Mi bebé y yo

Cronología del parto: desde los preparativos al nacimiento del bebé

( 2 votos) load

Aquí tienes una breve “cronología” de lo que sucede en el momento del nacimiento del bebé y las precauciones que se deben adoptar para vivir lo mejor posible los últimos instantes como futura mamá, tanto en casa como en el hospital. 

EN CASA

Prepara tu maleta para el hospital

Un mes antes de la fecha prevista para el parto, es conveniente hacer la maleta con todo lo necesario para el ingreso. En general, cada hospital proporciona su lista, pero, en líneas generales, esto es lo que nunca debe faltar:

Para el bebé: 5 peleles o pijamas y 5 camisetas o bodis para el hospital, una muda completa y una mantita para arrular al bebé en el hospital. Evita los trajecitos complicados o con encajes, que podrían molestar al bebé. En cambio, son perfectos los peleles de felpa.

Una idea más: prepara algunos paquetitos para el cambio del bebé, que debería utilizar sólo ropa de algodón en cualquier época del año, por lo que está bien tenerlo preparado para cuando el personal del hospital te lo pida.

Para la mamá: tres camisones, una bata, calcetines blancos de algodón, dos sujetadores para lactancia, braguitas de malla desechables, compresas, cuatro toallas, lo necesario para la higiene personal, unas zapatillas cómodas y una muda para la vuelta a casa.

Una idea más: un lector mp4 con tu música preferida para relajarte durante el trabajo de parto y un libro para el ingreso.

Documentos: guarda en una carpeta todos los documentos que tendrás que entregar en la recepción cuando sea el momento: carnet de identidad, número de seguridad social, tarjeta sanitaria y del grupo sanguíneo, una copia de las ecografías más recientes y de los otros análisis efectuados (mejor, si están en orden cronológico).

¿Qué sucede antes del trabajo de parto?

Durante las últimas semanas del embarazo, el cuello del útero está sujeto a varias transformaciones: podrías notar algunas molestias similares a los dolores menstruales. Si estas molestias no se presentaran durante el último mes de embarazo, podrían aparecer antes del  trabajo de parto, en la fase denominada de pretrabajo o período prodrómico, cuando empiezas a sentir las contracciones, aunque todavía son soportables e irregulares.

Normalmente, se expulsa el tapón mucoso, que, durante el embarazo, sella el cuello del útero, protegiéndolo del ambiente exterior. El desprendimiento se hace evidente por la pérdida de una secreción densa y blanquecina mezclada con sangre, pero también podrías no darte cuenta.

Un poco antes del término del embarazo, también puede suceder que se rompa aguas, es decir, que se desgarren las membranas del saco que acoge al feto en el útero, dejando salir el líquido amniótico.

Una idea más: para aliviar el dolor de las contracciones del período prodrómico, toma una ducha caliente. En cambio, es mejor evitar un baño con agua muy caliente porque podría provocar una ralentización de las contracciones.

¿Cuándo “correr” al hospital?

Todas estas señalas indican que el verdadero trabajo de parto está a punto de empezar: ahora puedes avisar a tu compañero y dejar que te lleve al hospital. Si las aguas se rompieran en un lugar público, intenta mantener la calma: tienes todo el tiempo necesario para ir al baño, pedir que te traigan algunos pañuelos de papel o una compresa, volver a casa y que, después, te acompañen al hospital. Sin embargo, si el líquido está ligeramente “manchado”, es mejor acelerar e ir lo antes posible al hospital más cercano. No es necesario llamar a la ambulancia: si te sientes lo suficientemente bien, un coche cómodo y un buen conductor son más que suficientes.

EN EL HOSPITAL

Preséntate en la recepción

Es la sala donde acuden los recién llegados al hospital, y puede estar en la sala de urgencias o en un área separada. Esto es lo que tendrás que hacer y lo que podría sucederte:

Presenta los documentos, que habrás preparado de antemano junto con tu maleta, al personal de turno.

Tras las formalidades burocráticas, llega el momento de la visita del ginecólogo o de la matrona, que te harán una monitorización cardiotocográfica. Se trata de un examen que registra el latido del corazón del bebé y las contracciones del útero, del que también es necesario evaluar la dilatación. Gracias a esta visita, podrás saber en qué fase del trabajo te encuentras.

A veces, puede pasar que se trate de un “falso trabajo de parto”, una condición particular en la que las contracciones, una vez son regulares, desaparecen de repente. Si se presenta este caso, puedes volver a casa para esperar el verdadero trabajo e intentar afrontar este breve aplazamiento con la máxima tranquilidad posible.

En caso de que tengas contracciones regulares, serás hospitalizada y, según tu dilatación, la matrona te aconsejará qué es lo más apropiado. En general, caminar, relajarte y colocarte en posiciones que faciliten la dilatación del cuello del útero son actitudes que disminuirán los dolores del trabajo de parto.

¡Prepárate para el trabajo de parto!

Según el hospital, te llevarán a una habitación privada o a una compartida, con más camas: aquí te quedarás, apoyada por tu compañero, por un familiar o una persona de confianza, de 6 a 12 horas, mientras esperas que la dilatación sea completa y la cabecita del bebé esté bien posicionada hacia el canal de parto.

La matrona estará para asistirte, te explicará el progreso del trabajo y, de vez en cuando, efectuará la monitorización cardiotocográfica. Además, continuará supervisando el latido del corazón del bebé, primero, más o menos cada 20 minutos y, cuando se acerque el parto, cada dos minutos. Todas estas informaciones serán cuidadosamente apuntadas en el partograma (una tabla, similar a un gráfico).

Si en las 24 horas anteriores no has conseguido evacuar, podrían proponerte un pequeño enema para evitar que las condiciones de la ampolla rectal obstaculicen el descenso de la cabeza del bebé. No estás obligada a aceptar, pero puedes ayudarte con un suave laxante, por ejemplo, un supositorio de glicerina.

Las contracciones se harán más regulares e intensas: al principio, tendrán lugar a una distancia de 20 minutos la una de la otra; transcurrido un tiempo, el intervalo entre contracción y contracción será de 10 minutos y, finalmente, de 5 minutos. Los dolores serán cada vez más fuertes y más seguidos, hasta presentarse cada 1 ó 2 minutos, con una duración de 40-60 segundos.

Antes del inicio de la fase expulsiva, te llevarán a la sala de parto. Si no hay complicaciones, te quedarás ahí durante alrededor de un cuarto de hora, el tiempo necesario para dar a luz al bebé.

Una idea más: no te obligues a la inmovilidad, quedándote en la cama: da algunos pasos y cambia a menudo de postura, para aliviar el dolor. También puede ser eficaz un ligero balanceo de la pelvis.

Cómo reconocer las contracciones

Si la futura mamá se enfrenta a su primer parto, puede suceder que confunda las contracciones preparatorias con las del verdadero trabajo de parto. He aquí las características principales que diferencian ambas fases: 

Característica contracción

 Pretrabajo de parto

 Trabajo de parto

Frecuencia

Irregular y no aumenta

Regular y aumenta con el paso del tiempo

Duración

Irregular

 De 40 a 60 segundos

Intensidad

Similares a los dolores menstruales

Con un dolor cada vez más intenso: la contracción empieza débilmente, alcanza su máxima intensidad y luego disminuye hasta desaparecer 

Ubicación 

Parte inferior del abdomen

Desde la zona superior del abdomen o las lumbares, el dolor se expande hasta la parte inferior del abdomen

 

INFORMACIÓN PATROCINADA

Te puede interesar

Cronología del parto: todo lo que te sucederá Y tú ¿Qué opinas?

Tienes que estar registrada para escribir un comentario o votar. Puedes registrarte aquí o si ya tienes una cuenta, puedes acceder a ella.
ACCEDE A TU CUENTA
Recuérdame
Entrar
REGÍSTRATE GRATIS
ÚNETE A LA COMUNIDAD DE MI BEBÉ Y YO
REGÍSTRATE GRATIS
¿Por qué registrarme?

Comentarios (0)