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Resfriado en el niño: síntomas, causas y tratamiento

Resfriado en el niño: síntomas, causas y tratamiento

El resfriado es uno de los trastornos más típicos de la llegada del otoño y el inicio de la guardería o el colegio. Mocos, tos, fiebre, nariz tapada: son los síntomas más frecuentes. ¿Cómo evitar el contagio y qué tratamiento seguir?

Los pequeños de la casa son los más perjudicados por los resfriados, sobre todo si ya van al colegio o a la guardería, donde el intercambio de virus y bacterias está a la orden del día.

Los virus del resfriado son tan numerosos y diferentes entre sí que pueden afectar a la salud del niño, incluso más de una vez. Las estadísticas dicen que, entre otoño y primavera, los más pequeños pueden resfriarse hasta seis y ocho veces. Por esta razón, es importante que el bebé se recupere de una forma adecuada; sólo así disminuirán las posibilidades de que el niño vuelva a enfermar, y también de que se produzcan complicaciones, como la otitis.

(Te interesa: Otitis infantil)

Síntomas del resfriado en niños

El resfriado se manifiesta a través de una serie de síntomas:

- El estornudo, un mecanismo de defensa de la nariz, que, de este modo, intenta eliminar el virus intruso.

- La rinorrea, que, en la fase aguda de la inflamación, es acuosa (la nariz gotea), y que, después, se transforma en un moco amarillento más denso.

- La obstrucción nasal, que obliga al bebé a mantener la boca abierta y, en consecuencia, le provoca sequedad en la garganta, lo que acaba alterando el sueño.

- Algunas veces, también puede aparecer fiebre.

El resfriado dura, de media, una semana, y el propio organismo es el responsable de su curación.

Tratamiento del resfriado en niños

- El mejor remedio, y el más inocuo, son los lavados nasales con una solución fisiológica o con agua de mar modificada, que ayudan a eliminar las secreciones, facilitando, así, la respiración. Se pueden encontrar en frasquitos monodosis o en spray.

- También se puede recurrir a los aspiradores nasales, que se conectan a una boquilla a través de la cual la mamá aspira delicadamente el moco de la nariz: durante la operación, es importante conseguir que el niño esté quieto.

- Sin embargo, los medicamentos de acción vasoconstrictora en gotas están desaconsejados.

- Si el niño no tiene fiebre y no estornuda continuamente, puedes sacarle de paseo (bien abrigado) e, incluso, llevarle a la guardería.

Es muy importante que te asegures de que no tenga la nariz tapada, con el fin de evitar que el moco llegue a los oídos y a los senos paranasales, y derive en una otitis o en una sinusitis. Para ello, además de los lavados nasales con una solución fisiológica o con agua de mar modificada, debes:

- Dar un buen baño al pequeño, llenando la bañera con agua caliente primero y, después, añadiendo agua fría, de manera que se produzca una gran cantidad de vapor. Esto le ayudará a fluidificar el moco y a que se elimine más fácilmente.

- Humidificar el ambiente también es muy conveniente, sobre todo por la noche, antes de acostarle.

(Te interesa: Humidificador: todo lo que debes saber)

- Dar de beber muchos líquidos al pequeño (agua, zumos de fruta).

Cuándo hay que acudir al pediatra

- Si el niño no tiene fiebre, sino sólo la nariz tapada y algún golpe de tos ocasional, pero se ve activo y come con normalidad, no es necesario ir al pediatra. Con toda probabilidad, tiene un simple resfriado de origen vírico, que se resolverá espontáneamente en 3-7 días.

- En cambio, si el niño tiene secreciones nasales opacas, de color amarillo o verdoso, tos insistente, fiebre, malestar y dificultad para comer y dormir, es posible que sufra una infección bacteriana, más molesta y persistente. En este caso, es conveniente llevarle al pediatra, para que emita un diagnóstico más preciso.

- Asimismo, se debe prestar más atención si el bebé tiene menos de seis meses: es más factible que un resfriado vírico se complique con una sobreinfección bacteriana. Por lo tanto, en este caso, es mejor ir al pediatra, aun en presencia de síntomas más leves.

(Te interesa: Enfermedades en niños)

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