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La homeopatía es un método terapéutico suave que se caracteriza por la ausencia de contraindicaciones. Por este motivo, es especialmente adecuada para tratar determinados trastornos que son frecuentes en el embarazo.
Durante la gestación, la homeopatía puede actuar en diferentes campos: infecciones víricas (resfriados y gripe), dolores articulares, trastornos intestinales, enfermedades crónicas (como alergias o asma), traumatismos e, incluso, trastornos nerviosos y emocionales.
De todos modos, a pesar de que la homeopatía no tiene efectos secundarios, siempre es aconsejable acudir a un médico homeópata, para comprobar que el trastorno que sufre la embarazada se puede tratar con este tipo de terapia. El homeópata es quien establecerá el remedio homeopático, la formulación y la dosis adecuada, en función de los síntomas y de la personalidad de cada paciente. Es decir, el tratamiento homeopático puede variar de una embarazada a otra.
Conozcamos los remedios que ofrece la homeopatía para combatir los trastornos más frecuentes durante el embarazo.
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Ardor de estómago
La acidez de estómago después de las comidas es un trastorno frecuente durante el embarazo debido al aumento de la progesterona, una hormona que estimula la sobreproducción de jugos gástricos. La acidez se agudiza en el tercer trimestre de gestación, cuando el peso de la barriga incide en el estómago de la futura mamá, favoreciendo el reflujo gastroesofágico. Para el tratamiento del ardor de estómago, la homeopatía propone Ficus carica.
Cansancio
La debilidad y el cansancio son síntomas totalmente normales en los primeros meses de gestación. Son una consecuencia del sobreesfuerzo que el organismo está afrontando para adaptarse a los cambios que se producen durante el embarazo. Para la futura mamá que se siente cansada y poco activa, puede ser útil tomar Kali phosphoricum. En caso de depresión con debilidad y sensación de incapacidad, se recomienda tomar Sepia.
Dermatitis atópica, eccema y acné
Las variaciones hormonales durante el embarazo pueden producir cambios en la piel. Es normal que algunas mamás sufran acné, enrojecimiento o comezones en algunas partes del cuerpo. Además, algunos trastornos crónicos de la piel, como dermatitis atópica o eccema, suelen acentuarse en este período o reaparecer en algunas embarazadas. Para los problemas cutáneos, la homeopatía recomienda la crema de Caléndula: después de limpiar la piel cuidadosamente, se aplica la crema mediante un suave masaje, hasta su completa absorción.
Estrés, ansiedad y cambios de humor
La angustia provocada por la correcta evolución del embarazo, el miedo al parto, la sensación de malestar provocada por los cambios físicos en este período, etc., son factores que pueden provocar nerviosismo y tensión en la futura mamá. La homeopatía ofrece distintas soluciones, en función de los síntomas. Por ejemplo, en caso de “miedo que bloquea” antes de una ecografía o del parto, se puede prescribir Geselmium e Ignata amara; en caso de agitación y nerviosismo, Argentum nitricum; para estados de ansiedad, Datif Pc; para la irritabilidad con somatización hepática o renal, Lycopodium.
Hinchazón y molestias en el pecho
Desde las primeras semanas de embarazo, los estrógenos y la progesterona contribuyen a preparar el pecho de la futura mamá para la lactancia. Los cambios se empiezan a percibir, sobre todo, en el segundo trimestre de gestación, cuando la turgencia de los tejidos y la mayor sensibilidad de los pezones pueden resultar muy molestos. Para combatir este trastorno, la homeopatía propone la administración de Belladona y Bryonia alba.
Infecciones vaginales y cistitis
Uno de los efectos de las hormonas producidas en el embarazo, sobre todo, de la progesterona, es el aumento de las secreciones vaginales, un fenómeno que favorece la aparición de infecciones vaginales y de cistitis. En este caso, puede ser útil un tratamiento homeopático basado en la administración de Cantaris.
Mareos
La futura mamá puede sentir debilidad y mareos en los primeros meses de embarazo, hasta el punto de tener la sensación de que va a desmayarse. Son síntomas de hipotensión, es decir, de una bajada de la presión sanguínea, que es fisiológica durante el embarazo. Los remedios ofrecidos por la homeopatía contra los mareos son: Kali carbonicum, indicado en los casos de debilidad y temblores; Pulsatilla, si la futura mamá también experimenta una sensación de pesadez en las piernas; y Silicia, en caso de fatiga y cefalea.
Náuseas
Es el trastorno más común en las primeras semanas del embarazo. Para combatirlo, la homeopatía ofrece distintos tratamientos: en caso de náuseas que se atenúan comiendo, puede ser útil la Ignatia amara; en cambio, si la embarazada presenta náuseas repentinas y molestas relacionadas con alimentos que antes eran de su agrado, con dificultades digestivas asociadas, se recomienda tomar Nux vomica.
Piernas inquietas y calambres
El síndrome de las piernas inquietas aparece, normalmente, al inicio del tercer trimestre de embarazo. Algunas embarazadas perciben una sensación de hormigueo y otras notan contracciones musculares en las extremidades inferiores. Para aliviar el síndrome de las piernas inquietas, se puede usar Zincum; si la futura mamá sufre calambres, puede tomar Cuprum, solo o combinado con magnesio.
Trastornos del sueño
Durante el embarazo, es normal que el sueño se altere: el aumento del volumen de la barriga, los continuos movimientos del bebé y los posibles trastornos pueden hacer que a la embaraza le cueste más conciliar el sueño y que se despierte varias veces por la noche. Para los casos de insomnio por hiperactividad o despertares nocturnos, la homeopatía recomienda la administración de Coffea cruda; si la causa de los problemas de sueño es la ansiedad o el miedo, entonces, puede ser útil tomar Ignatia amara.
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Ardor de estómago
La acidez de estómago después de las comidas es un trastorno frecuente durante el embarazo debido al aumento de la progesterona, una hormona que estimula la sobreproducción de jugos gástricos. La acidez se agudiza en el tercer trimestre de gestación, cuando el peso de la barriga incide en el estómago de la futura mamá, favoreciendo el reflujo gastroesofágico. Para el tratamiento del ardor de estómago, la homeopatía propone Ficus carica.
Cansancio
La debilidad y el cansancio son síntomas totalmente normales en los primeros meses de gestación. Son una consecuencia del sobreesfuerzo que el organismo está afrontando para adaptarse a los cambios que se producen durante el embarazo. Para la futura mamá que se siente cansada y poco activa, puede ser útil tomar Kali phosphoricum. En caso de depresión con debilidad y sensación de incapacidad, se recomienda tomar Sepia.
Dermatitis atópica, eccema y acné
Las variaciones hormonales durante el embarazo pueden producir cambios en la piel. Es normal que algunas mamás sufran acné, enrojecimiento o comezones en algunas partes del cuerpo. Además, algunos trastornos crónicos de la piel, como dermatitis atópica o eccema, suelen acentuarse en este período o reaparecer en algunas embarazadas. Para los problemas cutáneos, la homeopatía recomienda la crema de Caléndula: después de limpiar la piel cuidadosamente, se aplica la crema mediante un suave masaje, hasta su completa absorción.
Estrés, ansiedad y cambios de humor
La angustia provocada por la correcta evolución del embarazo, el miedo al parto, la sensación de malestar provocada por los cambios físicos en este período, etc., son factores que pueden provocar nerviosismo y tensión en la futura mamá. La homeopatía ofrece distintas soluciones, en función de los síntomas. Por ejemplo, en caso de “miedo que bloquea” antes de una ecografía o del parto, se puede prescribir Geselmium e Ignata amara; en caso de agitación y nerviosismo, Argentum nitricum; para estados de ansiedad, Datif Pc; para la irritabilidad con somatización hepática o renal, Lycopodium.
Hinchazón y molestias en el pecho
Desde las primeras semanas de embarazo, los estrógenos y la progesterona contribuyen a preparar el pecho de la futura mamá para la lactancia. Los cambios se empiezan a percibir, sobre todo, en el segundo trimestre de gestación, cuando la turgencia de los tejidos y la mayor sensibilidad de los pezones pueden resultar muy molestos. Para combatir este trastorno, la homeopatía propone la administración de Belladona y Bryonia alba.
Infecciones vaginales y cistitis
Uno de los efectos de las hormonas producidas en el embarazo, sobre todo, de la progesterona, es el aumento de las secreciones vaginales, un fenómeno que favorece la aparición de infecciones vaginales y de cistitis. En este caso, puede ser útil un tratamiento homeopático basado en la administración de Cantaris.
Mareos
La futura mamá puede sentir debilidad y mareos en los primeros meses de embarazo, hasta el punto de tener la sensación de que va a desmayarse. Son síntomas de hipotensión, es decir, de una bajada de la presión sanguínea, que es fisiológica durante el embarazo. Los remedios ofrecidos por la homeopatía contra los mareos son: Kali carbonicum, indicado en los casos de debilidad y temblores; Pulsatilla, si la futura mamá también experimenta una sensación de pesadez en las piernas; y Silicia, en caso de fatiga y cefalea.
Náuseas
Es el trastorno más común en las primeras semanas del embarazo. Para combatirlo, la homeopatía ofrece distintos tratamientos: en caso de náuseas que se atenúan comiendo, puede ser útil la Ignatia amara; en cambio, si la embarazada presenta náuseas repentinas y molestas relacionadas con alimentos que antes eran de su agrado, con dificultades digestivas asociadas, se recomienda tomar Nux vomica.
Piernas inquietas y calambres
El síndrome de las piernas inquietas aparece, normalmente, al inicio del tercer trimestre de embarazo. Algunas embarazadas perciben una sensación de hormigueo y otras notan contracciones musculares en las extremidades inferiores. Para aliviar el síndrome de las piernas inquietas, se puede usar Zincum; si la futura mamá sufre calambres, puede tomar Cuprum, solo o combinado con magnesio.
Trastornos del sueño
Durante el embarazo, es normal que el sueño se altere: el aumento del volumen de la barriga, los continuos movimientos del bebé y los posibles trastornos pueden hacer que a la embaraza le cueste más conciliar el sueño y que se despierte varias veces por la noche. Para los casos de insomnio por hiperactividad o despertares nocturnos, la homeopatía recomienda la administración de Coffea cruda; si la causa de los problemas de sueño es la ansiedad o el miedo, entonces, puede ser útil tomar Ignatia amara.
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