Buenos días. Soy madre primeriza de un precioso bebé de tres meses. Tengo una familia grande y había ya cuidado y convivido con muchos bebés. Es decir, a pesar de ser primeriza, he estado en contacto cercano con bebés y nunca había visto un caso como el de mi hijo. Hacemos lactancia materna a demanda, porteo y crianza con apego. Mi hijo está todo el día en brazos, tiene un amor incondicional. De hecho, dejé mi trabajo para dedicarle el primer año de lleno y cedí a mi esposo parte del período de maternidad para crear un vinculo fuerte con nuestro bebé desde el principio. Sin embargo, mi bebé sufre de crisis de llanto inconsolables. Hemos consultado con pediatras y osteópatas y estamos en tratamiento con uno de los mejores gastroenterólogo pediátricos de Barcelona (quien ha diagnosticado una intolerancia a la plv que ya estamos tratando). A pesar de que con ello las crisis de llanto han disminuido, siguen apareciendo y cuando surgen son demoledoras. Mi hijo llora desconsolado durante horas hasta quedarse sin aire, sin nada que podamos hacer más que rogar que termine y abrazarle mientras las sufre. Es una situación sumamente frustrante porque no sé qué más puedo hacer como madre. Ver a tu hijo sufrir de esa manera y no poder darle consuelo es un castigo. Dado que ya hemos tocado la vía fisioterapéutica y gastrointestinal, ¿existe alguna posibilidad de que se trate de una dolencia neurológica? Gracias por su ayuda. 

Respuesta de Dr. Luis González Trapote

Si el bebé padece una intolerancia a la proteína de la leche de vaca supongo que, aparte de insistir mucho en la lactancia materna, a usted le han retirado de su dieta la leche, los derivados lácteos y los alimentos que puedan llevar proteínas de leche de vaca en su composición.

Las crisis de llanto inconsolable no tendrían que tener relación con la intolerancia ya que el bebé hace una dieta exenta de la proteína, que es lo que le va mal. Si además está siendo controlado por un gastroenterólogo pediátrico (para mí todos son los mejores por el mero hecho de serlo) descarta a priori que el llanto tenga algo que ver con la intolerancia. Existe un cuadro, que usted debe conocer de sobras, consistente, precisamente, en la presencia de llanto inconsolable, que se presenta durante al menos dos horas, tres días a la semana, coincidiendo con el atardecer o más tarde, que se acompaña de flexiones y extensiones de las piernas muchas veces, cuyas causas pueden ser muy variadas, y que ha dado en denominarse cólicos del lactante.

Pueden hacerse variadas exploraciones sin sacar nada que justifique el llanto, y que hacia los tres a cuatro meses tiende a desaparecer por completo. El hecho de que se denomine cólico no quiere decir que tenga que ver con dolor provocado en el intestino grueso (colon), por espasmos del mismo. Esta puede ser una de las causas, pero están descritas una cuantas y de posible origen muy variado, tanto físico, como derivado, por ejemplo, de ansiedad materna.

Buscador de consultas

Muchas mamás compartís las mismas dudas... aquí puedes encontrar consultas ya resueltas sobre el tema que te interesa... ¡Búscalo aquí!

Consultas más populares de Pediatría

Últimas consultas en Pediatría

Te puede interesar