Estimado doctor. Mi bebé tiene 10 meses y todavía lo amamanto antes de que vaya a dormir durante el día. Ya tiene 6 dientes, todos en la parte delantera. Últimamente me muerde los pezones mientras le doy el pecho, causándome un dolor insoportable. He intentado hacerle entender que me duele varias veces, pero no hay manera. ¿Qué puedo hacer? Yo aún tengo leche ¿es un signo de que empieza a rechazarlo? También es cierto que pasa por una fase en la que "mi pequeño roedor" lo muerde todo. ¿Qué me aconseja? Gracias.

Respuesta de Dr. Leo Venturelli

Un mordisco en los pezones puede ser muy doloroso y, por lo tanto, si el bebé está mordiendo mientras está enganchado al seno de la madre, puede ser casi imposible relajarse y disfrutar la lactancia materna. Dicho esto, los mordiscos durante la lactancia no se asocian con el deseo del niño de ser destetado, sino con la dentición. En algunos casos, los niños comienzan a morder antes de que aparezcan los primeros dientes, pero es habitual que muerdan en el período comprendido entre la aparición de los incisivos y la aparición de los otros dientes. En este período, sus encías pueden estar inflamadas e hinchadas, y masticar puede ser una manera de experimentar alivio.

Otras causas pueden ser un resfriado o una otitis (es difícil tragar cuando uno tiene la nariz tapada), o el estrés, pero también puede ser una manera de llamar la atención de la madre. Éstos son algunos consejos para reducir o eliminar este problema:

* Asegúrese de que su hijo se engancha al pecho correctamente (cogiendo la aréola para que todo el pezón esté en la boca), porque así se le hace físicamente imposible morder.

* Observar al bebé cuando succiona y retirarlo del pecho tan pronto como esté satisfecho, o cuando, en lugar de chupar, empiece a jugar con el pezón. De esta manera, se puede anticipar el mordisco. Para ello, es recomendable introducir el meñique en la comisura de su boca y apretar suavemente, para que el pezón salga con facilidad. En cambio, debe evitarse alejar bruscamente al bebé del pecho, aunque se trate de un movimiento instintivo, ya que puede provocar que el pequeño cierre con fuerza la boca.

* La posición en la que se coge al bebé también es importante: hay que ponerlo muy cerca del pecho, de manera que no pueda desengancharse demasiado bruscamente con facilidad.

En general, cuando el bebé muerde, lo tiene que desenganchar del pecho y ofrecerle un juguete para los dientes, diciéndole: “El pecho no se muerde, pero esto sí”. Cuando succiona sin morder, es bueno utilizar un refuerzo positivo, elogiándolo, abrazándolo y acariciándolo. Por último, si se distrae o se desengancha mucho, puede ser buena idea darle el pecho en penumbra o hacer que juegue unos minutos antes de ofrecerle el pecho de nuevo.

Buscador de consultas

Muchas mamás compartís las mismas dudas... aquí puedes encontrar consultas ya resueltas sobre el tema que te interesa... ¡Búscalo aquí!

Consultas más populares de Pediatría

Últimas consultas en Pediatría

Te puede interesar