Síguenos
Mi bebé y yo

A contramarcha: ¡5 veces más seguro!

patrocinio
Se ha demostrado que viajar en sentido contrario a la marcha es cinco veces más seguro para el niño que viajar de frente. Te explicamos las razones que hacen altamente recomendable instalar la silla del automóvil a contramarcha.

Pruebas de impacto con sillas instaladas en el sentido de la marcha demuestran que la tensión en el cuello es cinco veces mayor que en sistemas de retención a contramarcha. En un impacto frontal, cuando el niño está sentado en una silla instalada de frente, el niño se proyecta hacia adelante, con la consiguiente gran tensión en el cuello, la cabeza y los hombros. Además, el niño corre el riesgo de lesionarse. Sin embargo, en un sistema de retención infantil instalado a contramarcha, la carcasa de la silla funcionará como un escudo protector y absorberá el impacto. Recordamos que los objetos sueltos en el coche pueden ocasionar daños. Los niños son especialmente vulnerables en caso de sufrir un accidente. Sus cabezas son desproporcionadamente pesadas con respecto al resto del cuerpo, y el cuello aún no está completamente desarrollado. En un impacto frontal, la cabeza de un niño sentado hacia delante se lanza con una fuerza enorme, lo que resulta en una gran tensión en el cuello y la cabeza, con las consiguientes lesiones, incluso muy graves, que se pueden derivar.

contramarcha infografia- La nueva normativa i-Size pone mayor énfasis en los sistemas de retención infantil a contramarcha, y obliga a utilizar un SRI en el sentido contrario a la marcha, como mínimo, hasta los 15 meses. No obstante, los especialistas en seguridad en el automóvil recomiendan que los niños viajen a contramarcha el mayor tiempo posible, como mínimo, hasta los cuatro años, con el fin de proteger la salud de los pequeños.
- Viajar con sillas instaladas en el sentido contrario a la marcha reduce considerablemente la presión sobre el cuello. Si los músculos del cuello de un niño se ven sometidos a una fuerza excesiva, las consecuencias pueden ser catastróficas. Si el niño está sentado en el sentido contrario a la marcha, se reducirá en gran medida la presión que recibe el cuello.
- Cuando se produce una colisión a 50 km/h, la presión ejercida sobre el cuello de un niño de 15 kg sentado en el sentido de la marcha será equivalente a 180-220 kg. En cambio, si el niño está sentado en el sentido contrario a la marcha, la presión se reducirá a 40-60 kg. Además, la silla de automóvil protegerá al niño de los objetos que estén volando dentro del coche.
- La cabeza del bebé es una parte significativa del peso corporal total, a diferencia de la anatomía del adulto. En los bebés de cinco meses, por ejemplo, la cabeza representa el 25% de su peso corporal. En el caso de los adultos, la cabeza representa solo el 6%.

Las estadísticas hablan por sí solas

Estudios independientes de accidentes de tráfico reales llevados a cabo por Volvo y Folksam demuestran que, hasta los cuatro años, el niño tiene cinco veces más posibilidades de sobrevivir y/o evitar lesiones graves si viaja sentado en el sentido contrario a la marcha que si lo hiciera en el sentido de la marcha. Estos estudios muestran que, en el grupo de niños de 0-4 años que viajaban sentados en el sentido contrario a la marcha, solo el 8% resultó herido y necesitó asistencia médica. En el caso de los niños del mismo grupo de edad que viajaban sentados en el sentido de la marcha, el 40% de los niños necesitaron asistencia médica. Sin duda, la contundencia de estos datos invita a la reflexión.

Para más información: www.mimame.es

VOLVER AL ESPECIAL SEGURIDAD EN EL COCHE




Te puede interesar

Registro