Durante las primeras semanas de lactancia, se pueden presentar algunos obstáculos. Te explicamos los más comunes y como resolverlos con éxito.
1. Las grietas. Son heridas que aparecen sobre el pezón y producen un dolor persistente a la madre durante la toma. Para resolver el problema, se debe controlar la posición y la forma en que el niño coge el pecho. Como remedio para acelerar la curación se pueden usar protegepezones.
2. La oclusión mamaria. Se trata del endurecimiento o dolor en una zona del pecho. La mejor solución es dar el pecho al bebé de forma frecuente. Se pueden aplicar compresas calientes y húmedas en la zona, antes de cada toma, o sacarse un poco de leche. Para reducir la hinchazón también se pueden utilizar compresas frías, pero éstas deben aplicarse de forma separada de la toma.
3. El conducto obstruido. Se manifiesta con una zona enrojecida en el pecho, que duele a la mamá, y en ocasiones puede aparecer un puntito blanco de leche coagulado en la punta del pezón. Las causas pueden ser diversas: un conducto que no se vacía bien, el niño que no se coge bien al pecho, un sujetador que oprime demasiado o una dieta demasiado rica en grasas. Las soluciones al problema son las mismas que se aconsejan en caso de oclusión mamaria.
4. La mastitis. Se trata de una inflamación del pecho, que puede ir acompañada de fiebre y de síntomas de tipo gripal. Para solucionar el problema puedes dar el pecho con frecuencia, descansar y aplicarte compresas calientes. Sin embargo, si la fiebre persiste es necesario consultar al médico.


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