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Infección de orina en el embarazo: causas, síntomas y tratamientos

Infección de orina en el embarazo: causas, síntomas y tratamientos

Las infecciones de orina son muy comunes en el embarazo y no hay que infravalorarlas. Toda la información sobre sus causas, sus síntomas y los tratamientos más eficaces.

​Las infecciones urinarias son, después de las respiratorias, las enfermedades más frecuentes en la población española. Pero son aún más frecuentes durante el embarazo. Se trata de un trastorno que afecta más a las mujeres que a los hombres.

Según estudios elaborados por especialistas en urología, ginecología y medicina general, una de cada tres mujeres sufrirá, como mínimo, una infección urinaria a lo largo de su vida. Esta enfermedad tiene una incidencia mayor durante el embarazo. Se considera que, en este período, las mujeres tienen el doble de posibilidades de padecer una infección de orina. Ante esta circunstancia, es necesario prestar una atención especial a este tipo de patología, sobre todo por los posibles problemas que puede ocasionar, no sólo a la futura mamá, sino también al bebé. Veamos, pues, en qué consiste este trastorno, cuáles son sus síntomas, así como algunas recomendaciones que te ayudarán a prevenir su aparición.    

Síntomas de la infección de orina en el embarazo

Cuando la afección se produce en la vejiga (cistitis), los principales síntomas de la infección de orina son:

- Sensación de ardor al orinar.

- Micción dolorosa (disuria).

- Necesidad frecuente de orinar, aunque la vejiga esté vacía (polaquiuria).

- Dolor en la parte baja de la pelvis.

- Orina turbia y maloliente.

- Sangre o pus en la orina (hematuria).

(Te interesa: Cistitis en el embarazo: cómo actuar)

Si la infección tiene lugar en los riñones (pielonefritis), los síntomas característicos son:

- Escalofríos y fiebre.

- Dolor de espalda.

- Vómitos, fatiga y debilidad.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas, es fundamental que acudas lo antes posible a un especialista. Él es quien debe diagnosticar el tipo de infección urinaria y determinar el tratamiento más conveniente en cada caso.

 Causas de la infección de orina en el embarazo

- Aunque existen diversos microorganismos causantes de las infecciones urinarias, como bacterias, hongos, parásitos y virus, se considera que, en el 80% de los casos, tanto la cistitis como la pielonefritis están provocadas por la Escherichia Coli, una bacteria que se aloja, de forma habitual, en el intestino.

- La infección de orina es la complicación infecciosa más frecuente durante el embarazo. Los cambios anatómicos y fisiológicos que sufren las vías urinarias durante la gestación parecen ser los factores principales que predisponen a este tipo de dolencia.

- El riesgo de sufrir esta enfermedad aumenta gradualmente a lo largo de los nueve meses. No obstante, la incidencia es mucho mayor en las gestantes de más edad, en las primerizas y en las mujeres que tienen embarazos sucesivos en intervalos muy cortos de tiempo. Y, sobre todo, en aquellas pacientes que hayan padecido anteriormente una infección de este tipo.

Tratamientos para la infección de orina en el embarazo

El tratamiento adecuado para este tipo de patología consiste en el uso de antibióticos , normalmente durante un período de siete días. En el caso de pacientes que sufran infecciones recurrentes, es posible que el especialista decida aplicar un tratamiento continuado, que puede llegar a prolongarse incluso hasta el momento de dar a luz. Nunca inicies un tratamiento sin consultar a un experto, ya que la automedicación podría crear resistencias bacterianas y complicar la infección, siendo, así, mucho más difícil de curar.

Aparte del tratamiento farmacológico, es importante que tengas en cuenta algunos consejos alimenticios, tales como aumentar el consumo de líquidos o evitar las comidas picantes, y que adoptes una serie de medidas higiénicas, por ejemplo, lavar y secar bien la zona genital después de cada micción.

Otros consejos para tratar la infección de orina:

- Bebe dos litros de agua​ diarios (unos 8-9 vasos).

- Orina con frecuencia; nunca retengas el pipí.

- Utiliza ropa interior de algodón y evita las prendas sintéticas y demasiado ajustadas.

- Después de defecar, límpiate siempre de delante hacia atrás. Así, los restos fecales no entrarán en la uretra.

- No te sientes con un traje de baño mojado durante mucho tiempo.

- Bebe un vaso de agua antes del acto sexual y orina al finalizar.

 - Acude al médico ante la aparición de los primeros síntomas.

(Te interesa: Enfermedades en el embarazo)

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