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Los padres españoles siguen pensando que "más vale un azote a tiempo"

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El azote o el cachete siguen siendo utilizados por los padres como una medida para "educar" a los hijos. Esta es la conclusión que se desprende de un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid sobre el castigo físico en España.

Frases como "más vale un azote a tiempo" o "la letra con sangre entra" siguen vivas en nuestro país. Así lo demuestran los testimonios de más de mil universitarios madrileños, que forman parte del Estudio Internacional de Paternidad.

"El castigo corporal (CP, según sus siglas en inglés) es probablemente el tema más controvertido en lo que se refiere a la disciplina de los padres... En las últimas décadas numerosos estudios han encontrado muchas consecuencias psicológicas negativas", aclaran los autores de la investigación.

"El castigo físico incluye el empleo de la fuerza como forma de corrección o control del comportamiento de los hijos. A diferencia del maltrato físico, la mayoría de los padres (y por extensión de la sociedad) lo ven como una forma adecuada y aceptable de educar a sus hijos. Incluye el típico azote, la bofetada o el cachete. Además, estas conductas suelen producirse en un contexto parental negativo e ir acompañadas de agresión psicológica, lo cual puede incrementar la probabilidad de que aparezcan consecuencias psicológicas adversas. Según nuestras estimaciones, la mayoría de los padres emplea el azote, la bofetada o el cachete una media de más de 10 veces al año ", apunta Manuel Gámez Guadix, de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.

Las cifras hablan por sí solas. Según una encuesta reciente del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), el 60% de la población española está de acuerdo con la frase "más vale un azote a tiempo" y el 49.1% reconoció haber sido víctima de esta creencia confesando que había recibido un azote en más de una ocasión. El 27.9% reconoció haber recibido a menudo una bofetada por parte de sus padres.

Manuel Gámez Guadix, profesor de la Universidad Autónoma, destaca que no usar el castigo físico no conlleva falta de autoridad, al contrario, el control, la supervisión y la disciplina fruto de castigo no físico es mucho más productiva y respetada por los menores que la simple bofetada o el azote. La retirada de privilegios o la reflexión tienen muchos más frutos en la educación de los pequeños que el azote momentáneo.

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Comentarios (13)

Por supuesto comprarles a los niños todo y no decirles nunca que no es mucho más malo que darles un cachete un día. Y ese ha sido el problema de esta generación. Hemos pasado de una "dictadura" en casa con el "cuando venga tu padre te vas a enterar" a todo lo contrario "mi hijo se lo merece todo"," el profesor le tiene manía" y tú no te preocupes que ya pagará papá (y mamá ) lo que tu necesites o lo que rompas que para eso trabajamos 10 horas diarias.
A mí nunca me pegaron, a mi marido tampoco. Queremos educar a nuestra hija así. Yo no me veo moralmente capaz de darle un cachete a mi hija y luego decirle que no puede hacer lo mismo en el colegio. Todos somos humanos y es posible que algún día grite más de la cuenta o la zarandee. Creo que el castigo físico es la manera más sencilla de conseguir que nos hagan caso... pero creo que no es ni de lejos la mejor. Por otro lado jamás dejaría que una profesora le diera un tortazo, y entiendo que ella (o él ) también son una autoridad si ella puede con 30 niños creo que yo debo hacer lo mismo con una sola. He oído mucha gente que dice a mí me pegaron y no estoy traumatizado. Y yo les digo a mi me llevaban sin silla en el coche y sin casco en la bici y estoy viva. A lo mejor un niño de cada millón se traumatiza... como sé que no va a ser el mío?
Me voy a limitar a decir que, actualmente, vivimos en una sociedad donde se está viendo diariamente la falta de respeto de los hijos hacia los padres, cada día se interponen más denuncias a los menores por malos tratos hacia los progenitores, y hay un abandono escolar preocupante. Antes se hacían la cosas de otro modo, y no sucedían ninguna de estas cosas que he mencionado. Cierto es que había muchos adultos que abusaban de su autoridad y así acababan los pobres hijos deseando huir del núcleo familiar, pero señores, ni lo uno ni lo otro.
Invitado - invitado
y es difícil la situación de cada uno depende mucho de la actitud que tengamos frente a los hijos. Cuando por que alguno esté malito me tengo que quedar en cada 24 horas, mi vida es perfecta, todo está controlado, no hay estrés, son mis hijos, los quise tener a los dos. cuando he estado todo el dia fuera trabajando y llego a casa solo para bañarlos y darlos de cenar, claro estoy no más agresiva, estoy más cansada y sensible. hay que contar hasta doscientos. A mi me da mucha pena de los niños a los que sus padres les pegan, también me da mucha pena de los niños a los que sus padres les compran todo lo que quieren. Qué le vamos a hacer. También hay que tener cuidado con el niño, si está cansado, si es potro por naturaleza, no creo que nada se pueda generalizar.
Invitado - invitado
Es fácil escribir 4 líneas sin ver más de lo que pone. A mi de pequeña me ha dado algún que otro traite, no estoy traumatizá, no soy agresiva, soy feliz. A mis hijos de siempre les explico las cosas, estoy afónica de hablar y de decir cuidado, a veces desplazo mi mano sobre su cuerpo(y digo desplazo porque no los pego, ni los castigo)con mi dedo indice les doy en el brazo, para llamar la atención.Pero sí le di a mi mayor una guatá, creo que dos veces que le expliques una cosa peligrosa y vuelva a la tres es suficiente para dar un aviso de otra forma, ni ponerse una bolsa de plástico en la cabeza(se la podía poner a su hermano más pequeño), ni subirse a la barandilla. Y no estoy traumatizada de dársela, ni me arrepiento. Mis hijos me abrazan y me quiren, todos los días son muchas las veces que me lo dicen. Si hay algún problema lo comentamos lo mejor que se puede explicar, sólo tienen 4 y 3 años. Saben y ya preguntan si hay algo peligroso, ellos recuerdan lo de la bolsa.Mis hijos no tiran basura al suelo y sobre todo respetan a los demás, espero no tener que darles ninguna guantá más y que sean buenas personas cuando sena mayores.No son agresivos, a veces creo que son demasiado buenos, y cuando alguien en la escuela los pega les digo que tienen que vencerles con el ordenador de la cabeza pero si hay que devolverla tienen permiso.
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