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Método Estivill para comer

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Un artículo del Dr. Estivill y de Montserrat Doménech, psicóloga y pedagoga, presidenta de la Fundación “Projecte Aura” y co-autora del libro "¡A COMER!". 

 



El método Estivill para comer bien

Este método puede utilizarse en cualquier edad del niño a partir de los seis meses, es decir, desde que empieza a tomar sus primeras papillas. Aquí os presentaré un caso práctico donde describiré las pautas para lograr que el niño interiorice un hábito correcto de comer en, aproximadamente, una o dos semanas. Podemos empezar a aplicarlo en cualquier momento del día, pero aquí lo he iniciado en la comida.

Primer día, la comida

• Llegó la hora de comer y nuestra misión es que Juan, que tiene dos añitos, se inicie correctamente en el hábito de comer. Lo primero que hacemos es sentarlo en su sillita. Frente a él tiene ya preparado el plato con la comida. No importa quién esté acompañándolo durante la comida y enseñándole a comer, siempre y cuando todos lo hagan de la misma manera. Ya mientras va sentándole en la sillita, el «conductor» le explica a Juan qué es lo que tiene preparado para comer y le anuncia lo bueno que está. Por ejemplo, hoy mamá le ha hecho un exquisito plato con algunas verduras cortadas a trocitos, media pechuga de pollo y una montañita de arroz. No es necesario ponerle grandes cantidades. Si os fijáis en la barriguita de Juan, os podréis imaginar el tamaño de su estómago. Es una buena guía para tener idea de la cantidad de alimento que puede ingerir.

• Cuando ya tenemos a Juan sentadoen su sillita, nos colocamos a su lado para ayudarle a comer todo lo que le hemos preparado. Ahora es cuando pueden pasar dos cosas: que Juan se lo coma todo sin ningún problema (con lo cual, los padres de Juan ya podrían regalar este libro a otros padres a quienes pudiera serles más útil) o puede que, de entrada, rechace el alimento. Bien, pongámonos en la peor de las dos situaciones: el niño rechaza la comida. ¿Qué hacemos? En cierto modo, en cuanto nos sentamos al lado de un niño para acompañarle mientras come, debemos hacernos a la idea de que, a partir de ese momento, nos hemos vuelto sordos y ciegos. Sin abandonar nuestra actitud serena, suave y llena de afecto, llenamos el tenedor o la cuchara y le ayudamos a que lo introduzca bien en la boca.

Si el niño rechaza la comidade nuevo, volvemos a intentarlo de nuevo, y sin alarmarnos ni ponernos tensos. Nuestras maneras dulces de reconducir la operación le están diciendo al pequeño que no ha pasado nada, que vamos a probar de nuevo y que todos seguimos tan contentos. Mantendremos esta actitud durante 3 minutos, aunque el niño escupa y rechace la comida. Y en ningún momento, perderemos la calma. Pasados los 3 minutos, le retiramos el plato como si hubiera comido perfectamente… aunque no haya probado bocado. Y acto seguido, le limpiamos la boca con el babero, lo sacamos de su sillita y nos comportamos como si realmente la hora de la comida hubiera terminado.

• Durante los próximos 3 minutos nos concentramos en otros quehaceres. Insisto: es importantísimo que mantengamos la compostura, como si nada hubiera pasado, como si realmente el niño se hubiera terminado todo el plato. Estos 3 minutos nos servirán para que el niño se «olvide» de la comida y se distraiga. Después de esos 3 minutos de «olvido», reanudamos el ritual de la comida. Seguimos fingiendo que antes no ha pasado nada. Nuestra actitud es alegre y positiva, sin hacer caso de la actitud previa del niño y, aún más, de lo que pueda él estar deduciendo ahora acerca de nuestro reintento. Procedemos a repetir los mismos actos. Es decir, le ayudamos a sentarse en la sillita, le colocamos el babero, le ponemos delante el plato y acompañamos ese viaje del tenedor o la cuchara desde el plato hasta su boca. Transmitiendo seguridad siempre y en todo momento. Y calma, y paciencia.

• Recordad: nosotros somos los buenos maestros y él, el alumno que está aprendiendo a comer. Esta vez dedicaremos 4 minutos a nuestro empeño. Por supuesto, podemos toparnos con dos posibilidades. Una, que empiece a comer bien, con lo cual se da por finalizado esta práctica hasta la siguiente comida. No importa que sobrepase el tiempo que teníamos previsto, lo que cuenta es que ya está comiendo con regularidad. Pero también puede ocurrir que siga negándose a comer o que abra la boca, sí, pero a regañadientes y sin apenas tragar alimentos. Si es éste el caso, seguiremos intentando ayudarle a comer durante 4 minutos. Y siempre sin perder la sonrisa ni la serenidad. Pasados los 4 minutos, le retiramos el plato y le sacamos de su sillita como si hubiera comido bien, y nosotros nos ponemos a hacer otras cosas durante los próximos 4 minutos. ¡Como si no hubiera pasado nada! Y, transcurridos esos 4 minutos de «olvido», reanudamos toda la operación desde el principio, una vez más y como si fuera la primera. Sí, volvemos a poner el plato en la mesa, le sentamos de nuevo en su sillita y, mientras le colocamos el babero, le decimos «Vamos a comer esto que está tan rico». Y empezamos a ayudarle con el tenedor o la cuchara. En este tercer intento mantendremos la acción durante 5 minutos. Nuestra actitud seguirá siendo tranquila, sonriente y positiva, aunque por dentro nos esté corroyendo el malestar y estemos hartos y deseosos de que el niño empiece a comer bien, que interiorice por sí solo lo que queremos que haga.

• Es importante que el niño no perciba estas emociones negativas nuestras en ningún momento del proceso de aprendizaje. Si se da cuenta de que su rechazo a la comida llama nuestra atención, nos preocupa o provoca en nosotros un cambio de actitud, ¡estamos perdidos! Por eso, pase lo que pase, en ningún momento debemos perder esa actitud de confianza y seguridad en lo que estamos haciendo. Cuando hayan pasado 5 minutos, se da por finalizada la comida. No importa la cantidad que haya comido el niño. Ya no habrá más intentos y tendrá que esperar hasta la siguiente hora, que será su merienda. Si de verdad no ha comido nada, no tenemos que preocuparnos. El cuerpo está preparado para resistir largos ayunos, y recordad que un niño pasa once o doce horas sin comer durante la noche ¡y no ocurre nada! Hay mucho tiempo por delante hasta que se le agoten los recursos energéticos, y seguro que vuestro hijo no llegará jamás a ese extremo.

• Si seguís estas directrices al pie de la letra, en una semana el asunto está resuelto. Eso sí: hasta la hora de la merienda no podremos darle nada de comer, aunque él lo pida desesperadamente. Tenemos que armarnos de paciencia para poder transmitírsela también al pequeño, pues… ¡hasta la hora de la merienda, nada!

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Y tú ¿Qué opinas?
Comentarios (56)
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  • Invitado - invitado

    Hola lizeth, yo empecé con mis dos hijos uno de ellos a los 4 meses y otro a los 6 meses dándole papilla de fruta y entre ella estaba la manzana y para nada es una fruta alérgica. Es más alérgico el plátano que la manzana. Por si te sirve de ayuda. Un saludo.

  • Invitado - invitado

    YO QUISIER SABER MI NIÑO TIENE 6 MESES Y LE ESDTOY DANDO PAPAILA DE MANAZANA PAERO ME HAN DUICHO QUE ES MUYALERGICA QUISIRA SABER QUE ALIMENTOS SON LOS INDICADOS PARA DARLE QUE NO LEHAGAN ALERGIA Y QUE ALIMENTOS SONBUENOS PARA EL PARA QUE ESTE SANO
    MAYRA, TEPIC MEXICO

  • Invitado - invitado

    si no ha comido nada mi pregunta es si a la hora de la merienda le vuelvo a poner lo mismo del almuerzo o la merienda de siempre? Me ha parecido muy bien la técnica aunque habrá armarse de paciencia

  • Invitado - Saritalba

    Hola tengo una niña de 2 años y 3 meses y necesito ayuda urgente porque no hay manera de que pruebe alimentos solidos.no quiere abrir la boca.lo e probado de todas formas ,en todos los sitios de la casa con niños, en la calle ,jugando ,con la tele,sin la tele,haciendo dibujos con la comida ....pero no hay forma de que pruebe y coma la comida que hacemos para nosotros. Solo come galletas,pan,lonchas de 37, patats fritas y poco mas...asi que tengo que hacerle su pure como siempre. Y aun asi hay dias que no quiere ni eso.
    La e llevado a su pediatra y solo me dice que esta sana que cuesta mucho el cambio y que ya comera que de tiempo pero este año empieza el cole y me temo que me pilla el toro.necesito ayuda...porque esta situacion puede conmigo....y creo que le tienen que faltar vitaminas si hay dias que no quuere nada...no como cambiar su habito.porque las horas de las comidas ya dan miedo.

  • Invitado - karolinadiez

    Hola, yo lo probé con mi peque de 2 años pero después de un tiempo me percate que mi niño ya se estaba acostumbrando a pasar de la hora de la comida y esperar a la merienda para comer como un tigre y claro, en la merienda yo NO le ponía lo de la comida (sopas, verduras, carne, etc) sino, bocadillos de jamón, yogurt con frutas o cosillas así y claro por lo visto el peque ya lo sabia y se esperaba a comer esas cosas menos nutritivas que le molaban mas. Entonces comencé a sacarle de merienda el mismo plato de comida que me rechazaba a medio día y aveces se quedaba sin comer, yo me angustiaba mucho pero ahora finalmente ya se ha acostumbrado a comerse lo que le pongo al almuerzo porque sabe que si come bien le doy las cosas ricas que El disfruta para merendar (que también trato sean muy saludables).

  • Invitado - phao21

    Hola , mi bebe de 13 meses come muy bien todo lo que le de pero siempre que este bien licuado, que hago para que coma solidos porque cuando intento darle me vomita todo lo que halla comido, no he podido con eso, que consejos tienen para que mi bebe coma solidos.
    gracias

  • Invitado - invitado

    Hola,
    sólo queria compartir mi experiencia. Ayer empecé a hacer esto que leí. Pensé que no tenía nada que perder y mucho que ganar. Tampoco lo ví cruel ni nada por el estilo. Gerard tiene 7 meses y en raras ocasiones ha comido bien abriendo la boca en cada bocado. La comida se hacía muy pesada, conviertiendose en el peor momento del día. Ayer me decidí a cambiar y a probar este método, la verdad es que se quedó sin probar la papilla al 1/2 día, con la merienda sólo 4 cucharadas, y sorpresivamente en la cena se comió mas de la mitad de la papilla, abriendo la boca y sin ningún problema. Animo a las mamas y papas a que lo prueben, de verdad que funciona. No os voy a engañar, me pasé todo el día pensando que mi niño no había comido, pero tambien lo veia feliz y contento como los otros dias, así que pensé que de hambre no se iba a morir.... antes de eso comería!!! y así fue. Además sopresivamente para mi marido y para mi, ha dormido de un tirón toda la noche, sin pedir bibi como hace de costumbre!!!!
    en fin... las palabras sobran.
    Gracias a quien publicó en artículo.
    Saludos a todos,
    Anna.

  • Invitado - invitado

    No hagas nada, sólo tener paciencia y no agobiar a tu bebé. Poco a poco ellos solos van aprendiendo a comer.

  • Invitado - invitado

    ya lo probé y nada ahora vomita la comida............ no se q hacer!!!

  • Invitado - invitado

    Mi hija pequeña ha estado hasta los dos años y medio o más sin querer comer carne y no quiere comer muchas cosas. Ni tiene anemia, ni nada que se le parezca, poco a poco va comiendo. Eso sí, no le obligamos a comerse nada. Le explicamos porqué tiene que comer de todo e intentamos convencerla, pero no se le puede obligar. Ellos mismos van comiendo mejor si se les deja tranquilos. Ya verás como vuelve a comer si ve que le comprendéis.

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