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Mi bebé y yo

Después de una enfermedad: qué hacer y qué no hacer

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¿Cómo hay que actuar para evitar las recaídas tras una enfermedad? Te damos las respuestas a las dudas más frecuentes sobre la convalecencia de una enfermedad del niño.

Una visita al pediatra resuelve la mayoría de las dudas que nos surgen a los papás, pero no siempre sabemos qué hacer o cómo actuar en la delicada fase de la convalecencia, cuando nuestro pequeño está superando el virus o bacteria que le ha atacado. 

Por ejemplo, es dificil saber qué hacer en relación a la ducha o la piscina si el niño ha pasado un catarro o incluso gripe. ¿Le sentará mal bañarse después de todo o el aga le puede ayudar a superar la fiebre y mejorar su malestar? En el caso de las gastroenteritis, ¿qué tipo de dieta podrá ayudar a tu pequeño a reponerse? ¿Qué alimento debe estar totalmente prohibido? ¿Puede ir a la escuela infantil si está resfriado?

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La preocupación de los padres se acentúa cuanto más pequeños sean nuestros bebés y, cosas que parecen totalmente obvias, se vuelven en contra. Por eso, mamá y papá, debéis estar tranquilos, tomando como punto de partida las dudas que nos dirigen nuestros usuarios con respecto al comportamiento adecuado para evitar las recaídas en los niños, te ofrecemos las respuestas de los especialistas.

Cabe recordar, sin embargo, que cualquier duda que tengas, la podrás consultar con tu pediatra de referencia, quién conoce a tu pequeño y ha vivido su evolución. A tu disposición también están las enfermeras pediátricas, un gran soporte que te podrá asesorar en todo momento sobre tus dudas sobre alimentación, rutinas o sueño de tu bebé.



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Es mejor poner al niño a dieta - Falso

La dieta debe ser igual a cuando el niño está bien, aunque es normal que coma menos cuando no se encuentra bien. Cuando empiece a recuperarse, tendrá más apetito y, en los días posteriores a la convalecencia, comerá incluso más de lo normal, para reponer las energías perdidas. No hay ninguna enfermedad que requiera una dieta específica, a excepción de los virus gastrointestinales, que requieren un mayor consumo de líquidos.

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Después de haber tenido fiebre, el niño no debe salir durante dos o tres días - Falso

Si se trata de una enfermedad vírica, de entre tres y cinco días de duración media, el pequeño puede salir desde el día después a la desaparición de la fiebre.

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Después de una enfermedad de las vías respiratorias, es mejor “cambiar de aires” - Verdadero y falso

Unas vacaciones en la playa o en la montaña, si se tiene la posibilidad de disfrutarlas, siempre son buenas para todos. Sin embargo, no hay ninguna necesidad médica que aconseje “cambiar de aires” a un niño que ha sufrido un problema en los bronquios.

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Es preferible evitar la piscina durante un par de días - Verdadero

Si un niño ha estado enfermo (episodio febril, resfriado, etc.), es mejor esperar un par de días, como mínimo, hasta la completa curación, antes de llevarle a la piscina. En el caso de las enfermedades infecciosas que debilitan al organismo, en particular, el sarampión, es preferible esperar un mínimo de tres días, puesto que el niño se puede encontrar bastante debilitado. Diferente es el caso de la varicela: el niño puede volver a la piscina en cuanto deje de presentar una nueva erupción de ampollitas (cuando ya sólo tiene costras), pero hay que tener en cuenta que la cicatrización llevará un poco más de tiempo, a causa del contacto con el agua.

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Durante la enfermedad y la convalecencia, es mejor evitar el baño y la ducha - Falso

Nos encontramos ante un tópico que carece de todo fundamento científico, médico y de sentido común, si bien se trata de una creencia absolutamente extendida. Cuando un niño está enfermo o convaleciente debe mantener una higiene adecuada, y debe bañarse o ducharse con la frecuencia y la modalidad habituales. La higiene personal siempre debe favorecerse, dado que la sensación de limpieza y de estar perfumado y mimado aporta bienestar al niño, que ya se siente suficientemente debilitado por la enfermedad. También hay que lavarle el pelo. Por supuesto, hay que tomar algunas precauciones: el baño o la ducha deben realizarse en un ambiente bien caldeado, así como secar al niño bien y rápidamente después de salir de la bañera.

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No tiene que comer huevo si está enfermo o está tomando antibiótico - Falso

Es otra creencia popular que no tiene ningún fundamento científico. Los posibles daños o alergias que los huevos podrían provocar en los niños enfermos o convalecientes no son más que leyendas urbanas. La dieta de un niño convaleciente debe ser completamente normal, por lo que puede incluir huevos, incluso si el niño está tomando antibióticos.

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Después de una enfermedad infecciosa, el niño debe mantenerse “aislado” durante 48 horas - Verdadero

Después de una enfermedad infecciosa diagnosticada por el pediatra, es necesario mantener al niño aislado durante unas 48 horas, lo que equivale a quedarse en casa, para evitar contagiar a otros niños. Después de 48 horas de verdadero bienestar, se puede tener una seguridad razonable de que no existe posibilidad de contagio para los compañeros del pequeño que ha sufrido la enfermedad infecciosa.

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Después de una enfermedad, ¿es bueno tomar “reconstituyentes” y jalea real? - Verdadero y falso

En los meses de invierno, administrar un suplemento de vitamina C o un multivitamínico al niño puede tener sentido, especialmente, si come poca fruta y verdura. Sin embargo, es realmente importante educar a los niños, desde la introducción de los primeros alimentos distintos a la leche, para que consuman fruta fresca y verdura regularmente (preferiblemente, de temporada). De hecho, después de una enfermedad, los niños tienden a comer un poco más en los días siguientes, por lo que logran recuperar lo que han perdido en la fase aguda de la enfermedad. Aprovechemos esta circunstancia para ofrecerles alimentos ricos en vitaminas. Por lo que respecta a la jalea real, no existen pruebas científicas de su valor nutricional. Del mismo modo que para otras situaciones, la solución más fácil (como la jalea real, de sabor dulce y, normalmente, bien tolerada por los más pequeños) no siempre es la mejor. En cambio, es conveniente que los papás se esfuercen para favorecer en sus hijos una alimentación equilibrada y adecuada en todas las ocasiones.

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¿Los fermentos lácticos tienen algún beneficio durante una enfermedad? ¿Se pueden tomar con los antibióticos? - Verdadero

Cuando se habla de fermentos lácticos, siempre se produce una cierta confusión. Entre los diferentes tipos de fermentos lácticos, se encuentran los probióticos, cuyos beneficios para la salud están demostrados y que se pueden consumir de forma preventiva, tanto en caso de gastroenteritis como durante un tratamiento antibiótico. En cualquier caso, siempre es conveniente pedir consejo al pediatra o al farmacéutico.

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