Este mes, Rocío Ramos-Paúl
ROCÍO RAMOS-PAÚL Terapeuta familiar. Psicóloga y directora del Centro de Psicología BIEM. Desde 2006 conduce un programa de televisión que tiene por objetivo trasmitir directrices educativas para las familias, recibiendo del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid el reconocimierno por su labor divulgativa en el 2007.Ha publicado recientemente "Aprendiendo a enseñar" en la editorial paraninfo. Más información: www.rocioramos-paul.com |
Rocío Ramos-Paúl
Mi hijo es muy rebelde |
||||||
|
||||||
|
Hola Rocío. Imagino que tienes muchas consultas de este tipo pero yo es que ya he agotado mi paciencia, estoy desesperada y desbordada, hasta a veces pienso que no aguanto a mí hijo. También me preocupa mucho su comportamiento cuando vamos a algún sitio, (a el médico, de visitas, o en tiendas), no para nada todo el tiempo corriendo, cogiendo todo, parece que está poseído en serio, y por más que lo llamas y lo regañamos dice que se va a portar bien y nada, le da todo igual, siempre hay que amenazarlo con que viene un guardia o le van a encerrar en el cuarto oscuro y cosas así, solo para que reaccione unos minutos después pasa de todo y sigue a lo suyo. Así que bueno, yo estoy verdaderamente desesperada, no sé que hacer, creo que ya me ha cogido las vueltas, como se dice y él es muy rebelde, así que termino enfadándome muchísimo dando muchas voces y hasta le doy algún cachete, porque me pone al límite, sé que no estoy actuando bien pero no puedo más, por favor necesito su ayuda. Respuesta de Rocío Ramos-Paúl: Es frecuente intentar que el niño cambie su comportamiento en general, “que se porte bien” dicen los padres, eso se produce empezando por elegir una sola conducta de las que queremos cambiar y premiamos cualquier logro que consiga. Por otro lado, las conductas de los niños nos cuentan lo que les pasa, es importante evaluar si se han producido cambios que hayan podido alterar su comportamiento, es decir hay que escuchar que nos piden con su conducta. Alrededor de los dos/ tres años muchos niños descubren que lo que hacen, provoca reacciones en los demás y así deciden repetirlo, o no. Es muy frecuente caer en el error de dar órdenes haciendo hincapié en comportamientos inadecuados. Por ejemplo “no grites”, “no cojas el mando de la tele”, “no tires de la cortina”. Cuando marcamos las órdenes en negativo estamos atendiendo a lo que no tiene que hacer el niño, sin explicarle lo que queremos que haga. Sí aprendemos a reorientar nuestras ordenes hacia un lenguaje positivo, es decir: “habla bajito, te oigo mejor”, “dale el mando a papá para que lo guarde”, “juega aquí en la mesa en vez de detrás del sillón” el niño sabrá lo que le estamos pidiendo y podrá llevarlo a cabo. Hábitos y normas son fundamentales en la vida del niño, aunque protesten. Revisar si cumplimos con ellos es el primer paso para dar seguridad al niño y como consecuencia, para que se sienta más tranquilo. La hora de comer es un buen ejemplo:comer a la misma hora, marcando un horario y cumplirlo. En el mismo lugar y de la misma manera, avisando al niño que se acerca el momento de la comida para que vaya finalizando la actividad que esta haciendo. Recordarle el ritual previo a sentarse a comer, “ponte el babero”, “nos lavamos las manos”, etc y si es necesario, acompañarle mientras lo hace. Son actitudes claves para instaurar un adecuado hábito de alimentación.
Sección general psicología niños
Trucos de mamás
El niño no sabe hablar: cómo ayudarle
|







Es frecuente intentar que el niño cambie su comportamiento en general, “que se porte bien” dicen los padres, eso se produce empezando por elegir una sola conducta de las que queremos cambiar y premiamos cualquier logro que consiga. Por otro lado, las conductas de los niños nos cuentan lo que les pasa, es importante evaluar si se han producido cambios que hayan podido alterar su 


