Los medicamentos en el embarazo constituyen un motivo de preocupación para las futuras mamás, de acuerdo con recientes sondeos realizados entre embarazadas y profesionales de la salud. Descubre qué fármacos puedes tomar y cuáles no.
Muchos medicamentos incluyen en sus prospectos la advertencia: "evitar su uso durante el embarazo". Sin embargo, no siempre todos los fármacos son peligrosos. No obstante, si se sabe que se espera un bebé, es necesario respetar una regla simple, pero muy importante: ningún medicamento se debe utilizar sin la prescripción del especialista, para evitar así posibles daños al feto.
• Si se diagnostica la presencia de una infección, en la mayoría de las embarazadas examinadas, es necesario tratarla con antibióticos específicos. El hecho de no hacerlo podría causar algunos perjuicios. Por ejemplo, la infección de las vías urinarias, si no se trata, podría dar lugar a un parto prematuro, con consecuencias negativas para la salud del bebé. • Asimismo, es importante respetar el tipo de administración indicado por el ginecólogo. No es en absoluto cierto, como podría pensarse, que para reducir el riesgo de posibles efectos sobre el feto, sea mejor disminuir la dosificación y el tiempo de empleo de los antibióticos. Si, por ejemplo, la prescripción es de tres comprimidos de un gramo al día durante ocho días, ésta debe seguirse rigurosamente.
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