Mi bebé y yo

Sexo después del parto: el mejor método anticonceptivo

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¿Qué método anticonceptivo es más adecuado para volver a tener relaciones sexuales tras el nacimiento del bebé? ¿Y cuándo se puede empezar a utilizarlo? Te lo explicamos todo en este artículo.

Si bien es cierto que, antes de tener la primera menstruación después del parto, el riesgo de concebir otro bebé es muy bajo, esta posibilidad no debe descartarse al 100%. Cuantos más días pasan desde el nacimiento, más necesario es tener cuidado y recurrir al sistema anticonceptivo más adecuado: depende mucho del tipo de lactancia elegida y de cuánto tiempo ha transcurrido desde el día del parto.

Los anticonceptivos a base de estrógenos y progesterona, como la píldora, por ejemplo, están desaconsejados durante la lactancia materna, ya que los estrógenos ingeridos pasan a la leche, modificando su composición y la cantidad, y, como consecuencia, influyen en el desarrollo del bebé. He aquí un pequeño vademécum para saber qué utilizar, pero, eso sí, nunca antes de haberle hecho una visita al ginecólogo.

 

SI ESTÁS DANDO EL PECHO

Profiláctico, ideal desde el principio.

Es el método de barrera más conocido en el mundo y el más indicado para retomar las relaciones, independientemente del tipo de lactancia escogido.

CUÁNDO: 15/20 días después del parto, cuando los genitales apenas vuelven a la normalidad y las pequeñas y eventuales laceraciones después del parto ya se han curado.

VENTAJAS: si es de buena calidad, utilizado correctamente (colocado sobre el pene erecto antes de iniciar la penetración y retirado justo después de la eyaculación), y salvo “accidentes” (rotura, deslizamiento), el preservativo es un método eficaz en el 97% de los casos. No tiene efectos secundarios, a menos que una de las partes de la pareja sea alérgica al látex, y no interfiere con la lactancia.

DESVENTAJAS: Puede influir negativamente en la espontaneidad de la relación sexual, truncando un poco la intimidad y las sensaciones, sobre todo las de la pareja.

Píldora: Luz verde para la minipíldora

La versión “mini” de la píldora está especialmente diseñada para las nuevas mamás que quieren dar el pecho a su bebé.

CUÁNDO: La puedes tomar a partir de la cuarta semana después del parto, incluso si todavía no has vuelto a tener la menstruación. Dando el pecho, el flujo podría volver 5, 6 o incluso 7 meses tras el parto y, aun así, estar precedido por una ovulación.

VENTAJAS: Respecto a la píldora clásica, que combina estrógenos (vetados durante la lactancia) con la progesterona, la minipíldora está formada sólo por una hormona progestínica, el gestágeno, que no modifica la composición ni la cantidad de la leche. Si se toma todos los días, a la misma hora y sin interrupciones, por lo tanto, también durante la menstruación, tiene la misma eficacia que la píldora tradicional.

DESVENTAJAS: No se recomienda en el caso de patologías hepáticas. Como la píldora tradicional, puede causar algunas molestias: náuseas, acné o aumento de peso.

DIU: No antes de un mes y medio.

El DIU (Dispositivo Intrauterino) es un pequeño dispositivo de plástico en forma de T que el ginecólogo introduce en la cavidad uterina. Su mecanismo de acción es muy simple: su presencia provoca una ligera inflamación local que hace más difícil la anidación de un eventual óvulo fecundado; además, el pequeño hilo de cobre que lo rodea libera iones en el útero, actuando como espermicida.

CUÁNDO: Seis semanas después del parto si éste ha sido natural, 2/3 meses en caso de cesárea, para permitir una correcta reparación de la incisión en el útero. Si se introduce de forma prematura, cuando el útero todavía no ha recuperado sus dimensiones normales, se corre el riesgo de expulsar el DIU espontáneamente.

VENTAJAS: Es eficaz desde el principio, no interfiere durante las relaciones sexuales y ofrece una protección elevada, de más o menos un 98%. También su duración: según el modelo, se debe sustituir después de un período de 3-5 años.

DESVENTAJAS: Puede causar menstruaciones más largas y abundantes, calambres abdominales, episodios de spotting (pérdidas de sangre entre una menstruación y la siguiente) y, en caso de concepción, está ligado al riesgo de embarazo extrauterino. Se tiene que controlar con una visita ginecológica cada seis meses y no se recomienda a aquellas mujeres que ya hayan tenido embarazos extrauterinos o que hayan sufrido de infecciones recurrentes en los genitales, fibromas uterinos, quistes ováricos, flujos abundantes o anemia.

 

SI LE DAS EL BIBERÓN

Hormonas en dosis bajas

No hay ningún problema para tomar la píldora clásica con estrógeno y progesterona. Sin embargo, junto con tu ginecólogo, es mejor elegir una de “nueva generación”, es decir, con una dosis baja, para minimizar los efectos secundarios que derivan de las hormonas.

CUÁNDO: Apenas vuelva la menstruación, que, normalmente, en las mamás que no dan el pecho, sucede 4/6 semanas después del parto.

VENTAJAS: No interfiere en las relaciones sexuales, es el método anticonceptivo indudablemente más seguro (99%) y con el que la mayoría de mujeres tienen, desde hace tiempo, una cierta experiencia.

DESVENTAJAS: Se debe tomar diariamente; si se olvida, ya no garantiza la protección durante el resto del ciclo. Además, está desaconsejada para las muy fumadoras, y para quien sufre de obesidad, diabetes, problemas circulatorios, hipertensión o patologías tromboembólicas o hepáticas.

Un anillo muy discreto

Desde hace unos años, en el mundo de la contracepción existen dos novedades: la primera es un pequeño anillo (a menudo de 4 mm y un diámetro de 54 mm) flexible y transparente que se introduce en la vagina durante tres semanas. ¿Cómo funciona? Si se aplica entre el 1º y el 5º día del ciclo, una vez está “en su sitio”, libera todos los días en el torrente sanguíneo pequeñas cantidades de dos hormonas, una progestínica (etonogestrel) y otra estrógena (etinil estradiol), que inhiben la ovulación y modifican la consistencia del moco cervical, haciendo más difícil que pasen los espermatozoides. El anillo se quita tras un período de tres semanas para que vuelva la menstruación y, después de siete días de pausa, se pone uno nuevo.

CUÁNDO: Se puede utilizar después de que vuelva a aparecer la menstruación, siempre que las posibles heridas vaginales o de la cérvix se hayan curado completamente.

VENTAJAS: Es tan eficaz como la píldora, es tan fácil de usar como un tampón y, una vez introducido, nos podemos “olvidar de él” durante 21 días. No provoca molestias, ya que está realizado con un material antialérgico (etilvinilacetato o EVA). Además, las hormonas, que se absorben a nivel vaginal, “bypassan” el estómago, y, por lo tanto, no existe el riesgo de que pierda eficacia en caso de vómito o diarrea y tienen menos efecto sobre el hígado. Además, el ciclo se presentará puntual cada 4 semanas, más o menos en el mismo día.

DESVENTAJAS: Para introducirlo, es necesario tener una cierta confianza con el propio cuerpo. Algunos hombres pueden “notarlo”, pero sin que comporte molestias importantes. Antes de utilizarlo, es necesario hacer una visita ginecológica para descartar posibles contraindicaciones (las mismas que con la píldora).

El parche: protección a flor de piel

La segunda novedad es el parche de aplicación transdérmica, un cuadradito de 4,6 cm en cada lado que se aplica sobre la piel: contiene un bajo porcentaje de estrógenos y progesterona, que se absorben diariamente a través de la piel y que bloquean la ovulación.

CUÁNDO: Apenas vuelva la menstruación después del parto. El primer parche se aplica sobre la piel el día que se inicia el ciclo.

VENTAJAS: Es fácil de usar: se cambia una vez a la semana (durante 3 semanas seguidas) y es resistente al agua en cualquier condición, incluso en la piscina, el mar o la sauna. Se puede aplicar en cuatro partes del cuerpo distintas: glúteos, abdomen, espalda o brazos (¡nunca sobre los pechos!). Y, como las hormonas no se toman oralmente, no sobrecargan el hígado.

DESVENTAJAS: Es “poco discreto” y se ve, sobre todo en verano, cuando vas un poco más descubierta. El riesgo de que se despegue es remoto, pero, si sucede, se pierde la protección. Tiene las mismas contraindicaciones de la píldora y su eficacia se ve reducida para quien pesa más de 90 kilos.  

Una creencia a desmentir

Dar el pecho a tu bebé tiende a reducir la fertilidad, y esto es porque la prolactina, la hormona responsable de la lactancia, también es capaz de inhibir la ovulación. Sin embargo, esto no es suficiente como para considerar la lactancia materna un método anticonceptivo eficaz. Sólo las mujeres que dan exclusivamente el pecho (al menos 6-10 veces al día, una vez cada noche y utilizando ambos pechos) corren un riesgo menor de concebir de nuevo y sólo durante unas pocas semanas: tres meses después del parto, un 20% de las mujeres que dan el pecho reinician sus funciones ováricas de forma natural, y la ovulación puede tener lugar incluso dos semanas antes de la primera menstruación después del parto. Hay que tener cuidado también con los métodos naturales (Ogino Knaus, temperatura basal, etc): para volver utilizarlos tal y como se hacía antes del embarazo, es necesario esperar a que el ciclo menstrual se estabilice. Y, para ello, tienen que pasar al menos tres menstruaciones regulares.

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Comentarios (1)

Ola estoy de 30 semanas y ya me a subido la lechee es normal