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Fiebre en bebés: qué hay que hacer

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La fiebre en bebés no es una enfermedad, sino un síntoma de que algo no está bien. Por eso, no siempre hay que eliminarla, sino tenerla controlada, pues el organismo está reaccionando a las agresiones de virus y bacterias.

​La fiebre es un síntoma muy común en los niños y lo importante es tenerla controlada. Se ha demostrado que, gracias a la fiebre, las células-barrera más importantes, contra virus y bacterias, aumentan hasta 20 veces y reducen la duración de la enfermedad.

Qué es la fiebre

Se entiende por fiebre el aumento de la temperatura corporal superior a 37,2ºC tomada en la axila. Dicho aumento indica que hay un desequilibrio entre la producción y la dispersión de calor en el organismo.

La temperatura puede sufrir alteraciones durante el día. En general, por la mañana, es más baja (35,8ºC-36,4ºC aproximadamente). A primera hora de la tarde, empieza a subir, y sigue subiendo hasta última hora de la tarde. Después, por la noche, disminuye gradualmente.

La variación de la temperatura también puede estar provocada por otras causas, que no tienen nada que ver con una infección. Por ejemplo, la digestión de una comida abundante o un ejercicio fisico muy intenso. Se habla de fiebre en bebés, cuando la temperatura permanece por encima de los valores normales durante un período de tiempo o más o menos largo.

fiebre info

El mecanismo de la fiebre

Los estudiosos sostienen que la fiebre se manifiesta cuando el organismo aumenta la producción de glóbulos blancos (leucocitos). Estos glóbulos son necesarios para combatir una infección causada por virus o bacterias.

Debido a la actividad de los glóbulos blancos, las células del organismo estimulan a su vez la producción de sustancias llamadas pirógenos endógenos, que literalmente significa "sustancias generadoras de fuego". Estas sustancias actúan en el centro de control de la temperatura corporal, el hipotálamo, que está situado en el cerebro, y lo estimulan para que aumente la temperatura con intención de destruir los microorganismos nocivos.

Si en ese preciso momento se interviene, contrarrestando la acción del organismo y bajando la temperatura, se impide que el mecanismo de la fiebre tenga sus propios efectos beneficiosos.

Las causas más frecuentes de la fiebre en bebés

La fiebre es un síndrome causado por una inflamación, una infección o por ambas a la vez. En función de su evolución y de los otros síntomas que la acompañen, el pediatra puede identificar su causa y tomar las medidas oportunas.

He aquí una lista de síntomas que pueden ayudar a identificar la causa de la fiebre, que te ayudarán a elegir el comportamiento más indicado mientras se espera la intervención del médico:

- Pesadez, dolor de cabeza, debilidad y escalofríos: gripe.

- Vómitos: intoxicación o gastroenteritis.

- Tos y nariz tapada: gripe, infección viral o bronquitis.

- Diarrea: infección intestinal, indigestión, intoxicación o envenenamiento.

- Dolor de cabeza, dolor en la frente, encima de las cejas, o en la nariz: sinusitis.

- Dolor de oídos: otitis o parotiditis.

- Dolor de estómago: apendicitis, cólicos o infección intestinal.

- Dolor al orinar: cistitis o infección del tracto urinario.

- Manchas rojas en la piel y pequeñas pústulas. Una de las enfermedades exantermáticas: sarampión, escarlatina, rubéola, varicela, quinta enfermedad, etc.

Cómo bajar la fiebre

En primer lugar, no hay que descender la fiebre a menos que suba por encima de los 38ºC en el recto y provoque al niño malestar.

 

- Si la temperatura es superior a 38 ºC en la axila, se recomienda administrar al niño un medicamento antitérmico, siempre bajo la prescripción del pediatra. Los fármacos de uso común son el paracetamol y el ibuprofeno. La tendencia actual es alternar o combinar el uso de ambos fármacos. Sin embargo, será el pediatra quien determine qué fármaco usar, en qué dosis y cada cuántas horas. Los antitérmicos también se aconsejan cuando la temperatura es inferior a los 38,5ºC en el recto, si el niño está muy debilitado y cansado.

- Es muy importante que el organismo pueda dispersar la acumulación de calor. Por esta razón, hay que dejarle ligero de ropa. Además la temperatura de la habitación no debería superar los 21ºC.

- Hay que ofrecerle muchos líquidos para evitar que el organismo se deshidrate. Las bebidas más apropiadas son, además del agua, el zumo de limón, al que se puede añadir agua tibia o miel. También van bien los zumos de fruta que, además de recuperar los líquidos perdidos, proporcionan la energía necesaria.

- Si bien es bueno insistir al niño para que beba mucho, es contraproducente, obligarle a comer si no quiere.

- También le puedes bañar en agua templada, que ayuda a dispersar el calor. El agua no debe estar demasiado fría, puesto que el choque de temperatura puede perjudicar al niño.

- Hay padres que suelen recurrir a los antibióticos en caso de fiebre. Sin embargo, los antibióticos, aunque sean eficaces contra las bacterias, no lo son contra los virus, que son los causantes de muchas de las infecciones que causan fiebre.

(Te interesa: Dudas sobre los antibióticos)

Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia. Esto significa que debe guardar reposo. También es preferible que no salga a pasear en las horas más cálidas de día.

La fiebre no es una enfermedad, sino la señal de que el organismo está luchando contra una infección. Eliminar la fiebre significa en muchas ocasiones no dar la posibilidad al organismo del reaccionar a la agresión y de resolver el problema con sus propias fuerzas.

Descubre cómo bajar la fiebre con este remedio natural para la fiebre

La fiebre se puede controlar aplicando gasas impregnadas de vinagre en las pantorrillas. La eficacia del remedio se debe a que el vinagre actúa en la piel dilatando los vasos sanguíneos de otra zona del cuerpo. La sangre fluye de esta manera por las pantorrillas haciendo eliminar el calor del cuerpo en el punto más lejano de la cabeza.

Las gasas de vinagre hay que aplicarlas de la siguiente manera: poner sobre las pantorrillas pequeñas gasas impregnadas de una mezcla compuesta por 3/3 de agua fría y 1/3 de vinagre de vino. Para los bebés, en cuyo caso los porcentajes son mitad agua y mitad vinagre, se aconseja vinagre de manzana. Hay que repetir la aplicación con frecuencia.

gasa para fiebre

¿Qué es la febrícula?

La febrícula es, por decirlo así, una fiebre "ligera", lo que se conoce popularmente como "tener unas décimas". Más concretamente, se define como febrícula a la hipertermia, o elevación de la temperatura corporal, superior a 37º e inferior a 38º. La febrícula es un tipo de fiebre que, habitualmente, es prolongada y sostenida, es decir, que no llega a superar los 38º, en cuyo caso ya hablaríamos de fiebre propiamente dicha. La febrícula puede deberse a diferentes causas, desde el inicio de un proceso infeccioso, como un simple resfriado, al estrés o al proceso de la dentición, por ejemplo. Asimismo, hay que tener en cuenta que la temperatura corporal varía en función de la hora del día o del lugar donde se tome.

(Te interesa: Febrícula, ¿infección, crecimiento o dentición?)

Cuándo dirigirse al pediatra

Normalmente, la fiebre no necesita la presencia inmediata del médico. De hecho, se dan casos de infecciones virales leves que desaparecen espontáneamente al cabo de 48 horas.

Hay que llamarle inmediatamente si:

- El niño tiene menos de seis meses y la fiebre supera los 38ºC. En realidad, los lactantes corren más riesgo de deshidratarse.

- El niño es mayor a seis meses y la fiebre supera los 39ºC.

- La fiebre está acompañada de vómitos o bien de dificultad respiratoria.

- La fiebre se manifiesta tras una exposición al sol o en un lugar muy caluroso.

- La fiebre no baja después de 48 horas o, aun siendo moderada, continúa durante varios días.

(Te interesa: Enfermedades en niños)

Fiebres de crecimiento: ¿son reales?

Parece ser que no es un tópico. Tras un episodio de fiebre, la estatura del niño aumenta ligeramente. Esto sucede porque el sistema inmunitario está estrechamente relacionado con el endocrinológico. Por tanto, la reacción inmunitaria desencadenada por la agresión de un agente infeccioso puede estimular temporalmente una mayor producción de la hormona del crecimiento.

En líneas generales, el crecimiento durante la primera infancia es homogéneo, pero, a veces, se pueden producir períodos en los que se acelera ligeramente, hasta el punto que los padres perciben una especie de "estirón". En cualquier caso, se trata de cambios mínimos.

El aumento de la estatura sufre una aceleración repentina más adelante, en la pubertad, cuando en el organismo de los chicos entran en acción las hormonas sexuales masculinas y femeninas. Primero, les sucede a las niñas y, después, a los niños. Normalmente, después de este último brote, el crecimiento se detiene y permanece estable durante el resto de la vida.

Consultas frecuentes al pediatra sobre la fiebre en el niño

Qué temperatura se considera fiebre

Quisiera saber qué temperatura se considera fiebre en un niño de un año. Y también si hay que acudir al médico ante un episodio de fiebre y catarro o esperar unos días y darle Dalsy para ver si mejora.

Respuesta del pediatra

La temperatura habitual en los niños ronda los 37 grados, décimas arriba, décimas abajo. Sin embargo, esto depende en la localización de la toma: si le mide la temperatura en el recto, la normal es alrededor de los 37,5 grados.  Se considera febrícula (o décimas) cuando la temperatura no sobrepasa los 38 grados (38,5 rectal).

La fiebre, en realidad, no es necesario hacerla descender si el niño se encuentra bien, aunque lo habitual es que la fiebre les proporcione mal estado general. Los pasos a dar son los siguientes:

- Si está a 38,5ºC y se encuentra mal, debe quitársele parte de la ropa o toda, con el fin de que irradie calor. Asimismo, hay que ventilar la habitación y ofrecerle agua, en pequeñas cantidades y a menudo.

- Si la temperatura llega a los 39ºC, y el niño se encuentra mal, se le puede también refrescar la frente con una compresa de agua tibia, o esponjarle el cuerpo con agua tibia. Sin embargo, nunca hay que utilizar alcohol o colonia. Estas sustancias, aunque ayuden a bajar la temperatura, pueden ocasionarle problemas, incluso muy graves. También puedes ponerle en la bañera, con un poco de agua, que le llegue, sentado, a medio muslo. Este agua debe ser tibia, ya que el agua fría puede provocarle escalofríos, que no son otra cosa que contracciones musculares repetidas y rápidas. Esto, a su vez, aumenta el calor, que se manifiesta en un aumento de la temperatura (más daño el remedio que la enfermedad).

- Finalmente, si la temperatura no baja y el niño se encuentra mal, puede administrarle un antitérmico. Debe ser el que el pediatra le haya prescrito, a las dosis y con el horario indicado.

Lo más importante es conocer la causa de la fiebre. Si, como usted dice, coincide la subida de temperatura con un proceso catarral, con mocos, tos, etcétera, no hay motivo de urgencia. Debe preocuparle mucho más la presencia de algún síntoma o signo que no entiende, se acompañe o no de fiebre. Por ejemplo, no pasa de 38,5ºC, que no asusta a nadie, pero aparecen por el cuerpo manchitas de color violáceo, como si fueran minúsculos moretones, y el niño se encuentra mal. Ése sí es un motivo de urgencia, porque el niño puede estar desarrollando una meningitis en una de las formas más graves. También creo que es motivo de urgencia la existencia de una convulsión febril (la primera), pues en el Servicio de Urgencias podrán hacerle pruebas para confirmar el diagnóstico. Una convulsión febril, como tal, no tiene ninguna relación con la epilepsia, pero no cabe duda que, si se produce, angustia mucho a los padres.

Fiebre con convulsiones

Mi hijo de 13 meses, cuando tiene fiebre, siempre le sube mucho. A 38,8 se pone a temblar y la barbilla le castañea. Dura poco rato, pero quisiera saber si esto es una convulsión. Si es así, ¿qué debo hacer cuando le pase?

Respuesta del pediatra

No me atrevo a darle un no categórico, dado que las convulsiones febriles se pueden manifestar de diversas formas. Sin embargo, más bien parecen signos del propio síndrome febril. No porque la temperatura sea elevada hay más posibilidades de tener convulsiones. Éstas se producen en niños predispuestos y, en muchas ocasiones, antes de que la madre se dé cuenta que el niño tiene fiebre, siendo la primera manifestación en ocasiones.

El tratamiento de la fiebre pasa por varias etapas. La primera es hidratar correctamente al niño ofreciéndole agua en pequeñas cantidades y con frecuencia. También hay que desabrigándole y procurar que la temperatura de la habitación no pase de los 21 grados. Si, a pesar de ello, la fiebre se mantiene y el niño se encuentra mal, puede ponerle compresas húmedas en la frente y los antebrazos. Por útilmo, si es necesario, se le puede administrar el antitérmico que su pediatra le haya recomendado. Las friegas con colonia o alcohol son peligrosas y tampoco se recomienda sumergir al niño en agua fría. Esto le provocaría escalofríos, aumento del trabajo muscular y elevación de la temperatura corporal. La fiebre no hay que tratarla si el niño se encuentra bien, que no es el caso de su hijo. Y es que, en muchas ocasiones, es beneficiosa, de cara a acortar el proceso infeccioso, que en su inmensa mayoría tendrá un origen viral. Lo que sí se ha de hacer es conocer la causa de la fiebre con el fin de tratarla, si es que tiene un tratamiento específico, lo que no es así, en general, dado su origen viral.

Fiebre por infección de orina

A mi hijo de 11 meses le han detectado infección de orina por Leucocitos, y le han puesto tratamiento con antibioticos. Tuvo 39 de fiebre y por eso lo llevamos. Sin embargo, lleva dos días mas con 37.5 y le doy Apiretal, pero tarda mucho en bajarle la fiebre. Le damos antibióticos desde hace dos días. ¿Cuando debe dejar de subirle la fiebre? ¿Es muy pronto o debo llevarlo de nuevo al pediatra? Además, tiene las deposiciones sueltas, muy olorosas y oscuras. No sé si por la medicación o porque puede tener gastroenteritis.

Respuesta del pediatra

No me queda claro cuál ha sido el camino del diagnóstico. Si por la fiebre y la exploración había sospecha de infección de orina, supongo que mojaron una tira reactiva que indicó la presencia aumentada de leucocitos. Si esto es así, el índice de sospecha se eleva. Sin embargo, es necesario practicar un urocultivo y un antibiograma para identificar el germen responsable y el antibiótico indicado.

Dependiendo del antibiótico empleado, la duración será más o menos larga. Asimismo, generalmente, debe controlarse al acabar el tratamiento (7 a 10 días, en general) para observar objetivamente la curación y realizar unas pruebas (ecografía renal al menos) para descartar alteraciones en las vías urinarias que le hagan más sensible a las infecciones. La temperatura de 37,5 grados no es fiebre, se denomina febrícula y no precisa tratamiento antitérmico, cuya finalidad no es bajar la temperatura a toda costa sino conseguir que el niño se encuentre mejor. Por otro lado, tenga en cuenta que es más importante administrar agua en pequeñas cantidades pero muy repetidas, que dar un antitérmico. Las deposiciones sueltas pueden ser provocadas por el antibiótico. Su tratamiento también es el de hidratar convenientemente al niño.



Si la temperatura es superior a 38 ºC, administrarle un medicamento antitérmico, previamente prescrito siempre por el pediatra. Los fármacos de uso común son el paracetamol y el ibuprofeno. La tendencia actual es no alternar o combinar el uso de ambos fármacos, pero será el pediatra quien determine qué fármaco usar, en qué dosis y cada cuántas horas.
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Si la temperatura es superior a 38 ºC, administrarle un medicamento antitérmico, previamente prescrito siempre por el pediatra. Los fármacos de uso común son el paracetamol y el ibuprofeno. La tendencia actual es no alternar o combinar el uso de ambos fármacos, pero será el pediatra quien determine qué fármaco usar, en qué dosis y cada cuántas horas.
La cantidad de medicamento administrada debe basarse en el peso del niño, y también la determinará el pediatra.
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La cantidad de medicamento administrada debe basarse en el peso del niño, y también la determinará el pediatra.
Un remedio tradicional que puede aliviar al pequeño es aplicarle paños de agua templada o fría sobre la frente o en las extremidades.
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Un remedio tradicional que puede aliviar al pequeño es aplicarle paños de agua templada o fría sobre la frente o en las extremidades.
Le puedes bañar en agua templada para favorecer la dispersión del calor. El agua no debe estar demasiado fría, puesto que el choque de temperatura puede perjudicar al niño.
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Le puedes bañar en agua templada para favorecer la dispersión del calor. El agua no debe estar demasiado fría, puesto que el choque de temperatura puede perjudicar al niño.
Dar de beber mucha agua al niño también contribuye a eliminar la infección y mantener al pequeño hidratado.
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Dar de beber mucha agua al niño también contribuye a eliminar la infección y mantener al pequeño hidratado.
Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia, lo que significa que debe guardar reposo y es preferible que salga a pasear en las horas más cálidas de día.
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Cuando la fiebre haya desaparecido, el niño necesita otros cuatro o cinco días de convalecencia, lo que significa que debe guardar reposo y es preferible que salga a pasear en las horas más cálidas de día.

Los golpes de frío son muy peligrosos, ya que las infecciones provocan una bajada de defensas transitoria, lo que puede facilitar a nuevos virus o bacterias la entrada en el organismo del niño. Es mejor abrigarle bien al salir cuando hace frío, lluvia o viento.

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Los golpes de frío son muy peligrosos, ya que las infecciones provocan una bajada de defensas transitoria, lo que puede facilitar a nuevos virus o bacterias la entrada en el organismo del niño. Es mejor abrigarle bien al salir cuando hace frío, lluvia o viento.

La falta de apetito es normal cuando el niño está enfermo o tiene fiebre. Nunca hay que obligarle a comer, si no le apetece. Sin embargo, aceptará mejor los alimentos fluidos y ligeros, como los purés de verduras o frutas.

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La falta de apetito es normal cuando el niño está enfermo o tiene fiebre. Nunca hay que obligarle a comer, si no le apetece. Sin embargo, aceptará mejor los alimentos fluidos y ligeros, como los purés de verduras o frutas.

La hidratación es fundamental. Si el niño no quiere comer, nunca debe faltarle líquido. Los zumos de frutas y el agua van muy bien y le aportan vitaminas y sales minerales, además de mantenerle hidratado y ayudarle a vencer la infección más deprisa.

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La hidratación es fundamental. Si el niño no quiere comer, nunca debe faltarle líquido. Los zumos de frutas y el agua van muy bien y le aportan vitaminas y sales minerales, además de mantenerle hidratado y ayudarle a vencer la infección más deprisa.

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Comentarios (5)

Invitado - asahia4
hola en un principio si es asi es mejor el dalsi primero y en caso se no bajarle alternar pero el otro dia fui al medico y ya no lo aconsejar alternarlo entonces no se como cambian tanto no es necesario darle dalsi o lo que sea rapidamente al tener fiebre tambien puedes darle con paños mojados. También es cierto que el apiretal va bien por el dolor y la fiebre. El Dalsy es más anti inflamatorio.
Invitado - llorena
hola mamas, Aunque siempre ahi variaciones, dependiendo del medico y el paciente. Casi siempre lo primero que te dice es que des el apiretal(paracetamol) y si vemos que sobre las hora vuelve a subirle la fiebre el dalsy (ibuprofeno). DE todas forma depenede mucho de cada paciente, por ejemplo mi hija suele ser de fiebre alta tengo que alternar casi siempre la medicacion, aunque para que no me pase suelo darla un poco de apiretal cuando supera los 37,5 y con esto no le sube mucho.
Invitado - invitado
al comentario del bb d seis meses q le lloran los ojos puede q tenga sus lagrimales tapados llevalo con un oftamologo mi bb estaba igual con 1 ojo y con un apreton fuerte en el saco lagrimal 4 veces al diase le sestapa saludos
Invitado - invitado
Hola podria ser qempezase a tener conjuntivitis, lo qdeberias hacer seria lavarle los ojitos con suero fisiologico y aspirarle los moquitos, ya veras como mejora, sino lo hace llevala a su pediatra.
Invitado - invitado
BUENAS QUERIA SABER XQ LE LLORA LOS OJOS A MI BEBE DE 6 MESES, MUCHAS GRACIAS.
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