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El astigmatismo es un defecto de enfoque del ojo, que se debe a la conformación de la córnea (la membrana transparente que revista la parte anterior del globo ocular).
Cómo se manifiesta
El astigmatismo puede manifestarse desde los primeros meses de vida; la corrección del defecto requiere gafas, aunque no se aconseja ponérselas al niño hasta después del primer año. Normalmente, es el oculista quien hace el diagnóstico de astigmatismo. Sin embargo, los padres pueden detectar algunos síntomas, que se consideran señales de alarma, sobre todo, si se producen con frecuencia:
1. El niño tuerce la cabeza, es decir, adopta una posición anómala cuando se fija en alguna cosa.
2. Se acerca demasiado al televisor.
3. Cuando pinta, se sale de la silueta de las figuras.
4. Se queja a menudo de dolor de ojos o de cabeza.
5. Con frecuencia, tiene el borde de los párpados enrojecidos.
Qué hacer
En caso de duda, es mejor llevarle al especialista, sobre todo, si hay casos de astigmatismo en la familia, o bien de miopía e hipermetropía. De todos modos, no se puede hacer nada para prevenir la aparición de defectos de la visión.

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