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Mamá ecologista: ¡prohibido desperdiciar el agua!

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Todos lonsejos para minimizar el consumo (y los residuos) de este valioso recurso: el agua. ¿Y tú qué haces para limitar el consumo diario de agua? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

El derecho al agua debe garantizarse como un bien común. El agua es una sustancia muy valiosa, indispensable para la supervivencia de los seres humanos, los animales y las plantas: es imposible vivir sin ella. Sin embargo, no se trata de un recurso infinito y es importante cuidarlo. No desperdicies el agua: he aquí algunos consejos para no desperdiciar inútilmente este recurso tan valioso, al que también se le llama “oro azul”.

Terrazas y jardines

1. En los balcones, instala un sistema automático de riego por goteo: utiliza poquísima agua y la hace llegar directamente donde se necesita, en la base de la planta. Además, a ti te ahorra el tiempo y el esfuerzo de regar las plantas, ahora que también tienes que cargar con el peso de la barriguita.

2. En los días de lluvia, pon algunos cubos fuera para recuperar un poco de agua, que puedes utilizar en los días siguientes para regar las plantas.

3. Elige el momento adecuado para regar: para evitar una evaporación rápida del agua y el "sufrimiento" de las plantas, es mejor regarlas al atardecer y por la noche.

Cocina

1. Si cuando cocinas pasta, arroz o verdura no salas el agua (quien sufre de hipertensión a menudo no lo hace) o le pones muy poca sal, reutiliza el agua de cocción, una vez se haya enfriado, para regar las plantas. Asimismo, al ser rica en almidón, esta agua también tiene un poder desengrasante y se puede utilizar para fregar los platos, al menos para eliminar la mayor parte de la suciedad.

2. Lavar con cuidado la fruta y la verdura es muy importante, pero no desperdicies el agua corriente: deja las verduras en remojo en un recipiente durante algo de tiempo y utiliza el agua corriente sólo para lo estrictamente necesario. Si en el recipiente no has puesto nada más (por ejemplo, bicarbonato), también en este caso puedes utilizar el agua recogida para regar las plantas.

3. Siempre que lo utilices a plena carga, el lavavajillas consume una cantidad de agua “moderada”, una media de 15 litros. Lavar los platos a mano, en cambio, es más caro: si se lavan los platos y los vasos con agua corriente, se utilizan alrededor de 60 litros de agua, mientras que poner la cantidad justa de agua caliente en la fregadera, echar algunas gotas de detergente, dejar en remojo durante 5 minutos los platos y después limpiarlos y hacer un rápido aclarado final, baja el consumo de agua hasta los 20 litros.

En el baño

1. Instala un aireador o perlizador en los grifos del lavabo, el bidé, la ducha y la bañera. Se trata de un mezclador de agua y de aire que reduce el flujo de agua de los sanitarios: se compra en una ferretería y se sujeta fácilmente en el grifo. Durante su utilización, no se percibe ninguna diferencia, pero el consumo global de agua es inferior. De este modo, en lugar de consumir una media de 50 litros de agua para una ducha, se consume la mitad.

2. Da prioridad a la ducha sobre el baño. Para llenar una bañera son necesarios 100-150 litros de agua, mientras que para una ducha de 3-5 minutos, el consumo de agua está entre 30 y 60 litros.

3. Abre el grifo sólo cuando sea estrictamente necesario. Por ejemplo, cuando te cepillas los dientes (una operación que dura al menos dos minutos), no sirve de nada dejar correr el agua de forma ininterrumpida, basta con abrirla sólo al principio, para humedecer el cepillo y, al final, para aclararlo y enjuagarse la boca. Además, para enjuagarse la boca, sería mejor utilizar un vaso, que permite desperdiciar menos agua. Del mismo modo, cuando te duches, después de haberte mojado un poco, puedes enjabonarte el cuerpo y el cabello en seco, y volver a abrir el grifo sólo para quitarte el jabón.

4. Si en tu cuarto de baño tarda mucho en llegar el agua caliente (porque, por ejemplo, tienes un sistema hídrico o de calefacción muy antiguo), recoge el agua fría en un cubo y luego utilízala para otras cosas a lo largo del día, como regar las plantas, poner en remojo las prendas delicadas que laves a mano o fregar el suelo.

5. Si necesitas cambiar tu depósito del baño, instala uno con botón doble. Con un depósito estándar, se consume en cada uso alrededor de 10 litros de agua. Con el doble botón, se puede poner el agua en circulación soltando sólo la cantidad necesaria, reduciendo notablemente el consumo. Si no puedes cambiar tu viejo depósito, un truco para reducir su capacidad es poner en su interior una botella de plástico de litro llena de agua (¡cerrada y sin etiqueta!).

¿Y tú qué haces para limitar el consumo diario de agua? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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