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Los beneficios de ir a la alberca con el bebé

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Te explicamos todos los beneficios que introducirse en la alberca le brinda a tu bebé, así como qué debes tener en cuenta a la hora de elegir la alberca ideal y otros consejos muy importantes para que la relación del bebé con la alberca sea todo un éxito.

Las albercas ofrecen cursos de natación para bebés, llamados también "acuáticos", que tienen como objetivo familiarizar al niño con el agua, sin reglas ni restricciones particulares. Que el pequeño agarre confianza con el agua no significa enseñarle a nadar, sino que solo se trata de una oportunidad de desarrollo y de juego.

Según muchos expertos, ir a la alberca con el bebé, si se respetan los tiempos de aprendizaje y las necesidades del niño, también es muy útil para el desarrollo de su personalidad. En el agua, los niños aprenden a confiar con su propio cuerpo, a conocerlo, y se dan cuenta de que pueden conseguir metas impensables, por lo que resultan ideales para niños con poca autoestima o demasiado sumisos.

(Te interesa: Cómo detectar la baja autoestima en los niños)

Sin embargo, para que la relación entre el agua y el niño sea un éxito, uno de las factores más importantes es elegir la alberca adecuada para el bebé. Te ofrecemos algunos consejos importantes.

 

Cómo elegir la alberca para el bebé

Antes de inscribir al bebé a una alberca para que tome un curso acuático, es importante hacer algunas comprobaciones:

- Controlar la limpieza del lugar: estructuras y vestidores.

- Comprobar que los instructores tengan experiencia.

- El instructor debe prestar mucha atención al niño, y debe tener una relación con la mamá y el papá.

- Comprobar que la alberca disponga de todo lo necesario para los cuidados del niño (por ejemplo, los vestidos deben contar con cambiadores).

- Asegurarse de que el agua de la alberca esté lo suficientemente caliente o tibia.

- Controlar que se haya previsto un instructor, como mínimo, para cada 8-10 niños, incluso si son pequeños.

- Pedir una clase gratis antes de la inscripción.

(Te interesa: Matronatación: natación para bebés)

 

Alberca y bebé: otros consejos importantes

- El agua de la alberca debe tener una temperatura de, al menos, 32ºC, pues, de lo contrario, el bebé no se relajará. La temperatura ambiental debe oscilar entre los 29 y los 31 ºC.

- Introducir al bebé en la alberca de la forma más gradual posible. Su organismo debe acostumbrarse poco a poco a la ausencia de la gravedad. Si llora, no hay que insistir, sino que hay que interrumpir el ejercicio y hacer que juegue.

- Las clases pueden ser, al principio, de una o dos veces por semana y, después, conforme el niño crezca, espaciarlas o acomodarlas a la rutina de la familia.

- Cuando camine por las regaderas o por el borde de la alberca, si el niño ya es algo mayor, es importante ponerle unos zapatos de plástico tipo crocs o unos calcetines de látex: protegen sus pies de posibles contagios de micosis originados por hongos, que se desarrollan fácilmente en los ambientes calientes y húmedos. Por la misma razón, la toalla debe ser personal.

(Te interesa: Los deportes más adecuados para los niños)

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Comentarios (2)

Woow!!! Cosas que no sabía me dejaron con la boca abierta.. me parece muy interesante todo
Excelente artículo