Las causas de la enuresis nocturna son numerosas y de distinta naturaleza. Vamos a conocer los principales motivos por los que el niño se puede hacer pipí en la cama.
• Un desarrollo lento del control de la vejiga. El niño no ha alcanzado todavía la madurez necesaria para controlar el pipí durante la noche.
• Un desorden del sueño: la mayoría de los niños con enuresis nocturna suelen tener un sueño muy profundo que les impide advertir el estímulo de la micción.
• Alteraciones anatómicas del aparato urinario: por ejemplo, la vejiga puede tener una capacidad más reducida y ser menos elástica, por lo que estos niños necesitan eliminar la orina con más frecuencia.
• Raramente, la enuresis se puede deber a trastornos orgánicos o de origen cerebral (epilepsia nocturna).
•También puede deberse a la existencia de posibles conflictos con los padres o con sus hermanos, o a algún cambio brusco que se haya producido en su entorno familiar. Por ejemplo, el nacimiento de un hermanito, una separación temporal de la madre o el padre, una estancia en el hospital o la pérdida de algún ser querido pueden provocar que el niño vuelva a tener problemas para controlar su pipí.
• La enuresis puede producirse por un aprendizaje demasiado rígido y precoz de los hábitos de ir al baño que, con los inevitables fracasos que sufre el niño, contribuyen a crear en él una sensación de inseguridad y falta de confianza en sus propias capacidades.
• Por último, el factor hereditario también juega un papel importante: según algunos estudios, es frecuente que los padres de niños con enuresis nocturna también hayan sufrido este trastorno durante su infancia.
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