Mi bebé y yo

El trabajo de parto en casa con la matrona

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Una oportunidad muy interesante para las embarazadas que quieren enfrentarse al día del nacimiento teniendo cerca una cara conocida y en ambiente familiar.

Vivir la experiencia del trabajo de parto y el parto con una matrona, "tu" matrona, es posible. Simplemente ponte en contacto con una matrona profesional durante el embarazo y poneos de acuerdo para que te ayude desde el principio del trabajo de parto, acudiendo a tu casa cuando empiecen las primeras contracciones y luego te lleve al hospital y se quede con nosotras hasta que nazca el bebé.

Quién puede hacerlo y quién no

Para las madres que quieran experimentar un nacimiento del bebé "dulce", realizar el trabajo de parto en casa puede ser la solución ideal. Para hacerlo en el hogar, es necesario que el embarazo sea fisiológico y que la futura madre:

  • No haya sufrido patologías antes del embarazo ni que hayan surgido durante los nueve meses.
  • No necesite terapias y/o tratamiento médico.
  • La edad materna, en cambio, no genera contraindicaciones.
  • Si la madre ha tenido una cesárea y quiere enfrentarse al trabajo de parto en casa, es necesario que las matronas sean dos y que se pueda llegar al hospital en una media hora.

Dar a luz juntas

Cuando el embarazo es fisiológico la figura de referencia para ayudar a una mujer en el transcurso de los nueve meses y durante el parto es la matrona. Localizar una persona "de confianza" durante el embarazo permite enfrentarse al nacimiento acompañada de una profesional que conoce nuestros deseos y todas nuestras expectativas vinculadas al parto y la llegada del recién nacido. Una profesional que va a estar con nosotras antes, durante y después del nacimiento, dispuesta a aclarar nuestras dudas, ofrecer información y asesoramiento y, si es necesario, actuar como un "filtro" entre nosotras y el hospital. Diversos estudios han demostrado que la continuidad de la atención reduce el miedo de la mujer al enfrentarse al parto y aumenta la conciencia y competencia de los futuros padres. Según una encuesta realizada en 1995 por Public Citizen's Reserch Group, gracias a la asistencia garantizada por la matrona, el número de cesáreas se reduce un 50%. No sólo esto: se ha visto que el cuidado cara a cara durante el trabajo de parto, o el hecho de que las mujeres tengan una matrona a su lado (preferiblemente siempre la misma) dedicada a ella, disminuye la percepción de dolor durante el trabajo de parto.

Una relación de empatía y confianza

Hemos visto que si el embarazo va bien, es posible ser seguida durante los nueve meses sólo por la matrona, que supervisa el bienestar mental y físico de la mujer embarazada y que el embarazo llegue a buen puerto a través de reuniones regulares, prescribiendo análisis y ecografías durante los tres trimestres y controlando los resultados e informes.

El punto fuerte de esta solución es, sin duda, la relación que se crea, una relación distinta a la que existe entre médico y paciente. La matrona no sólo  se encarga del bienestar físico, sino también del emocional, de la mujer. Una diferencia importante es la disponibilidad de tiempo: la visita periódica con la matrona tarda un promedio de una hora, o más si es necesario, y la mujer tiene la oportunidad de hablar de sí misma, expresar sus inquietudes y sentimientos y escuchar la opinión de una figura experta pero con la que se crea una relación humana. Si la madre lo desea, la partera puede acompañarla en la sala, por ejemplo para los controles que se realizan cuando se el embarazo ha llegado a su fin. Además, puede ocurrir que - incluso aunque el embarazo siempre haya sido fisiológico - en algún momento la mujer tenga la sensación que le haga sospechar que algo no va bien (la matrona enseña a las madres a estar muy atentas y escuchar las señales del cuerpo). En este caso, la matrona es la portavoz de las sospechas de la mujer y es ella quien explica la situación al personal del hospital.

Si durante los nueve meses prefieres ser seguida por un ginecólogo, no te preocupes: esto no significa que no puedas ponerte en contacto con una matrona.

Vamos allá: ¡es el momento!

Cuando finalmente la fecha estimada se acerca, la matrona garantiza a la pareja su localización las 24 horas del día. Esto significa que podrá responder a su llamada y acudir en su ayuda al instante, sin importar horarios o días. Esto da una tranquilidad muy apreciada por las futuras mamás, que se preguntan con un poco de preocupación si serán capaces de reconocer el inicio del parto. Cualquier "falsa alarma" no será un problema: el papel de la matrona es precisamente acompañar la pareja en una nueva, y por lo tanto desconocida, fase.

  • El pródromo o preparto

Cuando la llaman, la matrona acude a casa de la pareja. Cuando llega, la matrona le pregunta cómo está a la futura madre, comprueba el latido del bebé, mide la presión arterial y la temperatura corporal de la mujer y la somete a un análisis de orina. Si todo va bien y el trabajo de parto no se encuentra en la fase activa, es la futura mamá la que decide si prefiere estar un rato más a solas con su marido o si siente la necesidad de que la matrona esté con ella. Durante el pródromo, la matrona no desempeña un papel de apoyo activo, sino que simplemente mantiene la situación bajo control. Si el futuro papá está cansado lo reemplaza al lado de la mujer y si en casa hay una abuela con ansiedad la tranquiliza y le recuerda que la futura madre necesita calma y tranquilidad. Si es de noche, invita a la pareja a descansar y, a menudo, aprovecha ella también para reposar.

  • El trabajo de parto activo

Cuando el trabajo de parto se activa, el papel de la matrona también se vuelve más activo. Una vez que llegue a 4 cm de dilatación la mujer puede, si lo desea, beneficiarse de los efectos analgésicos del agua caliente, tomándose una ducha o un baño. La matrona está a su lado para hacer un masaje a la mujer o mostrar al marido cómo hacerlo; si es necesario, le sugiere cambiar de posición y puede proponerle probar posturas nuevas, la acompaña cada dos horas al baño y periódicamente monitorea los latidos del bebé.

Durante esta etapa, la mujer generalmente se ensimisma, porque está muy metida en su papel. La matrona limita su intervención al mínimo (por ejemplo, no se realizan más inspecciones vaginales de las estrictamente necesarias), para no desconcentrar a la futura mamá.

  • Juntas al hospital

Cuando la dilatación ya está casi completa, llega el momento de acudir al sitio donde nacerá. De esta manera se “aprovecha” la fase de transición en la que, en general, las contracciones se interrumpen o se reduce su frecuencia e intensidad, y que precede a la aparición de tenesmo, esto es, la necesidad de empujar y el comienzo del período expulsivo. Sin embargo, si es el segundo hijo de la mujer, hay que anticipar un poco el viaje e ir al hospital cuando la dilatación alcanza los 7-8 centímetros. Una vez en el hospital, la matrona acompaña la pareja a la sala de partos y se queda con ellos durante todo el parto.

¿Y si en la sala de partos no es “bienvenida”?

Tener a tu lado a una matrona de confianza es un derecho de la mujer (tal como se establece en el Código de Matronas): se trata de una opción que los profesionales sanitarios deberían respetar y que no tiene nada que ver con la entrada en la sala de partos del papá futuro, ya que no se puede pedir a una mujer que elija entre su pareja y la matrona. En cualquier caso, para evitar sorpresas desagradables es conveniente que la pareja se informe con tiempo, para poder elegir el centro que mejor se adapte a sus necesidades.

En la sala de parto

Aquí la matrona es la portavoz de las preferencias de las mujeres con respecto a la asistencia, la "protege" contra intervenciones innecesarias, controla los procedimientos obstétricos utilizados por el personal del hospital y tranquiliza... ¡al futuro papá! Si fuera necesario, recuerda a los cirujanos que la futura madre es una persona antes que una paciente y debe ser informada y consultada antes de recurrir a cualquier intervención, como el gota a gota de oxitocina, la episiotomía, etc.

¿Y si hay una complicaciones?

Si debido a algún problema es necesario intervenir con una cesárea, la matrona se queda al lado de la mujer, le explica la situación y la ayuda a estar tranquila. Salvo en casos muy raros en los que es realmente necesario actuar con urgencia, siempre hay tiempo para comunicar a la pareja las intervenciones que se consideran necesarias, explicando con calma y claridad qué va a pasar y escuchando su opinión.

Tras el parto

La matrona permanece en el hospital hasta que la nueva madre no es acompañada a su habitación. Pero una vez más, es una presencia discreta que no interfiere en la privacidad de la nueva familia cuando mamá y papá se familiarizan con su hijo. En la práctica, si se la necesita -porque la mujer tiene alguna duda o le pide que compruebe si el bebé se está enganchando de forma correcta al pecho- la matrona está. De lo contrario, se mantiene en una posición secundaria y espera. Volverá a visitar a la mujer después de un par de horas para asegurarse de que todo está funcionando bien.

Si la mujer se ha enfrentado a una cesárea, la matrona la ayuda a coger el niño en brazos y llevarlo al pecho, le mueve las piernas y se asegura que ha podido orinar. Cuando es posible, la ayuda a levantarse e ir al baño y/o a lavarse.

La relación continúa después de salir del hospital

Si todo va bien, las visitas a domicilio son, por lo general, sólo dos o tres, pero si la mamá lo desea o si hay problemas con la lactancia materna pueden ser, por supuesto, muchas más. La matrona evalúa el bienestar de la madre y del niño, la ayuda a tratar el cordón umbilical, se muestra disponible para responder cualquier duda de los nuevos padres y les ofrece información y consejos prácticos para cuidar su bebé. Posteriormente, un buen punto de referencia son las reuniones posparto y grupos de autoayuda, donde madres expertas ofrecen ayuda e información. También fomentan la posibilidad de compartir emociones y experiencias, para hacer que la nueva madre no se sienta sola al enfrentarse a la gran aventura de la maternidad.

Así puedes encontrar a "tu" matrona

Para saber si en tu ciudad hay profesionales independientes que te pueden asistir en el trabajo de parto a domicilio y hacen seguimiento también en el hospital, debes preguntar a la Federacion de Asociaciones de Matronas de España en esta web  http://www.federacion-matronas.org/

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