¿Tiene los ojos rojos? En ese caso se trataría de una
conjuntivitis, en las que, con mucha frecuencia, no sólo está enrojecida la zona blanca de los ojos sino que presentan esta secreción que me comenta, más manifiesta por las mañanas, llegando a impedir que el bebé pueda despegar fácilmente los párpados. ¿Habitualmente, de siempre, le lagrimean los ojos? Aquí tendríamos que pensar en una obstrucción congénita del conducto lácrimo-nasal, que va desde el ángulo interno del párpado inferior (lo que popularmente se conoce como lagrimal) hasta el interior de la nariz, a través del cual drenan las lágrimas que continuamente mantienen humedecida la parte visible del globo ocular y el interior de los párpados. Esta obstrucción puede infectarse causando una dacriocistitis, que también presenta legañas purulentas. ¿Está resfriado? Muchos procesos agudos de las vías respiratorias altas incluyen las conjuntivas oculares, con los mismos signos. El tratamiento a aplicar depende de la causa de las legañas. Como medidas generales, la limpieza de los ojos (varias veces al día) la puede hacer con unas toallitas específicas (de farmacia) para la higiene ocular, utilizando una toallita (de un solo uso) para cada ojo, pasándolas suavemente siempre en la misma dirección, de nariz hacia oreja, sin frotar. Si no hay alivio habrá que pensar en la utilización de un colirio medicamentoso que desde aquí no estoy autorizado por ley a indicarle.