Que tu hijo tenga una mascota es algo bueno: se crean unos fuertes vínculos entre ambos y aprende a cuidar de un ser vivo. Sin embargo, los animales pueden transmitir enfermedades. Te decimos cuáles y cómo prevenirlas.
Si los animales están controlados periódicamente por parte del veterinario, el riesgo de transmisión de una enfermedad al niño se reduce considerablemente. Pero, ¿cuáles son las enfermedades que puede transmitir una mascota?
Alergias. Algunos niños pueden ser alérgicos al pelo y a la saliva del perro o del gato. Los síntomas se reconocen fácilmente: estornudos, inflamación de los ojos y, en algunos casos, crisis asmáticas. Si la alergia es leve, basta con evitar que el animal entre en la habitación donde el pequeño duerme. Si es grave, se deberá renunciar a la mascota.
Toxoplasmosis. El gato puede ser portador de esta infección, causada por un protozoo. El contagio se puede producir si el pequeño entra en contacto con las heces del animal. La enfermedad no es grave y puede confundirse con una ligera gripe, por lo que no es alarmante ni siquiera si el niño es pequeño. En cambio, puede ser muy grave si la contrae la madre en los primeros meses de gestación.
Fiebre por arañazo de gato. Un arañazo de gato, si no se desinfecta, puede provocar una infección que se manifiesta con fiebre, irritación, inflamación local y engrosamiento de los ganglios. La fiebre suele aparecer pasados unos días del arañazo y se puede prolongar un par de meses, acompañada de una sensación de malestar. Normalmente, se cura de forma espontánea. De no ser así, se puede tratar con antibióticos.
Eccemas. Si el animal presenta lesiones sobre la piel, deben curarse a tiempo para evitar que la infección se propague. En general, no se trata de algo grave pero es mejor evitar el contacto entre el animal y el niño para impedir la transmisión de bacterias y gérmenes.
Pulgas y garrapatas. En principio, no deben representar un problema para el niño, ya que prefieren alojarse en el animal. Las pulgas pueden sobrevivir sin comer durante varios meses, ocultas en una alfombra o en la moqueta. Si el animal tiene, es importante que sea tratado al respecto. También deben desinfectarse las superficies que hayan entrado en contacto con él.


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