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Jueves, 10 de Marzo de 2011 13:09 |
Durante toda mi vida tuve claro que quería será madre. Cuando me decidí no tenía pareja y cuando salía el tema decía “yo cuando decida ser madre lo seré, aunque no tenga pareja”. Llegó el momento y me decidí, pero ¿Cómo me gasto el dinero en una clínica? ¿Qué le voy a dar a mi futuro hijo o hija? Ahí empezaron las primeras preguntas.
Me surgió otra pregunta, ¿donante anónimo o alguien conocido? El conocido quedó descartado casi enseguida. El motivo radicaba, más que nada, en que después, esa persona no tendría nada que ver con mi hij@. Aunque en un momento me decían que sí, que no había problema, soy consciente que, con el tiempo, eso puede cambiar, y a la larga, podría ser un motivo de polémica. Yo les preguntaba: ¿eres capaz de saber que tienes un hijo y nunca ser figura representativa en su vida? Estaba decidida: el donante sería anónimo.
Más tarde me entere que lo cubría la seguridad social, y me metí de lleno con la burocracia de la misma. Tuve que sortear muchos obstáculos. Aunque la ley fue aprobada en el 2006, existía un desconocimiento general por parte de los médicos. Siempre me decían lo mismo: “Te mando al ginecólogo. Después a infertilidad”. Al final conseguí que me derivaran al hospital materno infantil de Málaga.
Me llamaron antes de lo que pensaba, tuve suerte. Cuando tenía la cita iba en mi 2º día de periodo y empecé enseguida. Tras 4 Inseminaciones Artificiales (IAD), con todo lo que ello conlleva, la cantidad de hormonas que una se pincha, los negativos cada vez pesan más... Mi última IAD negativa fue antes de las navidades del 2009. Tenía pensado que ya hasta mayo o junio no me llamarían.
Después de Reyes de 2010, empecé otra vez con un tratamiento de fecundación invitro. Este último fue un tratamiento largo con riego de anulación por la baja respuesta. Al final, el 8 de febrero, tuve la punción con 5 bonitos folis de los cuales 4 eran buenos, 3 fecundaron bien, (2 muy buenos y uno regular). Tuve suerte, dos se quedaron conmigo.
Fue un embarazo malo. Estuve en reposo hasta la semana 20 aproximadamente por riesgo de en aborto. Luego apareció la diabetes gestacional, y al final la tensión alta.
Me provocaron el parto en la semana 35. Después de 17 horas con oxitocina y con una dilatación de 3,5cm. A la 1:25 y 1:27 de de la madrugada del 28 de septiembre abrían sus ojos al mundo Naiara y Ariadna.
Cuando las vi por primera vez mi mundo cambió. Ya estaban aquí, no eran una ilusión y después de todo lo malo, estaban sanas. Todos me han apoyado desde el primer momento. En mi familia están locos de contentos y se les cae la baba con las niñas.
Siempre estaré en deuda con las chicas del foro de Madres solteras por elección, por ayudarme, aconsejarme y simplemente estar ahí para solventar todas las dudas que hubo por el camino. Y también todas las cibertit@s que se han uniendo a mi familia durante todo este proceso.
Olga, Naiara y Ariadna
Reproducción asistida
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Última actualización el Jueves, 31 de Marzo de 2011 10:02 |