Síguenos
Mi bebé y yo

Deporte en el embarazo: ¡elige el tuyo!

( 1 voto) load

Realizar actividades físicas durante el embarazo es muy saludable para la futura mamá. Pero ¿cuál elegir? Te proponemos siete tipos de actividades y te explicamos cuáles son sus beneficios. ¿Con cuál te quedas?

Cuando te quedas embarazada no tienes que dejar de practicar deporte. Todo lo contrario. Realizar actividades físicas durante los nueve meses del embarazo es muy beneficioso para la salud de la futura mamá. El ejercicio permite disminuir las tensiones corporales y emocionales y, además, estimula un mayor conocimiento del propio cuerpo, algo fundamental en el momento del parto. En definitiva, la actividad física te proporciona crecimiento y plenitud física y psíquica.

Evidentemente, la práctica debe ser moderada y regulada por el ginecólogo, que determinará el tipo de actividad física adecuada para cada caso. En cuanto a la elección de cursos, deberías centrarte en aquellas actividades dirigidas específicamente a las mujeres embarazadas, ya que prestan una especial atención a la preparación al parto y a las limitaciones del embarazo a la hora de realizar ciertos ejercicios. Si te muestras indecisa sobre qué tipo de actividad física elegir, tranquila. A continuación, te detallamos siete tipos de actividades muy adecuadas durante el embarazo. ¿Podrás elegir solamente una?



big Img
Foto 1 de

|

Stretching, la elasticidad y el estiramiento muscular
El stretching es un tipo de gimnasia diseñada para fomentar el estiramiento y la relajación de los músculos de todo el cuerpo. Su práctica permite alcanzar una mayor flexibilidad y agilidad de movimientos, favoreciendo un parto menos doloroso y más rápido. Si te apetece empezar a practicar stretching, recuerda que no debes empezar hasta el cuarto mes del embarazo. 

|

Yoga prenatal, la sabiduría de Oriente
De esta antigua disciplina derivan muchas de las técnicas que se utilizan hoy en día para la preparación al parto. Durante el embarazo, el yoga te permite establecer un mayor conocimiento de tu propio cuerpo a través del movimiento, la respiración y la visualización. Algunos ejercicios ayudan a estirar el periné, lo que facilita el descenso del bebé por el canal del parto. Durante el parto, el trabajo realizado con el yoga estimula la distensión y la apertura. Y, entre una contracción y otra, la futura mamá aprende a encontrar la  fuerza interior y la armonía. Puedes empezar a practicarlo desde el cuarto mes de gestación.

|

Taichí, fluir con la naturaleza
De origen chino, el taichí es un tipo de danza a cámara lenta, basada en secuencias de movimientos sencillos, fluidos, lentos y armoniosos, una reminiscencia de los elementos de la naturaleza. Ayuda a encontrar la calma y la relajación, destensando las articulaciones y aliviando la tensión. A menudo, la coreografía se acompaña con una música agradable. El taichí es muy beneficioso para prepararse para el parto, ya que permite alcanzar una serenidad muy valiosa en el momento de dar a luz. Se puede paracticar en cualquier etapa del embarazo.

|

Danza del vientre, la sensualidad de Oriente Medio
Se trata de una danza de origen poderoso y muy sensual de Oriente Medio, que mejora los movimientos corporales y la postura alternando movimientos suaves y lentos con otros más enérgicos. Permite mejorar la movilidad de la pelvis, ejercita el suelo pélvico y fortalece las abdominales y los glúteos. Durante el parto, los movimientos aprendidos con la danza del vientre permiten una mayor rotación, flexión y expulsión fetal. Se recomienda empezar a partir del cuarto mes de gestación.

|

Danza creativa, la magia de soñar
La danza creativa potencia el baile de forma autónoma y libre, y potencia el instinto y la imaginación. Se trata de un tipo de danza que mejora la fluidez y la flexibilidad, cualidades esenciales para vivir de forma armónica los cambios físicos que implica de la maternidad. Físicamente, este tipo de danza trabaja el sistema linfático, mejorando la circulación y aliviando la tensión muscular. Se puede practicar en cualquier etapa del embarazo.

|

Aquagym, la sensación de flotar en el agua
El movimiento en el agua mejora la capacidad respiratoria y el tono muscular y cardiovascular, reduciendo la sensación de hinchazón de las piernas, aliviando el dolor en las articulaciones y mejorando el tránsito intestinal. Si la temperatura de la piscina es la adecuada, alrededor de los 33-34 grados, genera un agradable bienestar, debido a la liberación de endorfinas que se da en el agua caliente. Se puede practicar en cualquier etapa de la gestación. 

|

Pilates, la búsqueda del equilibrio
El pilates es una práctica que ofrece ejercicios orientados a reequilibrar el organismo, especialmente la posición de la columna vertebral, que durante el embarazo tiende a avanzar debido al peso del vientre, causando dolor de espalda. Los movimientos del pilates refuerzan el periné y promueven una correcta respiración, muy importante durante el parto. Se recomienda empezar a practicarlo a partir del cuarto mes de embarazo.

INFORMACIÓN PATROCINADA

Te puede interesar

Deporte en el embarazo: ¡elige el tuyo! Y tú ¿Qué opinas?

Tienes que estar registrada para escribir un comentario o votar. Puedes registrarte aquí o si ya tienes una cuenta, puedes acceder a ella.
ACCEDE A TU CUENTA
Recuérdame
Entrar
REGÍSTRATE GRATIS
ÚNETE A LA COMUNIDAD DE MI BEBÉ Y YO
REGÍSTRATE GRATIS
¿Por qué registrarme?

Comentarios (0)