Si quieres hacerte amiga de Matías, visita su perfil 
y sus álbumes de fotos...conoce a toda su familia.

Empezamos el quinto mes de embarazo y la verdad es que Sophie lo está llevando mucho mejor que al principio. Ya no tiene tantos mareos ni náuseas como durante los primeros meses de embarazo y su barriga empieza a tener esa forma tan característica de las mujeres embarazadas… ¡Me encanta! Lo raro es que el embarazo de Jeanne fue muy distinto. Sophie casi no se enteró de que estaba embarazada. Quiero decir que apenas tuvo mareos ni náuseas. Este segundo embarazo, sin embargo, ha sido un poco más duro para ella. Semana tras semana, os iré contando cómo se encuentra.
Hemos entrado en el quinto mes de embarazo y, como todos sabéis, es en este período cuando se realiza la segunda ecografía. Si la primera nos sirve a los papás para ser conscientes de que algo grande está pasando, en esta segunda, tenemos la posibilidad de saber si nuestro bebé será niño o niña. Pero eso no significa que lo queramos saber. Luego os explico...
Teníamos la visita a las nueve de la mañana. A las nueve en punto estábamos allí. Nos dio la bienvenida una enfermera. Nos explicó que había un poco de retraso en las visitas porque los médicos estaban reunidos.
-“Ah…Pero…¿ Cuánto retraso?”. -“Una hora, más o menos…”. -“ Bueno, de acuerdo, esperaremos…” .
Sophie y yo nos sentamos tranquilamente. Durante la espera, grabamos el vídeo que seguro ya habéis visto y que espero que os haya gustado.
Durante esa espera, también empezamos a darnos cuenta de que en poco tiempo viviríamos de nuevo todo lo que vivimos con Jeanne. En cuatro meses tendremos otro bebé en casa y reviviremos el ritual que significa tener un bebé: lavarlo, darle de comer, vestirlo, dormirlo, pasear con él…
Pero esta vez será diferente, porque esta vez no lo viviremos solos, lo viviremos con Jeanne a nuestro lado.
No sabemos exactamente como reaccionará, pero esperamos que bien y que cuide de su hermanito o hermanita. No sabemos todavía si será un hermanito o una hermanita para Jeanne, porque, de hecho, no lo sabremos hasta que nazca.
Durante todo el embarazo de Jeanne, Sophie y yo decidimos que no lo queríamos saber y para este segundo bebé, repetimos. ¿Por qué? Os preguntaréis. Simplemente, porque no queremos adelantarnos a la sorpresa. Queremos conocer el sexo de nuestro bebé cuando lo conozcamos a él o a ella, cuando lo/la podamos mirar a los ojos, cuando lo/la podamos abrazar.
Cuando nació Jeanne, Sophie y yo vivimos unos momentos completamente mágicos. Sabíamos que ya éramos padres, pero todavía no sabíamos si íbamos a ser padres de un niño o de una niña. Cómo ya conté en la segunda semana de mi diario, yo fui el encargado de desvelar la incógnita y anunciar si era un niño o una niña.
Para no equivocarme y queriendo evitar la mayor vergüenza de mi vida (sin contar con el hecho de que, si me equivoco, Sophie me hubiera echado de casa), estuve unos segundos mirando a mi bebé y asegurándome de que era una niña. Fue tan emocionante que queremos volver a vivir esos momentos. Os preguntaréis…¿y la ropa? ¿ Y las cositas que siempre se compran antes del nacimiento? Para nosotros eso no es problema, porque tampoco tenemos pensado que si es una niña lo tenga todo rosa y si es un niño, todo azul. Lo que compramos lo compramos en colores como el blanco, el amarillo, el verde…
Pero… volvamos a la sala de espera. Finalmente, llegó nuestro turno. ¡Ojo!, seguí siendo invisible porque nadie me habló. Se enteraron de que estaba en la habitación cuando dije que no queríamos conocer el sexo del bebé. La verdad es que intenté adivinar si era niño o niña pero supongo que de médico tengo poco, porque no vi absolutamente nada.
La doctora que realizó esta segunda ecografía fue mucho más simpática que el doctor de la primera. Tampoco era, lo que se dice, la ternura en persona, pero, por lo menos, nos iba comentando lo que estaba haciendo, lo que estaba viendo…
Lo curioso es que cuando Sophie dijo que en la imagen ella no veía nada, hecho que yo constaté, ella contestó que para nada, que el bebé estaba completamente formado y que era muy fácil saber si era niño o niña porque de hecho, ella ya lo sabía…aarrrggghhhh… Nosotros esperaremos cuatro meses para saberlo.
¿Qué opináis? Y vosotros, ¿quisisteis saber el sexo de vuestro bebé o, por el contrario, decidisteis no saberlo? Explicádmelo.
¡Hasta la próxima semana!
Un saludo,
Matías
Si quieres hacerte amiga de Matías, visita su perfil 
y sus álbumes de fotos...conoce a toda su familia.

 |