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¿Es beneficioso comer placenta después del parto?

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En los últimos años, se ha puesto de moda comer placenta. Muchas famosas han hecho público que ingirieron su propia placenta después del parto. Por ejemplo, Kim Kardashian, Alicia Silverstone, January Jones, Mayi Bialik, Tamera Mowry o Jennifer López. ¿Es esto en realidad algo beneficioso? 

Lo cierto es que comer placenta, hoy en día, no es algo tan descabellado. En el reino animal se llama placentofagia, término que define la ingesta de la placenta por parte de animales mamíferos y algunos herbívoros. Se dice que ingieren este órgano para que los depredadores no sigan el olor y se ponga entonces en peligro la vida de las crías. Aún así, el líquido amniótico no lo ingieren, por lo que esta teoría está en duda.

¿Por qué comen placenta algunas madres?

Este órgano hormonal que alimenta y conecta al feto con su madre se consideraba beneficioso y mágico en algunas culturas antiguas. Hoy en día, incluso, en China, la placenta se vende como un tipo de medicina tradicional, aunque la mayoría de países consideran que se trata de una práctica revulsiva e innecesaria.

William Ober (1979) realizó una investigación antropológica y determinó que, a lo largo de la historia, se le han otorgado a la placenta ciertas propiedades curativas, aunque también es posible que la práctica se realizara en mayor medida en épocas de hambruna. Lo cierto es que comer placenta se hace (especialmente en EEUU, Canadá o Europa) mucho más a menudo que años atrás, ya sea preparándola en un licuado de frutas, pulverizada en cápsulas de gelatina, al vapor, cocinada con verduras o incluso cruda.

(Te interesa: Las recetas con placenta)

¿Qué beneficios científicamente probados tiene comer placenta?

Actualmente, no hay ningún beneficio estudiado que afirme que comer placenta sea beneficioso para prevenir la depresión posparto, reducir el dolor, fomentar la lactancia, aumentar la energía, mejorar la circulación o reponer la pérdida de hierro. Esta nueva moda se inició hace unos años y, según Ober, fue la “mujer de la contracultura” la que la convirtió en una práctica moderna algo más extendida, promoviendo los maravillosos y reconstituyentes efectos de su ingesta.

Sin embargo, muy pocos estudios han examinado realmente qué beneficios y ventajas ofrece esta práctica, por ejemplo, comparando el estado de ánimo entre las mujeres que comieron placenta y las que no lo hicieron. Lo cierto es que aún queda un largo camino para saber si realmente comer placenta es beneficioso para mejorar el nivel de energía después del parto. 

De acuerdo con la normativa de los centros de salud, y teniendo en cuenta que la placenta podría llegar a casa en mal estado, este órgano se considera un desecho que debería ser eliminado después del parto. Esto no quiere decir que las madres no puedan recibir sus propias placentas y comérselas si lo desean. No obstante, muchos expertos, desaconsejan su consumo porque no hay beneficios demostrables. 

¿Cuál es tu punto de vista sobre la posibilidad de comer placenta después del parto? 

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Comentarios (2)

Cuando nació mi primer hijo lo tuve con una partera y ya que terminó todo el proceso me dijo que si quería comer un poco de la placenta, al principio se me hizo un poco extraño... Aun así la probé no tiene un sabor desagradable y me dijeron que me ayudaría a recuperarme
No había escuchado eso de comer placenta,pero si le sirve de algo a mi bebé creo que lo haría,todo por el sin pensarlo.