Mi bebé y yo

"Se me ha escapado un azote"

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Cuando no se sabe cómo controlar al niño, ¿se le puede dar un azote? Te explicamos por qué puede llegar a ser contraproducente para educar a tu pequeño.

Una investigación realizada en Estados Unidos sobre una muestra de 1.500 niños de entre dos y cuatro años puso de manifiesto un dato interesante: los pequeños que reciben habitualmente pescozones tienden a vulnerar las prohibiciones establecidas por los padres. En cambio, los que no sufren castigos son menos testarudos y respetan las reglas más fácilmente.

¿Por qué motivo? El azote no convence, sino que impone la ley del más fuerte. El niño piensa que debe hacer lo que le decís, no porque sea justo, sino porque sois más altos y más fuertes. Se siente ofendido, violentado y acumula rencores que, con frecuencia, le duran mucho tiempo.

Existe otro motivo que desaconseja recurrir a los azotes: se corre el riesgo de que el uso de la fuerza le parezca algo normal, una forma aceptable para resolver los resolver los conflictos. Si sus padres también lo hacen, ¿por qué no puede hacerlo él, en el parque infantil o en el colegio con los compañeros?

En el caso de que el niño haya perdido totalmente los estribos y esté fuera de control, algunos pediatras aconsejan apartarle un momento y llevarle a su habitación durante 2-3 minutos, comprobando siempre que en el cuarto no haya nada con lo que pueda hacerse daño. Tras un par de minutos, que os parecerán interminables, volved con él, sentaos a su lado y habladle con calma y afecto sin volver sobre lo sucedido y sin mostrar rencor. Cuando se haya serenado, elogiadle por cómo ha conseguido recuperar la calma.


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Comentarios (24)

Invitado - raroag
En los mundos de yupi esto sería lo ideal, pero me río yo del rincón de pensar. Creo que la mayoría de los que tenemos hijos de pequeños nos han dado algún azote o nuestra madre nos ha perseguido con su famosa zapatilla y no creo que seamos peores personas, ni maltratadores en potencia. El problema actual es la permisividad en los niños, que no se traumaticen y hacen lo que les da la gana, estamos creando pequeños dictadores. Un azote a tiempo, sin hacer daño ( duele más al que lo da que el que lo recibe), les enseña donde están los límites.
Invitado - invitado
mi hijo cuando pierde los papeles le hablo, respiro profundamente, me siento a su lado aguantando el chaparron, hay veces que consigo por las buenas enderezarlo, pero otras que me da patadas y se da cabezazos contra la pared, osea se autolexiona, un azote cae fijo, antes que se abra la cabeza que note la palma de mi mano.
Invitado - invitado
hijo mio cuando el bombero acabe de apagar nuestra casa te esplicare con dulzura y buenas palabras porque no tienes que pegarle fuegoa a las cortinas de casa, malo malo que eso no se hace, el dia que volvamos tener casas te castigare en tu cuarto
Invitado - invitado
la realidad al darnos cuenta de q el azote no es lo mejor.....por lo q nosotros estamos trayendo a nuestros hijos inseguridad sobre ellos mismos ya q se trauman y nos cogen miedo y no damos oportunidad al vinculo q debe haber entre madre e hija...la confianza lo es la base de todo yo tengo dos hijos y a mi nena la he castigado pero eso no ha servido de nada porq por mi culpa la he hecho insegura y miedosa algo q me arrepiento y espero mejorar para q ella recupere su autoestima....amigas hagamos de nuestros hijos las personas mas seguras q en el momento q se equivoquen se sepan levantar y no se escondan de ellos ......mejoremos...
Invitado - invitado
Leyendo la información arriba descrita, no puedo mas que concordar en todo lo expresado,por desgracia puedo dar fe, de que ciertamente es así.Hay una frase que me ha conmovido;"Se siente ofendido, violentado y acumula rencores que, con frecuencia, le duran mucho tiempo"...A mi edad, 36 años aún duran esos rencores y los dolores causados fisica y psiquicamente. Tengo 2 Hijos y cada día mi meta es,nunca hacer lo que a mi me hicieron, mi fin es superarme día a día y evitar plasmar mi dolor en ellos y mucho menos lastimar ni un ápice sus sentimientos. Cada Noche cuando duermen, me siento orgullosa de ser fuerte pese a que me cueste un mundo intentar olvidar... y me pregunto ¿Cómo se puede maltratar a una criatura indefensa, de aquella manera, buscando objetos como palos o reglas de medir de madera, para hacerme mas daño aún,porque la niña es inquieta y cabezona...Cómo???¿Por qué nadie me explicaba las cosas con calma,amor y dulzura? He querido compartir un poquito esta tristeza con tod@s vosotr@s, porque hasta la fecha, nadie excepto mi esposo, ha podido ver y comprobar la veracidad de mis palabras, es algo que llevo dentro de mi, pero que conforme avanzan los días y los peques crecen,me vienen recuerdos de mi horrible infancia y juventud... y me los callo. Gracias por leerme y amad mucho a vuestros niños, que nadie os robe ese placer!!
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