Mi bebé y yo

Episiotomía: ¿es siempre necesaria?

( 1 voto) load

La episiotomía debería hacerse sólo en algunos casos, pero en algunos hospitales suelen hacerla de forma rutinaria. ¿En qué consiste este corte y cuándo es necesaraio realizarla?

Una pequeña incisión en el periné, efectuada en el momento final del trabajo del parto, con el fin de ensanchar la apertura vaginal y facilitar la salida del bebé: en esto consiste, en pocas palabras, la episiotomía.

Se trata de una práctica todavía muy usada en los hospitales (más de lo necesario) y bastante molesta para la mamá, porque comporta unos puntos de sutura que no sólo provocan dolor en los días siguientes, sino que dejan una cicatriz que, a menudo, crea dificultades para las relaciones sexuales y puede afectar a la funcionalidad de los músculos profundos.

Pero ¿por qué esta práctica todavía se usa tanto? ¿Existe alguna forma para evitarla? Las supuestas motivaciones para la episiotomía de rutina son cuatro:

- Prevenir laceraciones espontáneas complicadas, de tercer o cuarto grado (que afectan a ano y recto).

-  Hacer que la sutura sea más fácil.

- Disminuir el riesgo de sufrimiento fetal en el período de expulsión.

- Reducir los daños del parto, como incontinencia urinaria y prolapso.

Sin embargo, ninguno de estos presupuestos científicos ha sido confirmado por la literatura científica. Es más, ¡muchos estudios han demostrado exactamente lo contrario!

¿Qué se puede hacer para prevenir el uso de bisturí?

La incisión podría evitarse fácilmente si se respetan algunas condiciones:

- En primer lugar, a partir de la semana 35 de embarazo, es importante que la mamá se haga un masaje del periné interior y exterior, sobre todo dentro de la vagina, durante diez minutos al día. Es un masaje eficaz para prevenir laceraciones y la episiotomía, sobre todo en el primer parto de una mamá.

- La mamá debe tener la oportunidad de afrontar la dilatación y el parto en la posición que prefiera, para aprovechar al máximo la posibilidad de mover las caderas, permitir a los tejidos vaginales que se adapten a la salida de la cabeza del bebé y facilitar, también con la ayuda de la fuerza de gravedad, el impulso de empuje durante la fase de expulsión.

- Deberían evitarse técnicas de analgesia como la epidural, que no permiten una correcta percepción de la presión y no ayudan a la mujer a que empuje en el momento oportuno y de forma adecuada.

- La inducción del parto con medicamentos (prostaglandinas y oxitocina) podría aumentar la necesidad de episiotomía, porque acelera el trabajo de parto de forma no natural, mientras que sería importante dejar que la naturaleza siga su curso. Las fibras musculares del periné están dispuestas de forma que puedan acompañar naturalmente la salida del bebé: primero, se estiran los músculos posteriores, después, los centrales y, finalmente, los superficiales. Si la mamá “escucha” y sigue los empujes del bebé, la salida ocurre de forma más lenta, pero con una mayor probabilidad de que el proceso se complete de forma espontánea y sin laceraciones.

- Otro aspecto, seguramente el más importante, es que la mujer debe ser consciente de sus capacidades, debe estar convencida de que puede hacerlo sin ayudas exteriores, sólo con el apoyo de la matrona.

- Es oportuno que la mamá se informe si y con qué frecuencia se suele practicar la episiotomía en el hospital elegido para dar a luz, y si la mujer tiene la posibilidad de elegir la posición que le resulte más cómoda durante el trabajo y el parto.

¿Cuándo es necesaria?

Efectivamente, existen algunos casos en los que la episiotomía es útil. La primera depende del bebé: si hay sufrimiento, la incisión sirve para acelerar en una decena de minutos el nacimiento. Otra indicación, aunque no todos estén de acuerdo, se presenta cuando la distención de los tejidos perianales se alarga y hay una señal inminente de laceración. Finalmente, si existe la necesidad de un parto instrumental, por ejemplo por ventosa, la incisión facilita la salida del bebé. Hay que considerar, de todas formas, que la mayoría de los partos tienen lugar de forma totalmente fisiológica y espontánea, sin complicaciones y sin ninguna necesidad de efectuar una episiotomía.

¿La incisión se hace con anestesia?

Si se hace en el momento oportuno, es decir, justo antes del nacimiento, no es necesario poner anestesia porque el tejido ya está muy estirado y el corte es muy superficial. Si se hace antes de que la cabeza haya bajado a la vagina, es oportuno poner anestesia porque en este caso están implicados más estratos musculares. La anestesia local se hace siempre en el momento de poner los puntos de sutura. Se trata de puntos que después son absorbidos y que no hace falta quitar volviendo al hospital.

¿Cómo se hace el corte?

Existen dos tipologías de episiotomía.

La primera es la mediana, que se hace entre la vulva y la zona perianal; la segunda es la paramediana, que se hace desde la vulva hacia el ano, pero de forma oblicua. La primera incisión, que corta la línea entre los dos músculos del periné superficial, suele ser menos dolorosa y comporta menos pérdidas de sangre; además, las posibles molestias se resuelven más rápidamente y se puede volver antes a tener relaciones sexuales. La otra cara de la moneda es que es más fácil que se formen laceraciones a partir de este corte. La segunda abre mucho más los tejidos, porque corta el músculo de forma oblicua en el sentido de las fibras, por que también es más dolorosa y se cura más tarde: hay que tener presente este aspecto antes de volver a tener relaciones sexuales.

Consejos para aliviar las molestias

Si te han hecho una episiotomía o has tenido una laceración espontánea con necesidad de puntos de sutura, en los días siguientes, podrías tener algunas molestias. Aquí tienes algunos consejos para acelerar la curación de la herida:

- No estés mucho tiempo de pie.

- Cuando des el pecho, intenta estar tumbada.

- Cuando estés sentada, puede ser útil usar un cojín con forma de rosquilla.

- Una o dos veces al día, aclara la zona con un desinfectante natural, por ejemplo a base de caléndula.

- Intenta tener una actividad intestinal regular para hacer menos esfuerzos y no tener una congestión en la zona.

- Si tienes dificultades para evacuar, puedes ayudarte con unos microenemas de glicerina o de malva y manzanilla.

- Cámbiate a menudo la compresa para mantener la herida seca.

- Si en los primeros días el dolor es muy molesto, puedes pedir a la enfermera un analgésico, como el paracetamol.

- Normalmente, las molestias desaparecen en una semana, pero si el corte ha sido más extendido pueden ser necesarios hasta 30-40 días.

Te puede interesar

Episiotomía: ¿es siempre necesaria? Y tú ¿Qué opinas?

Tienes que estar registrada para escribir un comentario o votar. Puedes registrarte aquí o si ya tienes una cuenta, puedes acceder a ella.
ACCEDE A TU CUENTA
Recuérdame
Entrar
Entrar
ÚNETE A LA COMUNIDAD DE MI BEBÉ Y YO
REGÍSTRATE GRATIS
¿Por qué registrarme?

Comentarios (0)