Una preocupación común en las embarazadas es la depresión postparto. Existen varias formas de prevenirla que puedes poner en práctica para evitar que te suceda y poder disfrutar plenamente de la maternidad.
Existen tres formas de prevenir la depresión después del parto: detectar precozmente el trastorno, tratarlo rápidamente y evitar sus consecuencias. Te damos algunos consejos:
• No intentes ser una supermujer. Tener un hijo requiere una dedicación exclusiva, por lo que sería conveniente que intentarás tener pocos compromisos y disponer de tiempo para él. Es importante que dispongas de una o varias personas de confianza con quién poder dejar el niño en caso de necesidad. No temas pedir ayuda.
• Descansa siempre que puedas. Aprende a echar cabezadas cuando alguien pueda atender al bebé o esté descansando.
• Aliméntate adecuadamente. Los vegetales, la fruta fresca, la leche, los cereales y el pescado azul no deben faltar en tu dieta.
• Busca tiempo para reencontrarte con tu pareja. Antes de recuperar el deseo sexual, debéis cuidar la aproximación física.
• Distráete. Procura encontrar ocasiones para ir de compras, ver una película al cine, ir a cenar con tu pareja o pasear con tu pequeño.
• Relaciónate con otras parejas que también estén esperando un hijo. Así podréis compartir experiencias y preocupaciones.
• Si te es necesario, puedes acudir a sesiones para después del parto y grupos de ayuda a la lactancia. Encontrarás apoyo y comprensión.
• Procura no realizar cambios en tu vida, como una mudanza. La llegada del niño ya va a suponer un cambio radical, por lo que es mejor que evites que se junten demasiadas cosas.
Si ya has sufrido una depresión postparto, no significa que vayas a tener otra con el siguiente embarazo. Sin embargo, en este caso es importante que te pongas en contacto con tu médico para que vigile la posible aparición de cualquier signo que la evidencie.


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