Mi bebé y yo

El insufrible exceso de personalidad, comúnmente llamado rabietas

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¿No sabes cómo actuar ni qué hacer cuando tu hij@ tiene una rabieta? Tranquila, Esther Grau, mamá bloguera y comunicadora de profesión, comparte contigo lo que ella experimenta cada vez que su hija tiene un "exceso de personalidad".

Llevo más de un año escribiendo en mi blog, Cada día es domingo, sobre semanas llenas de momentos especiales, divertidos, personales… pero en las semanas de siete domingos no todo es tan idílico, no vivimos en un tablón de Pinterest.  A pesar de intentar convertir  los "insufribles excesos de personalidad" de mi hija en momentos especiales, la mayoría de ocasiones me lo pone difícil, muy difícil.

Antes de ser madre, cuando veía a un niño en el autobús gritando como un poseso, desencajado y con la cabeza dándole vueltas como la niña del exorcista, miraba con indulgencia al adulto que le acompañaba y me decía a mí misma: "Los niños son un reflejo de los adultos, seguro que en esa casa se habla a gritos y son todos unos histéricos, ¡cuántos libros de psicología infantil les falta por leer!". Y me daban ganas de recomendarles un par de ellos.

Pues bien, ahí va otra de esas frases: "Me lo voy a comer con patatas". Últimamente, he vivido en mis propias carnes algún episodio estilo "tierra trágame", protagonizado por mi hija. Es, como muchos de mis amigos dicen, un personaje. Desde muy, muy pequeña ya apuntaba maneras, no por rabietas, sino por ese exceso de personalidad, nuestra forma de describir  lo descolocados que nos dejaba con alguna de sus actuaciones, para bien o para mal.

En su defensa he de decir que las  comúnmente llamadas rabietas no son frecuentes, ni se convierten en pataleos interminables, pero sí son muy intensas, muy intensas. Es algo que me hace sentir fatal. Empiezan mis dudas y creo que lo he hecho todo mal. Probablemente, en algún momento cometí un fallo. Le tenía que haber puesto Bach en lugar de Mozart mientras estaba en mi barriga, o será que, como escribo un blog  y me pinto las uñas, ¿no le presto toda la atención que necesita? Y recuerdo que un día discutí con su padre, delante de ella, sobre si al arroz le faltaban unos minutos y la niña está traumatizada… En fin, que soy lo que se dice una mala madre, sin recursos para controlar a una niña de tres años, a pesar de leer de cabo a rabo todo lo que tiene que ver con psicología infantil.

Exagero, sí, claro que exagero, pero en ocasiones me veo superada y, aunque sé que no pasa nada y que forma parte del proceso de formación de la personalidad de mi hija, no deja de abrumarme. ¿Soy la única?

Esther y su hijaEsther Grau se define como mamá 100%, comunicadora de profesión y bloguera con incontinencia creativa que intenta convertir cada día de la semana en domingo.

Podéis seguirla en www.cadadiaesdomingo.com

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Comentarios (2)

En mi casi, mi princesa con personalidad tiene justo 13 meses, pero ya desde bien pequeña, se la veia segura y decidida sobre sus gustos, si si, fue ella quien dijo que la papilla te la comes tu, yo quiero chicha! Tiene muy claro las cosas, y muy obstinada y cuando se le dice que no a algo se pone histérica, aunque luego rápidamente si la distraes con algo se pone a sonreir enseguida. Lleva un mes de rabietas increibles, en publico hasta ahora no las ha hecho, pero en casa tela. Si quiere algo, tipo coge la caja donde meto sus medias, y yo se la quito de las manos porque me la va aliar y las saca todas de la caja desordenando todo jejeje pues no antes de quitarle algo le tengo que dar otra cosa, como el maletin que tiene con todos sus lacitos y diademas. Pues ayer acabó toda la tarde con el maletin. Claro la primera vez lo haces mal, luego ya sabes como hacerlo. Otra cosa, alguna vez su padre no se da cuenta y se pone a discutir delante, pues la nena le hecha la bronca a el, le señala con la maño, en plan no grites, que nos quedamos a cuadros, se la ve muy responsable, yo no le he gritado nunca, elevado la voz un poco y con tono firme si. Y aunque hay que insistir con los "NO" hay que explicarle siempre el porque del "NO". Y la verdad es que lo respeta. Pero claro yo la niña la tengo por la noche y el fin de semana el resto es la yaya quien la cuida con todo el cariño del mundo...y ya os podéis imaginar que cede bastante. No es fácil, los niós no vienen con un manual debajo el brazo, y hay que tener muchas pero que mucha personalidad con ellos. Y al leer el articulo, veo que mi niña es normal pero con un exceso de personalidad, es de lo más exigente jejeej
A mi me pasa con mi peque. Tiene 14 meses y es incansable e imparable. Se queja por todo. Llora por todo. Es totalmente diferente de la niña, que era tranquia y quieta. Este es un bicho de cuidado. Tienes que vigilar porque si no te das cuenta ya esta pegando al niño/a que tiene al lado. Nunca salen dos hijos iguales. Y los padres somos tranquilitos Nos tenemos que armar de paciencia. ;)