Mi bebé y yo

5 juegos para mejorar la motricidad gruesa y fina

( 1 voto) load
facebook twitter whatsapp

Si tienes dudas acerca de los movimientos de tu hijo a la hora de caminar, correr o saltar, entre otras actividades, quizás, te interese aprender cómo mejorar la motricidad gruesa y fina, responsables del movimiento de los músculos del cuerpo.

Las habilidades de motricidad gruesa incluyen los movimientos motrices complejos como saltar, golpear un balón, correr o lanzar objetos. Por otro lado, la motricidad fina se ocupa de destrezas tales como coger objetos, recortar figuras o abrochar los botones.

(Te interesa: Psicomotricidad infantil: ¿qué es exactamente?

Juegos para potenciar la motricidad gruesa

La tradicional rayuela

Un juego para el exterior en el que se pinta el suelo con tiza para dibujar un cuadrado encima de otro cuadrado con los números del 1 al 10 dentro, a excepción del 4 y el 5, así como el 7 y el 8, que deberán dibujarse en parejas de 2 cuadrados.

El desarrollo del juego empieza con la tirada de una piedra encima del cuadrado 1. No se puede pisar la casilla donde cae la piedra. El niño empieza a saltar el circuito a la pata coja (cuando hay un cuadrado) y a dos pies (si hay dos cuadrados). El objetivo es saltar hasta llegar al 10 y continuar de vuelta hasta el uno. Si el niño sale de los cuadros o lanza la piedra fuera del diagrama, deberá rendirse.

¡Atención a la cuchara!

Definid un recorrido, por ejemplo, de una pared a otra o de un extremo a otro de una pasillo. Explicad a los niños que deberán alcanzar la meta con el brazo tendido y sosteniendo una cuchara con el dorso de la mano. Los más grandes (a partir de los 5-6 años) pueden hacerlo a gatas. ¡Cuidado, que se cae la cuchara!

(Te interesa: Estimula a tu bebé en el agua

Actividades para una mejor motricidad fina

Moneda giratoria

He aquí un sencillísimo juego para perfeccionar la prensión de los niños: limpiad una moneda e invitad al niño a hacerla girar encima de la mesa con los dedos pulgar e índice.

Sombras chinas

Solo necesitas una lámpara y una pared para enseñar a tu hijo a hacer sombras de animales: el perro, el pájaro, el conejo, etc. Acompáñalo en todo momento para que el juego no sea motivo de frustración. Quizás, preparar una pequeña obra de teatro para toda la familia le entusiasme. Es, además, una manera de jugar con la oscuridad y la luz que puede ayudar a superar eventuales miedos

Collares

Otro juego que mejora la motricidad fina es la elaboración de collares, pulseras o incluso llaveros (¡dad rienda suelta a la imaginación!), con cuentas de todo tipo. Cuanto mayor sea el niño, más pequeñas pueden ser las cuentas, ya que pasarlas por el hilo requerirá de más precisión. Es importante realizar esta actividad siempre con ellos, porque existe el riesgo de ahogamiento si se ponen las cuentas en la boca.

(Te interesa: Consultas: Niño que se cae muy a menudo)

Beneficios de trabajar la psicomotricidad gruesa

Mediante estos tipos de ejercicios, fortaleceremos el cuerpo de los niños para prevenir diversas afecciones y trabajar la musculatura, con el objetivo que desde pequeños puedan realizar actividades de todo tipo, como deporte, bailar o hacer malabares, con total normalidad.

Te puede interesar

Y tú ¿Qué opinas?
Tienes que estar registrada para escribir un comentario o votar. Puedes registrarte aquí o si ya tienes una cuenta, puedes acceder a ella.
ACCEDE A TU CUENTA
Recuérdame
Entrar
REGÍSTRATE GRATIS
ÚNETE A LA COMUNIDAD DE MI BEBÉ Y YO
REGÍSTRATE GRATIS ¿Por qué registrarme?

Comentarios (0)