos mantienen esos ojos cerrados?
Se hace creer a los padresque las vacunas producen muerte súbita, autismo, colitis ulcerosa (todo lo cual está plenamente descartado). Los verdaderos efectos secundarios (que por supuesto sí los hay) se magnifican. Por ejemplo, se dice que «las vacunaspueden producir muerte por anafilaxis», pero no se dice que eso es tan extraordinario que en Estados Unidos no hubo ni un solo caso tras administrar 80 millones de vacunas en 18 años.
 Se les hace creer que en otros países no vacunan hasta los dos años, que vacunar a los dos meses es peligroso, que poner varias vacunasjuntas es peligroso. Se falsean estadísticas, se malinterpretan datos, se exageran riesgos mínimos mientras se niegan otros bien evidentes. Muchos padres, por ejemplo, llegan a creer que el sarampión es una enfermedad leve, una tontería, cuando en los últimos brotes producidos en Europa en fechas recientes, con la mejor atención médica, la letalidad ha estado en torno a uno de cada mil enfermos. El sarampión es una enfermedad gravísima.

¿Qué les diría a los papás que se declaran antivacunas porque consideran que las vacunas son sólo el negocio de las farmacéuticas y los laboratorios?
Que hagan números. ¿Cuánto ha gastado usted el año pasado en vacunas? ¿Cuánto gastó en crema hidratante, mascarilla facial, pasta de dientes, jarabes para la tos, vitaminas y reconstituyentes? El negocio de los laboratorios es otro. En España, cada año, se gasta el doble de dinero en caramelos y chicles que en vacunas.

¿Por qué los padres deberían vacunar a sus hijos?
Para protegerles contra las enfermedades.

 En su libro se dirige a los antivacunas pidiéndoles que, como mínimo, vacunen a sus hijos contra el tétanos. ¿Por qué es tan importante esta vacuna?
La mayoría de las enfermedades vacunables son contagiosas, y muchas de ellas, tras décadas de vacunación, casi han desaparecido en nuestro país. Un niño no vacunado no va a coger la difteria o la polio porque, como todos los demás sí que están vacunados, no va a haber brotes de difteria o de polio. En cambio, el tétanos no se contagia de una persona a otra. El microbio que lo causa está por todas partes, y puede infectarnos con cualquier pequeña herida. No hace falta esperar a una epidemia: la persona que no está vacunada corre el mismo riesgo hoy como hace un siglo.
Eso sí, el truco de «no cogeré la difteria porque no hay epidemias» sólo funciona mientras la cobertura vacunal es muy alta, en torno al 95% . Cuando el porcentaje de personas vacunadas disminuye al 90, 85%, en cualquier momento salta la chispa. En años recientes ha habido muertes por sarampión en Holanda y Alemania, por difteria en Rusia, por tosferina en Suecia e Inglaterra...

¿Qué les diría a todos esos padres antivacunas que afirman: “yo no lo vacuné y no ha cogido la enfermedad. No pasa nada”?

Lo normal es que no pase nada, por supuesto. Hasta que pasa. Cuando no había vacunas, la mayor parte de los niños sobrevivían, ¡nos hubiéramos extinguido, si no! Pero muchísimos morían. Si en España no se vacunase nadie del sarampión, habría unos 500 muertos al año, y muchísimos más ingresados en los hospitales con complicaciones graves.

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Comentarios (20)

Hola. Yo he vacunado a mi hija de todo lo obligatorio, también le di la rotateq, pero no le si la vacuna d la gastroenteritis pq nos dijo la enfermera q casi nadie la daba. Error... Mi hija y yo hemos pasado como 10 gastroenteritis este curso. Fui a Hendaia a x la vacuna d la varicela. Yo tengo el herpes Zoster, y no quiero q le pase a ella.

Sin embargo, tenía decidido no darle la vacuna de la meningitis, pq comentaban q no era muy efectiva. Hace poco ha sucedido algo q me ha hecho cambiar de opinión: mi vecina d 4 años ha estado con meningitis a punto de morir. Ingresada , entubada, ... Un infierno. Estaba vacunada. Se ha salvado por eso, por estar vacunada. Los médicos del hospital le dijeron q estando vacunada podía contraer la enfermedad pero mucho más suave, y q eso le ha salvado. Estamos en lista de espera para coger la vacuna en la farmacia. Por cierto, estando mi vecina ingresada, otra niña murió de varicela pq se le complico con algo más... De haber estado vacunada, habría tenido más defensas, habría tenido más posibilidades?
Perdón al escribir tu nombre el autocorrector hizo de las suyas :(
Teniendo en cuenta que en cada comunidad autónoma se ponen vacunas distintas. Hay países europeos donde ponen otras otros donde ponen menos. En Suiza, que curiosamente es donde están las sedes de la mayoría de las farmacéuticas, la gente no vacuna a sus niños.
Por supuesto pipí marta que eres libre de vacunar. ...pero creo firmemente en lo que he dicho antes que si no vacunas a tus hijos se te debe informar por escrito de las posibles complicaciones y de que si el niño tiene una enfermedad por ello deberías correr con los gastos médicos. No quiero ni imaginar lo que están pasando los padres del niño de Barcelona pensando que es su responsabilidad que el niño esté tan enfermo. Ojalá sea solo un mal trago y no tenga ninguna secuela.
Antes de opinar y juzgar hay que informarse bien. Sabíais que la meningitis y la hepatitis mutan con gran frecuencia y que si hay un brote de esta enfermedad esa vacuna que habéis puesto a vuestros hijos no serviría? Sabíais que ninguna vacuna te garantiza que ya no vas a pasar esa enfermedad? Sabíais que todas las vacunas tienen efectos secundarios? Unos son solo pequeñas molestias, pero otros pueden llegar a ser muy graves. Sabíais que hay estudios científicos que demuestran que las vacunas de biliar el sistema inmunologico? Sabíais que el permitir que vuestros hijos toquen chupete y manipulen las piedras , palos, animales de compañía y demás cosas que tenemos en nuestro día a día refuerzan mucho mejor que cualquier vacuna su sistema inmunologico? (Obviamente evitando tóxicos y cosas con las que se pueda atragantar) sabíais que todas las enfermedades están ligadas a emociones mal vividas y que con técnicas como la bioneuroemocion se pueden curar todas? Incluso aquellas que todo el mundo piensa que no tienen cura. Por favor antes de juzgar hay que informarse. Yo soy una madre responsable, si no tuviera tan claro los pros y contras de las vacunas no habría decidido no vacunar. Que cada uno haga lo que crea mejor para sus hijos, pero juzgar sin tener todos los datos de porque alguien toma una decisión diferente no me parece bien.
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