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El desayuno, esencial para las jóvenes mamás

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Los hábitos alimentarios inadecuados a base de dietas hipercalóricas y fuera de horarios pueden incidir negativamente sobre la salud y el peso del bebé recién nacido. ¡Descubre por qué!

Muchísimas jóvenes mamás, sobre todo las adolescentes, tienen hábitos alimentarios inadecuados que pueden influir en los gustos del bebé. Está demostrado que la mayoría de ellas renuncia al desayuno, sea por falta de ganas o por otros motivos, y luego, a a media mañana, tiene que matar el “gusanillo” del estómago con alimentos poco saludables, como snacks hipercalóricos. Estos hábitos no sólo comprometen la salud de la mamá, sino que influyen en las elecciones alimentarias de los propios niños. 

La doctora Debra Haire-Joshu, de la Brown School de la Washington University de St. Louis (EEUU), ha realizado un estudio para determinar cuáles son los hábitos alimentarios de las jóvenes mamás y cómo éstos, a través de los alimentos, pueden incidir en la salud y el peso de sus hijos. La insuficiente satisfacción de las exigencias nutricionales de la madre son, de hecho, la causa de un peso bajo en el nacimiento del bebé.

En esta investigación participaron 1.330 jóvenes madres que habían dado a luz en 27 estados distintos. Casi la mitad de las participantes tomaba el desayuno menos de dos días a la semana, sustituyéndolo a media mañana con un snack, bebidas u otros alimentos poco saludables. Midiendo después el índice de masa corporal, se puso de manifiesto que en las mamás que se saltaban el desayuno era definitivamente más alto respecto a las que desayunaban regularmente. Estas últimas consumían de 1.197 a 1.337 calorías menos a la semana, en comparación con las mamás que se saltaban el desayuno.

Los resultados del estudio también demostraron que las jóvenes mamás acostumbradas a un desayuno normal consumían también una mayor cantidad de fruta, verdura, leche, agua y cereales a lo largo del día. Según la doctora Haire-Joshu, las mamás que se saltan el desayuno no sólo tienen un mayor riesgo de obesidad, sino que este comportamiento alimentario puede tener un impacto muy negativo sobre sus hijos que, como es sabido, tienden a asumir las costumbres de sus padres. Un desayuno sano y regular es, por lo tanto, importante tanto para la mamá como para el niño, porque una alimentación sana es indispensable para proteger no sólo la salud de la madre, sino para prevenir gran parte de las probables patologías del bebé que está por nacer.

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