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Mamá ecológica: así se utiliza la calefacción

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Te ofrecemos algunas reglas simples para garantizar la seguridad y la eficiencia de los sistemas de calefacción y reducir, así, su consumo. Ganaremos en salud y en medio ambiente, ¡y nuestro bolsillo nos lo agradecerá!

¿Tienes calefacción en casa? Para consumir poco y contaminar menos, acuérdate de hacer el mantenimiento periódico de la caldera: la limpieza y el control de los gases, la seguridad y la eficiencia de los sistemas de calefacción son aspectos que debes controlar de forma periódica.

El control de los sistemas con una potencia inferior a 35 kW (es decir, casi todas las calefacciones individuales instaladas en pisos de un tamaño medio) debe realizarse cada dos años. Si este plazo está a punto de vencer, contacta con un técnico (sería mejor hacerlo antes de la llegada del frío y de encender los radiadores, si es posible, ¡pero más vale tarde que nunca!).

Siguiendo con el tema de la calefacción, recuerda unas breves pero valiosas normas para reducir el consumo, incluso si hay un bebé en casa:

- Mantén una temperatura en casa entre los 20 y los 21 ºC. Más alta que esto no es saludable ni para ti ni para tus hijos; es mejor ponerles jerséis y suéteres más gordos (aunque, a menudo, los niños tienen más calor del que sentimos nosotros).

- Por la noche, baja la temperatura. Incluso para los recién nacidos, es aconsejable dormir en una habitación con una temperatura de unos 18 ºC. Si tienes que levantarte de noche para las tomas o para volver a dormir al bebé, ten a mano una bata o una manta donde envolveros a ambos.

- Por la mañana, ventila las habitaciones. Es una buena práctica, incluso si vives en el centro de la ciudad. Aun así, es mejor tener las ventanas abiertas durante cinco minutos que medio abiertas durante una hora.

- Mantén cerradas las puertas de los lugares en los que no se requiere una temperatura habitable, como los armarios o las despensas.

- Mantén también cerradas las puertas de los baños, de modo que se calienten ligeramente más que las otras habitaciones y sea agradable bañarse (y bañar al bebé), ducharse y cambiar el pañal.

- No cubras los radiadores con muebles o cortinas.

- Por la noche, cierra bien las persianas e intenta aislar lo mejor posible los cajones en los que se enrollan, para evitar corrientes de aire frío.

- Purga el aire de los radiadores para que la caldera funcione de forma más eficiente. 

Para saber más acerca de la temperatura idónea  en el hogar, haz clic en este artículo:  Temperatura en el hogar con bebés

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